Los excursionistas quedaron enriscados en una zona de difícil acceso y los equipos de emergencia tuvieron que esperar hasta el amanecer para completar la evacuación
Parres, 16 de agosto de 2026. Dos jóvenes de 20 y 22 años tuvieron que ser rescatados durante la mañana de este domingo después de haberse perdido mientras realizaban una ruta nocturna en la zona de El Fitu, en el concejo asturiano de Parres. Los dos excursionistas se encontraban en una situación de difícil acceso y fue necesario esperar hasta el amanecer para poder proceder a su evacuación con seguridad.
Los jóvenes se encontraban alojados junto a su madre en una autocaravana estacionada en el aparcamiento de El Fitu. Durante la noche decidieron iniciar una ruta a pie, aproximadamente a las 23.00 horas.
La excursión, que inicialmente parecía una actividad habitual, terminó complicándose durante el recorrido.
La última comunicación que la madre mantuvo con ellos se produjo aproximadamente a las 00.30 horas. Al no recibir nuevas noticias y comprobar que los jóvenes no regresaban al lugar donde habían dejado la autocaravana, decidió pedir ayuda.
La situación activó un dispositivo de búsqueda y rescate.
Los equipos de emergencia lograron localizar a los dos jóvenes durante la madrugada. Sin embargo, el hecho de que se encontraran en una zona enriscada y de difícil acceso impidió que pudieran ser evacuados inmediatamente.
Los especialistas tuvieron que esperar a que amaneciera para completar la operación con mayores garantías de seguridad.
El rescate se desarrolló finalmente durante las primeras horas de la mañana.
El suceso vuelve a poner de relieve los riesgos que pueden presentar las rutas de montaña durante la noche, incluso cuando se realizan en zonas que durante el día pueden parecer accesibles.
La oscuridad reduce considerablemente la visibilidad y dificulta la identificación del terreno.
Un camino perfectamente reconocible durante las horas de luz puede resultar complicado de seguir cuando desaparece la iluminación natural.
La situación puede empeorar todavía más en zonas con desniveles, barrancos o vegetación abundante.
El Fitu constituye además un entorno muy frecuentado por excursionistas y visitantes. El área se encuentra en una zona de gran valor paisajístico y ofrece diferentes posibilidades para disfrutar de la naturaleza.
Durante el verano, la afluencia de visitantes aumenta considerablemente.
El caso de estos dos jóvenes demuestra la importancia de planificar correctamente cualquier actividad de montaña.
La primera recomendación de los especialistas es conocer previamente el recorrido.
Antes de iniciar una ruta resulta fundamental consultar su duración, desnivel, dificultad y posibles zonas complicadas.
También es necesario tener en cuenta la meteorología.
Las condiciones pueden cambiar rápidamente en la montaña. La presencia de niebla, lluvia o viento puede dificultar considerablemente la orientación y aumentar el riesgo de sufrir una caída.
En las rutas nocturnas se añade un factor especialmente importante: la visibilidad.
Utilizar una linterna adecuada resulta imprescindible. La iluminación de un teléfono móvil puede ser útil en una emergencia, pero no sustituye a un equipo diseñado específicamente para caminar de noche.
También es recomendable disponer de batería suficiente y llevar algún sistema alternativo de localización.
Los dos jóvenes tuvieron la fortuna de poder ser localizados durante la madrugada.
Su situación, sin embargo, obligó a los equipos de emergencia a esperar varias horas antes de poder proceder a la evacuación.
Este tipo de rescates demuestra la complejidad del trabajo de los servicios de emergencia.
Los especialistas deben valorar no solamente la situación de las personas que necesitan ayuda, sino también las condiciones del terreno y la seguridad de los propios rescatadores.
Entrar en una zona complicada durante la noche puede aumentar considerablemente el riesgo.
Por eso, en determinadas circunstancias resulta más seguro localizar a las personas afectadas y esperar a que haya suficiente luz para realizar la evacuación.
La montaña asturiana ofrece numerosas posibilidades para practicar senderismo, pero no todas las rutas son adecuadas para todas las personas.
La experiencia, el estado físico y el conocimiento del terreno deben tenerse en cuenta antes de decidir el recorrido.
Durante el verano se produce además un incremento importante del número de personas que se acercan por primera vez a determinados espacios naturales.
Algunos visitantes pueden desconocer las características del terreno asturiano.
La montaña cantábrica presenta desniveles importantes y zonas en las que una equivocación en el camino puede acabar llevando a terrenos peligrosos.
Por eso, la prevención resulta fundamental.
Los servicios de emergencia recomiendan evitar iniciar rutas desconocidas durante la noche y, cuando se realizan actividades nocturnas, utilizar itinerarios perfectamente conocidos y contar con material adecuado.
También es importante comunicar a familiares o amigos el recorrido previsto y establecer una hora aproximada de regreso.
En caso de retraso importante, esa información puede facilitar considerablemente la actuación de los equipos de rescate.
El caso ocurrido en El Fitu también demuestra el valor de la rápida actuación de los familiares.
La madre de los jóvenes decidió solicitar ayuda cuando comprobó que no regresaban y que había perdido el contacto con ellos.
La llamada permitió activar los medios de emergencia y comenzar la búsqueda durante la madrugada.
Finalmente, ambos fueron encontrados con vida y pudieron ser evacuados.
El desenlace favorable supone una buena noticia después de varias horas de incertidumbre.
El episodio sirve además como recordatorio para todos aquellos que durante este verano recorren las montañas asturianas.
La naturaleza ofrece paisajes extraordinarios y constituye uno de los principales atractivos turísticos del Principado, pero disfrutar de ella exige responsabilidad.
El aumento de visitantes durante agosto hace especialmente importante insistir en las medidas básicas de seguridad.
Consultar el recorrido, comprobar la previsión meteorológica, llevar iluminación y batería suficiente, evitar rutas desconocidas durante la noche y comunicar los planes a familiares son medidas sencillas que pueden evitar situaciones de emergencia.
La montaña no deja de presentar riesgos porque sea verano.
De hecho, el incremento de visitantes hace que los equipos de rescate tengan que mantenerse especialmente atentos durante estas semanas.
El rescate de los dos jóvenes de El Fitu terminó con un resultado positivo, pero la situación podría haber tenido consecuencias mucho más graves si no hubieran sido localizados a tiempo.
La intervención vuelve a recordar que la prudencia es fundamental cuando se realizan actividades al aire libre y que, ante cualquier problema, solicitar ayuda cuanto antes puede resultar decisivo.
