Del carbón al arte digital: el MUMI y LABoral unen fuerzas para explorar la nueva Asturias industrial

Del carbón al arte digital: el MUMI y LABoral unen fuerzas para explorar la nueva Asturias industrial

El Museo de la Minería y de la Industria de Asturias y LABoral Centro de Arte y Creación Industrial han abierto una nueva etapa de colaboración que conectará memoria minera, creación contemporánea, ciencia, tecnología e investigación. El acuerdo, firmado este jueves en L’Entregu/El Entrego, tendrá una vigencia inicial de tres años y permitirá desarrollar exposiciones, proyectos educativos, programas públicos y propuestas de alcance nacional e internacional.

Asturias acaba de tender un puente entre dos mundos que, en realidad, tienen mucho más en común de lo que parece.

Por un lado, el MUMI, uno de los grandes espacios dedicados a conservar y explicar la historia minera e industrial del Principado. Por otro, LABoral Centro de Arte y Creación Industrial, referente de la creación contemporánea vinculada a la tecnología, la experimentación y las nuevas formas de producción cultural.

A partir de ahora, ambos centros trabajarán juntos.

El Museo de la Minería y de la Industria de Asturias y LABoral han firmado este jueves un protocolo de colaboración que establece un nuevo marco estable para desarrollar proyectos conjuntos de investigación, creación, divulgación y mediación cultural.

La idea de fondo es potente: poner a dialogar el pasado industrial de Asturias con las herramientas creativas y tecnológicas del presente.

Dos formas de mirar la misma historia

La colaboración permitirá conectar ámbitos que hasta ahora podían parecer separados: minería, industria, ciencia, tecnología, arte contemporáneo, patrimonio y educación.

El acuerdo establece que los dos equipamientos podrán compartir conocimientos, experiencias y metodologías y desarrollar conjuntamente actividades culturales y educativas.

También abre la puerta a exposiciones, investigaciones, programas públicos y proyectos de mediación.

Es decir, no se trata solo de intercambiar instalaciones o prestar piezas entre instituciones.

El objetivo es crear proyectos nuevos.

Y ahí está probablemente la parte más interesante del acuerdo.

De las galerías mineras a los laboratorios creativos

El MUMI trabaja con una de las grandes historias que explican la Asturias contemporánea: la minería y la transformación industrial del territorio.

LABoral, por su parte, desarrolla proyectos vinculados a la tecnología, las artes visuales, la creación digital, los nuevos medios y las transformaciones sociales provocadas por los cambios tecnológicos.

Juntar ambas perspectivas permite imaginar proyectos en los que el patrimonio industrial deje de contemplarse únicamente como memoria histórica y se convierta también en material para la creación contemporánea.

Una mina puede estudiarse desde la ingeniería.

Desde la historia.

Desde la economía.

Pero también desde el sonido, la fotografía, el vídeo, la inteligencia artificial, la realidad virtual o las instalaciones artísticas.

Ese cruce de miradas es precisamente el terreno que abre ahora el nuevo convenio.

LABoral ya había mirado hacia las cuencas mineras

La relación de LABoral con el mundo minero no empieza con este acuerdo.

La minería ya ha formado parte de diferentes proyectos desarrollados por el centro gijonés.

Entre ellos se encuentran “La mina y su sonido” y “Aprendimos de las cuencas”, producciones que abordaron el patrimonio y la realidad de los territorios mineros desde lenguajes contemporáneos.

La artista María Alcaide también trabajó sobre esta temática durante una residencia desarrollada en LABoral.

La firma con el MUMI permite ahora convertir esas experiencias puntuales en una línea de colaboración más estable.

Ciencia, tecnología y patrimonio

Uno de los aspectos más interesantes del nuevo marco será precisamente la posibilidad de trabajar en la intersección entre patrimonio industrial y tecnología.

Asturias conserva un enorme legado vinculado a la minería: pozos, maquinaria, archivos, herramientas, testimonios de trabajadores, fotografías, planos y paisajes transformados durante décadas por la actividad extractiva.

Las tecnologías actuales permiten explorar ese patrimonio de formas que hace pocos años eran impensables.

Digitalización en tres dimensiones.

Recreaciones virtuales.

Archivos sonoros.

Cartografía interactiva.

Experiencias inmersivas.

Narrativas audiovisuales.

Instalaciones artísticas.

El protocolo no establece todavía proyectos concretos de este tipo, pero crea precisamente el marco institucional que permite desarrollarlos.

Una oportunidad para acercar la minería a nuevas generaciones

Existe además una dimensión educativa evidente.

Para buena parte de los jóvenes asturianos, la minería pertenece ya a un pasado que no han vivido directamente.

La colaboración entre el MUMI y LABoral puede ofrecer nuevas formas de explicar esa historia utilizando lenguajes más próximos a las generaciones actuales.

No solo mediante las colecciones tradicionales de un museo, sino también a través de experiencias digitales, talleres, proyectos artísticos o propuestas participativas.

La memoria industrial puede convertirse así en una herramienta para hablar también de los grandes debates actuales: automatización, transición energética, transformación del empleo, sostenibilidad o inteligencia artificial.

Proyectos que podrán salir fuera de Asturias

El acuerdo tiene además una dimensión que va más allá de los dos centros.

MUMI y LABoral podrán presentarse conjuntamente a convocatorias, programas y redes de ámbito autonómico, nacional e internacional.

Esto abre la posibilidad de captar financiación externa, participar en proyectos europeos y conectar el patrimonio industrial asturiano con redes culturales y científicas de otros territorios.

Para Asturias puede ser especialmente relevante.

Muchas regiones europeas afrontan actualmente procesos similares: antiguos territorios industriales que buscan preservar su memoria mientras construyen nuevas identidades económicas y culturales.

Las cuencas mineras asturianas forman parte de esa historia europea.

Tres años para convertir el acuerdo en proyectos

El protocolo tendrá una vigencia inicial de tres años, aunque podrá prorrogarse si ambas instituciones así lo deciden.

Durante ese tiempo, el verdadero valor del acuerdo dependerá de los proyectos concretos que sean capaces de poner en marcha.

La firma establece el marco.

Ahora habrá que llenarlo de contenido.

La consejera de Cultura, Política Llingüística y Deporte, Vanessa Gutiérrez, participó este jueves en L’Entregu/El Entrego en la firma junto a la directora del MUMI, Cristina Cantero, y la directora de LABoral, Semíramis González.

El Ejecutivo autonómico considera que la alianza permitirá aprovechar las capacidades de ambas instituciones y generar nuevas propuestas culturales y educativas.

Una alianza con un potente componente simbólico

Hay además algo especialmente significativo en esta colaboración.

El Museo de la Minería representa una Asturias construida alrededor del carbón, la industria pesada y el trabajo minero.

LABoral representa una Asturias que explora nuevas tecnologías, lenguajes digitales y modelos de creación.

Son, en cierta medida, dos capítulos de la misma historia.

La Asturias industrial del siglo XX y la Asturias que intenta definir cómo será su economía, su cultura y su identidad en el siglo XXI.

Ahora esos dos mundos empiezan a trabajar juntos.

Y quizá ahí esté la verdadera importancia del acuerdo.

La minería asturiana deja de ser únicamente un patrimonio que conservar y se convierte también en materia prima para investigar, crear y contar la Asturias que viene.

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