Asturias detecta su primer foco de lengua azul de 2026: dos reses afectadas en una ganadería de Tineo

Asturias detecta su primer foco de lengua azul de 2026: dos reses afectadas en una ganadería de Tineo

El Principado ha confirmado este jueves el primer foco de lengua azul registrado en Asturias en 2026. El virus, correspondiente al serotipo 3, ha sido localizado en dos animales de una explotación bovina de Tineo y confirmado por el laboratorio nacional de referencia de Algete. La enfermedad no se transmite a las personas ni supone ningún riesgo para el consumo de carne o leche, pero obliga a reforzar la vigilancia sobre la cabaña ganadera asturiana.

Asturias vuelve a detectar la circulación del virus de la lengua azul.

La Consejería de Medio Rural y Política Agraria ha confirmado este jueves, 27 de agosto, dos animales infectados en una explotación de ganado bovino situada en Tineo, lo que constituye el primer foco oficialmente comunicado en el Principado durante 2026.

Los análisis han determinado que se trata del serotipo 3 del virus.

La confirmación definitiva ha llegado desde el Laboratorio Central de Veterinaria de Algete, centro nacional de referencia para esta enfermedad, después de estudiar las muestras que previamente había remitido el Laboratorio de Sanidad Animal del Principado.

La detección no se produjo a raíz de una expansión clínica evidente en la explotación, sino dentro de los controles establecidos por los programas de vigilancia sanitaria, un dato importante porque evidencia que el sistema ha localizado la presencia del virus mediante seguimiento veterinario.

No afecta a las personas

La primera aclaración resulta fundamental.

La lengua azul no es una enfermedad humana.

No se transmite a las personas, no constituye un problema de salud pública y tampoco convierte la carne o la leche procedentes de los animales en una amenaza para el consumidor.

El problema es estrictamente sanitario, ganadero y económico.

La enfermedad afecta a animales rumiantes y puede provocar consecuencias especialmente importantes en determinadas especies y explotaciones.

Su denominación procede de uno de los síntomas que puede aparecer en los animales afectados en cuadros graves, aunque no todos los ejemplares infectados desarrollan esa manifestación.

¿Cómo se contagia?

La lengua azul presenta además una característica esencial: no se transmite directamente de un animal a otro como una gripe o una infección respiratoria convencional.

El vehículo fundamental de transmisión son diminutos insectos del género Culicoides.

Estos pequeños mosquitos o jejenes pueden picar a un animal infectado, adquirir el virus y posteriormente transmitirlo a otro rumiante.

Eso convierte las condiciones meteorológicas en un factor especialmente relevante.

Las temperaturas favorables y la presencia de estos vectores condicionan la circulación del virus, por lo que los meses cálidos constituyen uno de los periodos de mayor vigilancia.

El foco aparece precisamente a finales de agosto, todavía dentro de una época particularmente favorable para la actividad de los insectos transmisores.

Tineo, bajo seguimiento

La detección de los dos positivos obliga ahora a mantener una vigilancia especial sobre la explotación afectada y sobre la evolución epidemiológica en el entorno.

Tineo es, además, uno de los grandes territorios ganaderos de Asturias.

El concejo cuenta con una importante presencia de explotaciones bovinas y forma parte de una extensa zona rural del occidente asturiano en la que la ganadería continúa teniendo un enorme peso económico.

Por ello, la aparición del primer foco del año adquiere una relevancia que va más allá de los dos animales positivos.

La prioridad ahora es determinar hasta qué punto existe circulación del virus y detectar rápidamente cualquier nuevo caso.

El serotipo 3

La confirmación de que el virus encontrado pertenece al serotipo 3 también resulta relevante para las autoridades veterinarias.

La lengua azul no está provocada por una única variante del virus. Existen diferentes serotipos y la protección generada frente a uno no implica necesariamente inmunidad frente a todos los demás.

De ahí que las campañas de vacunación deban adaptarse a los serotipos que están circulando en cada momento.

El Principado recomienda precisamente a los ganaderos prestar especial atención a la vacunación contra las variantes presentes.

La vacuna se convierte en la principal barrera

La Consejería de Medio Rural considera la vacunación la herramienta fundamental para reducir las consecuencias de la enfermedad.

La inmunización puede disminuir la aparición de casos clínicos y limitar el impacto que una circulación más amplia del virus tendría sobre las explotaciones.

El Gobierno asturiano ha anunciado además que apoyará económicamente la adquisición de vacunas frente a la lengua azul compradas durante 2026.

La decisión pretende facilitar que las ganaderías refuercen la protección de sus animales sin asumir solas todo el coste de la prevención.

El departamento autonómico también recomienda intensificar las actuaciones destinadas a reducir la presencia de los insectos vectores y mantener las medidas sanitarias establecidas por los servicios veterinarios.

¿Qué síntomas puede provocar?

La expresión de la enfermedad puede variar considerablemente según la especie, la variante del virus y el estado del animal.

Entre los signos que pueden aparecer se encuentran fiebre, inflamación de las mucosas, secreciones nasales, lesiones en la boca, decaimiento o problemas locomotores.

En determinados casos puede producirse inflamación y una coloración anormal de la lengua que dio nombre a la enfermedad.

Sin embargo, una infección no implica necesariamente que todos los animales desarrollen cuadros graves.

Precisamente por ello resulta tan importante la vigilancia mediante análisis: puede existir circulación viral aunque la presencia de animales claramente enfermos sea todavía limitada.

El ganado ovino puede sufrir especialmente la enfermedad

Aunque el virus afecta a distintos rumiantes, sus consecuencias no son idénticas en todas las especies.

Las ovejas pueden desarrollar cuadros clínicos especialmente significativos, mientras que los bovinos pueden actuar también como huéspedes del virus y contribuir a mantener su circulación.

Por ello, la detección en una explotación de vacuno no debe interpretarse exclusivamente como un problema de esa ganadería concreta.

Las autoridades veterinarias necesitan controlar el conjunto de la población susceptible en las zonas donde pueda encontrarse el vector.

¿Hay peligro para la carne y la leche?

No.

Este es otro aspecto que conviene dejar especialmente claro para evitar alarmas injustificadas.

La lengua azul no es una zoonosis, es decir, no se transmite de los animales a los seres humanos.

No existe riesgo para una persona por encontrarse cerca de una explotación afectada ni por consumir productos procedentes de la cadena alimentaria sometida a los controles sanitarios correspondientes.

Por tanto, la aparición del foco no plantea una alerta alimentaria.

El impacto potencial se concentra en la salud animal y en las consecuencias productivas y económicas para las explotaciones.

Por qué preocupa a los ganaderos

Una enfermedad de este tipo puede generar problemas que van mucho más allá del tratamiento de algunos animales.

Si aumenta la circulación del virus pueden aparecer pérdidas productivas, costes veterinarios, dificultades reproductivas y restricciones o requisitos adicionales para determinados movimientos de ganado.

Por eso la estrategia sanitaria intenta actuar antes de que los focos se multipliquen.

Detectar dos animales afectados puede parecer poco.

Desde el punto de vista epidemiológico, sin embargo, lo importante es que su aparición demuestra que el virus está presente y que un insecto transmisor ha tenido capacidad para hacerlo circular.

Vigilancia durante las próximas semanas

Medio Rural mantendrá desde ahora un seguimiento continuo de la evolución de la enfermedad.

El Principado trabaja coordinadamente con el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación y con los servicios veterinarios oficiales para adaptar las medidas en función de los posibles nuevos resultados.

Las explotaciones desempeñarán también un papel fundamental.

La recomendación a los ganaderos es comunicar rápidamente cualquier síntoma compatible o comportamiento anormal que pueda hacer sospechar de la enfermedad.

Cuanto antes se localice un posible positivo, mayor capacidad existe para conocer la distribución real del virus y adoptar medidas.

Qué deben hacer ahora las explotaciones

Tras la confirmación del foco, el mensaje del Principado se concentra fundamentalmente en tres frentes:

vacunación, prevención frente a los insectos transmisores y vigilancia de los animales.

Los ganaderos deberán prestar atención a cualquier signo compatible con la enfermedad y ponerse en contacto con los servicios veterinarios ante una sospecha.

También cobra especial importancia revisar la situación vacunal de la explotación y aplicar correctamente las medidas recomendadas para reducir la exposición a los Culicoides.

Una alerta veterinaria, no una alarma sanitaria

El primer foco asturiano de 2026 obliga a tomarse en serio la situación, pero no justifica alarmas entre la población.

De momento se han confirmado dos animales afectados en una única explotación bovina de Tineo.

No hay riesgo para las personas.

No existe una alerta sobre carne o leche.

Y tampoco se ha anunciado una propagación generalizada por las explotaciones asturianas.

Lo que sí existe desde este jueves es una señal clara para el sector ganadero: el serotipo 3 de la lengua azul está circulando en Asturias.

Ahora empieza la fase realmente importante.

Saber si Tineo representa un episodio localizado o la primera señal de una circulación más extensa durante las últimas semanas del verano.

Y ahí la rapidez de la vacunación, la vigilancia veterinaria y la detección de nuevos casos serán determinantes.

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