La Sanidad asturiana se suma a la OMS en la lucha contra el tabaquismo

La Sanidad asturiana se suma a la OMS en la lucha contra el tabaquismo

 

Tineo acogerá este año los actos programados con motivo del Día Mundial del Tabaco 2013, que se conmemora el próximo viernes, día 31 de mayo, y que en esta ocasión reivindica la prohibición total de la publicidad, promoción y patrocinio de un producto que está detrás de aproximadamente seis millones de muertes anuales en el mundo, 2.500 de ellas en el Principado. El programa incluye más de un centenar de actividades en toda Asturias.

 

El director general de Salud Pública, Julio Bruno, ha presentado hoy en rueda de prensa el trabajo que se desarrolla en el marco de la prevención y deshabituación tabáquica en el ámbito sanitario autonómico y local, con el apoyo de los planes municipales en materia de drogodependencias. Bruno ha estado acompañado por José Ramón Hevia, responsable del Plan sobre Drogas para Asturias; José Manuel Iglesias, vocal de la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria en Asturias, y Manuel Ángel Muñiz, neumólogo y coordinador de la Red Asturiana de Hospitales Libres de Tabaco.

 

El director general ha señalado que entre los objetivos específicos de la campaña de este año figura el de impulsar los esfuerzos locales, nacionales e internacionales para contrarrestar los de la industria, así como el de proteger a la población de las devastadoras consecuencias que el consumo tiene para la salud y de los problemas sociales, ambientales y económicos que provoca.

 

Tendencia descendente

Julio Bruno ha explicado que Asturias presenta una tendencia descendente en el consumo de tabaco desde el inicio de la serie, en el año 1997, y también a partir de la entrada en vigor de la Ley 42/2010, que restringe su consumo en determinados espacios públicos. Los datos de la última Encuesta Estatal sobre Alcohol y Drogas en Población General en España, Edades 2011, ponen de manifiesto que un 32,4 por ciento de los asturianos entre 14 y 65 años fumaban diariamente en 2011, frente al 35,2% que declaraba hacerlo en 1997.

 

El descenso es igualmente significativo, aunque todavía insuficiente, en el porcentaje de personas que declaran haber fumado “alguna vez en la vida”, que pasa del 76,8% en 1997 al 75,9% en 2011, y entre quienes aseguran haberlo hecho en el último mes, que cae del 44,5 al 37,8% en esos catorce años.

Fuente: Encuesta EDADES, población 14-65 años. Resultados submuestra Asturias.

 

 

Con el objetivo de seguir mejorando estos datos, Salud Pública promueve numerosos programas centrados tanto en la prevención como en la deshabituación tabáquica, a los que se sumará en los próximos meses la aprobación de una ley integral de prevención de drogodependencias.

 

La Consejería de Sanidad ha asumido, asimismo, el compromiso de tratar de conseguir que todos los centros hospitalarios de la región se integren durante el próximo trienio en la Red Global de Centros Sanitarios Libres de Tabaco y se conviertan en centros promotores de salud. La Dirección General de Salud Pública ya ha logrado que se sumen a esta estrategia los hospitales de San Agustín, Universitario Central de Asturias (HUCA),  Jarrio, Carmen y Severo Ochoa (Cangas del Narcea) y Monte Naranco.

 

Para reforzar el mensaje de la campaña de este año, el Gobierno del Principado ha editado una serie de materiales con información adaptada a los distintos públicos que se distribuirá a colegios, centros de salud, entidades y asociaciones. En ella se incluye cartelería y guías de autoayuda para abandonar este nocivo hábito.

 

Sanidad recuerda que las personas fumadoras tienen más riesgo de sufrir cáncer de pulmón, problemas respiratorios y enfermedades del corazón, consecuencias que se repiten en el caso de las personas no fumadoras que conviven con un fumador y que no se reducen al fumar cigarrillos light, puros o pipa. Además:

 

·        Fumar incrementa el riesgo de infecciones respiratorias, tos persistente y molestias digestivas.

·        Aumenta el riesgo de cánceres, principalmente de pulmón, infarto de miocardio, enfermedad pulmonar crónica y enfermedad vascular cerebral.

·        Las consecuencias de fumar en las mujeres también incluyen osteoporosis, reducción de la fertilidad, aumenta la tasa de abortos y partos prematuros e incrementa el riesgo de bajo peso en los recién nacidos.

·        Los hijos de padres fumadores tienen mayor riesgo de infecciones de vías respiratorias, otitis y asma.

 

Frente a estos riesgos, dejar de fumar aumenta la expectativa de vida y la probabilidad de vivir sin incapacidad y permite a la persona sentirse mejor al superar la dependencia al tabaco. Otros beneficios de renunciar al tabaco se resumen en:

 

·        Reduce el riesgo de cáncer, así como los problemas de corazón, respiratorios y digestivos.

·        Mejora la circulación y aumenta la capacidad respiratoria.

·        Mejora el bienestar físico y el rendimiento durante el ejercicio.

·        Elimina el olor a humo de la ropa, la casa y el mal aliento.

·        Mejora el estado de la piel y acaba con las manchas en los dientes y en los dedos.

·        Recupera los sentidos del gusto y el olfato.

·        Incrementa el ahorro.

·        Constituye un ejemplo positivo para los menores.

·        Se abandona un hábito de escasa aceptabilidad social.

 

Sanidad informa de que en torno al 20% de la población asturiana ya es ex fumadora y recuerda que las personas que lo deseen pueden solicitar en su centro de salud el asesoramiento de su médico de familia y su enfermero para disminuir las dificultades y recibir ayuda durante todo el proceso.

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