No hay química entre la derecha asturiana

Como el tiempo es más bien de invierno preferí quedarme en casa ante el televisor para ver la segunda jornada de investidura del presidente del Principado. Como se esperaba los 3 grupos en la oposición se abstuvieron -según el Estatuto de autonomía no pueden votar en contra- por lo que el único candidato Francisco Alvarez-Cascos volverá a intentarlo el viernes día en el que sí, en el que saldrá por fin elegido con los 16 votos de Foro Asturias. En principio PSOE, PP e IU se han puesto de acuerdo -No será un pacto, ¿Verdad?- para ponérselo difícil al nuevo presidente del Principado que buscó, no se si con desesperación, un pacto de colaboración con cualquiera de las 3 fuerzas para poder gobernar no con tan desguarnecido como va a estar en el parlamento asturiano.

El orador que más me gustó, y encontré más centrado, fue el líder de la Federación Socialista Asturiana (FSA) Javier Fernández, el único además que habló sin leer, apoyándose solo en unas pocas notas en un pequeño bloc. Pidió eliminar la crispación política que se había palpado en la cámara momentos antes entre Isabel Pérez-Espinosa -que mal lleva esta chica lo de Alvarez-Cascos- y el líder de Foro Asturias,  reconociendo también el castigo socialista en las urnas. Ofreció colaboración al futuro presidente de Asturias en aquello que a su buen entender resulte bueno para nuestra comunidad y no tuvo empacho en aludir al caso “Marea”como una de las razones por las que probablemente  los socialistas fueron castigados por los asturianos el pasado 22 de mayo. El eje de su intervención giró en torno a rebatir al ex ministro de Fomento que en Asturias todo iba mal y que nada se había hecho en los años anteriores. Fue en definitiva una defensa de los gobiernos de Vicente Alvarez Areces -al que no citó, sin embargo, ni una sola vez- y de la política socialista, aquí y en Madrid, con Asturias. “La mejor policía -dijo- es la luz eléctrica” aludiendo a que es necesario máxima transparencia, añadiendo que tanto él como su esposa e hija harán públicos sus bienes personales.

Alvarez-Cascos, quien aunque físicamente no tiene la cintura de Isabel Pérez-Espinosa si la supera, y con creces, en cuanto a cintura política, agradeció a Javier Fernández -el portavoz socialista Fernando Lastra se mordía las uñas desde el escaño- su mesurado discurso y su actitud de colaboración en temas puntuales que puedan ser beneficiosos para nuestra región. Hombre, ideologías aparte, de ingeniero a ingeniero -Javier de, Minas; Francisco, de Caminos- saben entenderse. Casi al final, en respuesta al diputado socialista, Francisco Alvarez-Cascos despejó una duda que nos atenazaba: “Foro no aceptará el copago en la sanidad”.

El primero en abrir la sesión fue el portavoz de IU-Los Verdes Jesús Iglesias. Debo reconocer que el presidente de la Cámara Fernando Goñi llevó con buen pulso la sesión. Solamente, y de manera más bien tímida, llamó a la atención una vez a su compañera de partido Isabel Pérez-Espinosa porque se pasaba de tiempo en su contestación a Cascos. El presidente del parlamento, muy pinchu él, lleva, como el rey Juan Carlos, el reloj en la derecha mientras observo en su muñeca izquierda unas pulseras que no se si no serán de las diseñadas por Shakira. También desconozco si llamó la atención a su compañero de partido Joaquín Arístegui pero éste se presentó ayer impecable, incluso con corbata, aunque roja. Sería un despiste.

Jesús Iglesias, con ligera perilla y cada vez menos pelo, ofreció también su colaboración para temas puntuales no compartiendo, evidentemente, el discurso liberal y economicista del líder del Foro. No le gusta, entre otras muchas cosas, que el ex vicepresidente del Gobierno quiera cargarse el ente RTPA. “Prefiero medios de comunicación públicos” -¿Estaremos volviendo a la prensa del Movimiento?- así como coincidió con su compañera de parlamento, que no de partido, Isabel Pérez-Espinosa, en no estar a favor de crear una universidad politécnica en Gijón, hoy por hoy el proyecto estrella de Francisco Alvarez-Cascos. También lamentó que el próximo presidente del Principado de mucha más importancia a que los chavales aprendan chino en vez de asturiano. Iglesias tiene ya muchas tablas como político y se confesó un cazador redimido, lo que evidentemente no es Cascos, aceptando finalmente la oferta de diálogo que momentos antes le había ofrecido el número uno de Foro. En su respuesta el ex ministro de Fomento se mostró contrario a que se aplique el ancho RENFE en la nueva variante ferroviaria con León, descolgándose también con un elogio hacia IU-Los Verdes, la coalición que lidera Jesús Iglesias, por los haber obtenido la alcaldía de Mieres y haber mantenido la de Lena. “Lo de Mieres ha sido algo sorprendente y lo considero toda una lección”. Se ve que Alvarez-Cascos no conoce al nuevo alcalde, Aníbal Vázquez, antiguo minero y sindicalista de CCOO. Su personalidad arrolladora y pegada entre el vecindario de a pie, algo como lo que le pasó a Cascos en las autonómicas, le llevaron a levantar al PSOE una alcaldía de siempre en manos del partido de Pablo Iglesias.

A Jesús Iglesias le siguió en el turno de oradores Isabel Pérez-Espinosa, que juvenil y nerviosa se lió en descalificar a Cascos y al Foro y en alabar los resultados obtenidos por el PP -tercera fuerza parlamentaria en estos momentos- intentando demostrar de manera deslavazada por qué Cascos no había querido llegar a un pacto. El líder del Foro en su respuesta intentó demostrar que la culpa de no haber llegado a un acuerdo es del PP -Isabel desde su escaño lo negaba con la cabeza entre risas- y al final, en el turno de réplica, el líder de FAC, evidentemente cabreado, cortó por lo sano sin apenas responder a la diputada popular. Está claro que no hay química entre los dos grupos de la derecha asturiana. Al PP lo veo más en la línea de juntarse con el PSOE y a FAC con IU-Los Verdes, pronto lo veremos, pero Pérez-Espinosa si dio muestras de gran erudición en su discurso citando a Wiston Churchill, Balzac, Montesquieu, Casona y hasta Jovellanos “si el candidato me lo permite”. Fue tajante Isabel en desmentir que exista un pacto secreto entre el PP y el PSOE, mostrando también su oposición a una nueva universidad en Gijón -no hay mejor cuña que la de la propia madera- además de acusar a su antiguo compañero de partido en copiarles muchas de las iniciativas que el PP lleva en su programa.

En fin, como no puede haber sorpresa en el resultado de la jornada del viernes, Francisco Alvarez-Cascos será investido como presidente de Asturias de la octava legislatura el próximo sábado a las 12,00 horas en las escaleras interiores de la Junta General del Principado con asistencia del vicepresidente segundo del Gobierno de la nación Manuel Chaves, y el lunes, 18 de julio -no hay que olvidar jamás la historia reciente-, primer día de clase para el nuevo presidente. Qque la suerte nos acompañe



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