Asturias abre los comedores escolares en junio y septiembre para aliviar a miles de familias

Asturias abre los comedores escolares en junio y septiembre para aliviar a miles de familias

La medida, reclamada durante años por madres, padres y sindicatos, beneficiará a 11.265 alumnos y se aplicará en 96 centros educativos del Principado

Asturias da este lunes un paso relevante en materia de conciliación familiar con la puesta en marcha del servicio de comedor escolar durante el mes de junio, una medida que el Gobierno del Principado presenta como histórica y que responde a una demanda sostenida durante años por las asociaciones de madres y padres y por las organizaciones sindicales.

La iniciativa permitirá mantener abiertos los comedores escolares en un periodo especialmente complicado para muchas familias: el tramo final del curso, cuando los horarios lectivos se reducen, pero la jornada laboral de madres y padres continúa prácticamente igual. La medida también se aplicará en septiembre, otro mes tradicionalmente difícil para la organización familiar por el inicio escalonado de la actividad escolar.

El presidente del Principado, Adrián Barbón, compartirá la primera jornada de aplicación de este servicio con escolares del Colegio Público Martimporra, en el concejo de Bimenes, uno de los centros incluidos en el nuevo dispositivo.

Una respuesta a un problema real de conciliación

La apertura de los comedores en junio y septiembre pretende cubrir un hueco que durante años ha generado dificultades en miles de hogares asturianos. Hasta ahora, muchas familias se encontraban con un desajuste evidente: los niños salían antes del colegio, pero los padres seguían trabajando en su horario habitual.

Ese desfase obligaba a buscar soluciones de urgencia, tirar de abuelos, contratar apoyos puntuales o reorganizar turnos laborales, algo no siempre posible. Con la ampliación del servicio de comedor, el Principado busca ofrecer una respuesta más estable y facilitar que las familias puedan organizar mejor esos meses de transición entre el curso ordinario y las vacaciones.

La medida tiene además una dimensión social importante, ya que no solo afecta a las familias que pagan el comedor, sino también al alumnado con derecho al servicio gratuito por estar vinculado al transporte escolar.

Más de 11.000 alumnos beneficiados

La extensión del comedor escolar en junio y septiembre beneficiará a 11.265 estudiantes en toda Asturias. De ellos, 5.220 tienen derecho a comedor gratuito, asociado al servicio de transporte escolar, mientras que 6.045 abonarán el servicio.

El coste previsto para el mes de junio asciende a 1.064.389 euros. La medida se aplicará en 96 centros educativos distribuidos por el territorio asturiano, con distintos modelos de gestión según las características de cada colegio.

En concreto, 77 centros contarán con comedor de gestión propia, 16 tendrán el servicio gestionado por una empresa, dos centros recibirán el servicio a través de un restaurante y uno funcionará mediante catering.

Comedores escolares también como política social

La apertura en junio y septiembre se suma a otra decisión adoptada durante el curso 2024-2025: el establecimiento de un precio unitario de 4,5 euros por menú en los comedores escolares. Con ello, el Gobierno asturiano pretende reforzar el papel de estos servicios no solo como apoyo educativo, sino también como instrumento de igualdad y protección social.

El comedor escolar se ha convertido en los últimos años en una pieza cada vez más importante dentro de la organización diaria de las familias. Para muchos hogares, no es únicamente un servicio complementario, sino una herramienta básica para conciliar, garantizar una alimentación adecuada y sostener rutinas estables durante el curso.

La decisión de ampliar su funcionamiento a junio y septiembre sitúa el foco en un problema que llevaba tiempo sobre la mesa: la necesidad de adaptar los servicios educativos a la realidad laboral de las familias actuales.

Una medida con impacto en todo el territorio

El despliegue en 96 centros permitirá que la medida tenga alcance en distintos concejos, no solo en los grandes núcleos urbanos. Este punto resulta especialmente relevante en una comunidad como Asturias, donde la dispersión territorial y las distancias entre domicilio, colegio y lugar de trabajo pueden complicar aún más la conciliación.

Con esta ampliación, el Principado busca ofrecer una respuesta práctica a una reivindicación que venía repitiéndose curso tras curso. La apertura de los comedores en junio y septiembre no resuelve por sí sola todos los problemas de conciliación, pero sí elimina una de las dificultades más habituales para miles de familias asturianas.

A partir de este lunes, el comedor escolar deja de ser solo un servicio del calendario ordinario y pasa a cubrir también dos de los meses más sensibles para la organización familiar. Una decisión que, para muchos hogares, puede marcar la diferencia entre hacer encaje de bolillos cada día o contar, por fin, con una solución estable y previsible.

Dejar un comentario

captcha