Un robo de cable golpea el ferrocarril asturiano y provoca retrasos entre Gijón y Cudillero

Un robo de cable golpea el ferrocarril asturiano y provoca retrasos entre Gijón y Cudillero

La sustracción afecta a los sistemas de señalización entre Regueral y Trasona y condiciona este lunes la circulación de la línea C4 de ancho métrico

La incidencia se arrastra desde la tarde del domingo y Adif continuaba trabajando esta mañana para restablecer completamente el funcionamiento de las instalaciones

Nuevo golpe al ferrocarril asturiano y nueva mañana complicada para los usuarios del ancho métrico.

Un robo de cable entre Regueral y Trasona está provocando retrasos este lunes en los trenes de la línea C4 que comunica Gijón con Cudillero, uno de los principales corredores ferroviarios de la costa central asturiana.

La sustracción no afecta únicamente a un tendido eléctrico cualquiera. El cable robado forma parte de las instalaciones vinculadas a los sistemas de señalización ferroviaria, por lo que la incidencia obliga a extremar las condiciones de circulación y termina repercutiendo en los tiempos de viaje.

Adif ha confirmado oficialmente que el robo está afectando a la señalización entre Trasona y Regueral y que se están registrando retrasos en la línea de ancho métrico Gijón-Cudillero.

Personal del administrador ferroviario trabaja para reparar los daños y recuperar la normalidad lo antes posible.

El problema comenzó ya el domingo

La incidencia, además, no es exclusiva de esta mañana.

Adif ya informaba del robo de cable a las 19:59 horas del domingo 6 de septiembre. A las 06:02 de este lunes, 7 de septiembre, el administrador ferroviario continuaba manteniendo el aviso y señalaba que persistían los retrasos.

Esto significa que el problema se ha prolongado durante la noche y ha alcanzado de lleno los primeros servicios ferroviarios de la jornada laboral.

Un detalle especialmente relevante para los viajeros que utilizan el tren a primera hora para acudir a sus puestos de trabajo, centros educativos, consultas médicas o realizar conexiones con otros servicios.

¿Qué parte de la línea está afectada?

El robo se ha producido entre las estaciones de Regueral y Trasona, en el tramo comprendido entre la zona de Carreño y Corvera.

Se trata de un punto situado en plena línea C4 de ancho métrico.

Los trenes de esta línea conectan Gijón con Cudillero y atraviesan un amplio corredor del centro y occidente próximo de Asturias.

Entre sus principales paradas se encuentran Gijón, Veriña, Candás, Regueral, Trasona, Avilés, Salinas, Piedras Blancas, Soto del Barco, Pravia, Muros de Nalón, El Pito-Piñera y Cudillero.

Por tanto, aunque la avería física se encuentre localizada entre dos puntos concretos, sus consecuencias pueden trasladarse a los trenes que recorren el conjunto de la línea.

¿Cuánto están tardando los trenes?

Aquí conviene ser especialmente precisos.

Adif confirma oficialmente la existencia de retrasos, pero no ha facilitado por el momento una demora media aplicable a todos los servicios ni una relación pública de trenes afectados con sus correspondientes minutos de retraso.

No sería correcto, por tanto, hablar en estos momentos de retrasos generalizados de 10, 20 o 30 minutos sin disponer de una confirmación oficial para cada servicio.

La incidencia puede afectar de manera diferente a cada circulación dependiendo del momento en que atraviese el tramo dañado, de la regulación del tráfico ferroviario y de la evolución de los trabajos de reparación.

¿Por qué un robo de cable puede retrasar los trenes?

Porque buena parte de la seguridad ferroviaria depende de sistemas que permiten conocer dónde se encuentran los trenes y ordenar su circulación con garantías.

Cuando una sustracción de cable deteriora los sistemas de señalización, la infraestructura no puede funcionar necesariamente con las mismas condiciones habituales.

El ferrocarril dispone de procedimientos de seguridad para mantener las circulaciones ante este tipo de incidencias, pero esos procedimientos pueden obligar a reducir velocidades, establecer autorizaciones especiales o regular de forma más restrictiva el paso de los trenes.

El resultado para el pasajero suele ser el mismo: más tiempo de viaje y posibilidad de acumulación progresiva de retrasos.

Una línea utilizada por miles de desplazamientos entre Gijón, Avilés y la costa

La C4 tiene además una particular importancia porque no estamos ante una conexión puramente turística entre Gijón y Cudillero.

El tren atraviesa buena parte del área industrial y urbana del centro de Asturias y presta servicio a localidades como Candás, Avilés, Salinas o Piedras Blancas antes de continuar hacia Soto del Barco, Pravia, Muros de Nalón y Cudillero.

Un recorrido completo entre Gijón y Cudillero ronda normalmente una hora y cincuenta minutos en los servicios directos.

Cualquier incidencia en un tramo intermedio puede, por tanto, repercutir sobre viajeros situados a decenas de kilómetros del lugar exacto donde se produjo el robo.

No se ha anunciado por ahora la suspensión de toda la línea

Otro elemento importante para los usuarios: la comunicación oficial de Adif habla de retrasos, no de la interrupción completa del servicio Gijón-Cudillero.

Por tanto, el escenario comunicado es de circulación ferroviaria afectada por demoras y no de cierre general de la C4.

Tampoco consta, en la información oficial disponible a primera hora de este lunes, el establecimiento de un servicio alternativo generalizado por carretera como consecuencia de esta incidencia.

La recomendación para quienes tengan que desplazarse durante las próximas horas es comprobar el estado concreto de su tren antes de acudir a la estación y disponer, especialmente si tienen una cita o conexión con horario cerrado, de un margen adicional de tiempo.

El autobús, una alternativa para desplazamientos urgentes

Para quienes necesiten viajar entre Gijón y Cudillero sin asumir el riesgo de las demoras ferroviarias, existen también conexiones por autobús.

Este lunes aparecen servicios de ALSA entre ambas localidades, aunque los horarios, duración y necesidad de realizar transbordos varían considerablemente según la expedición.

No todos los viajeros afectados por la C4 encontrarán en el autobús una alternativa equivalente, especialmente quienes utilizan estaciones intermedias, pero puede convertirse en una opción para quienes necesiten cubrir el trayecto completo y tengan un compromiso horario inaplazable.

Otro robo de cable apenas tres semanas después

La incidencia de este lunes tampoco puede analizarse como un episodio completamente aislado.

El pasado 17 de agosto otro robo de cobre entre Colloto y Meres provocó retrasos en las Cercanías asturianas al afectar igualmente a las instalaciones ferroviarias.

La reiteración de este tipo de sucesos resulta especialmente preocupante porque el perjuicio provocado supera ampliamente el valor económico del material sustraído.

Unos metros de cable pueden terminar afectando a sistemas de seguridad, movilizando equipos de mantenimiento y provocando retrasos a cientos o miles de viajeros.

409 denuncias por robos en solo seis meses en España

La dimensión del problema va mucho más allá de Asturias.

Adif había registrado 409 denuncias relacionadas con este tipo de robos en toda España durante el primer semestre de 2026.

Son más de dos casos diarios de media.

El cobre continúa teniendo valor en el mercado ilegal de materiales y las instalaciones ferroviarias constituyen uno de los objetivos de este tipo de delincuencia.

Pero el coste social de cada robo puede resultar infinitamente superior al beneficio obtenido por quienes sustraen el material.

No se trata únicamente de reponer unos cables.

Se trata de trabajadores que llegan tarde, estudiantes que pierden conexiones, viajeros que ven alterados sus desplazamientos y personal ferroviario que debe movilizarse de urgencia para reparar instalaciones esenciales.

El ancho métrico vuelve a estar en el centro de las quejas

La incidencia llega, además, en un momento especialmente sensible para el ferrocarril asturiano.

Los servicios de ancho métrico llevan años acumulando críticas de los usuarios por frecuencias, tiempos de viaje, averías, cancelaciones y fiabilidad.

Precisamente por eso, cada nueva incidencia tiene un efecto que va mucho más allá de los minutos que pueda perder un tren.

Deteriora todavía más la confianza de quienes dependen diariamente del transporte público.

Y hay una diferencia fundamental entre una avería técnica y lo ocurrido entre Regueral y Trasona: esta vez el origen no está en una máquina que falla ni en una infraestructura que envejece.

Está en un robo.

Lo que deben saber hoy los viajeros

La situación, a primera hora de este lunes, puede resumirse en cinco puntos:

Hay retrasos confirmados en la línea C4 Gijón-Cudillero.

El origen es un robo de cable entre Regueral y Trasona que afecta a los sistemas de señalización.

La incidencia comenzó ya durante la tarde del domingo y seguía activa esta mañana.

Adif trabaja en la reparación, pero no ha comunicado oficialmente una hora definitiva para la recuperación completa de la normalidad.

No existe por ahora una cifra oficial única de minutos de retraso aplicable a todos los trenes, por lo que los viajeros deben comprobar su servicio concreto antes de desplazarse.

Una mañana más, el ferrocarril asturiano vuelve a ocupar titulares por aquello que sus usuarios menos necesitan: incertidumbre.

Y esta vez basta un robo de cable en unos pocos kilómetros de vía para alterar una línea ferroviaria que recorre buena parte de la costa central asturiana.

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