El Mercado de Navidad abrirá el 27 de noviembre, crecerá especialmente por la calle Mendizábal y permanecerá en funcionamiento hasta el 6 de enero con artesanía, gastronomía y actividades familiares
Con el verano todavía en pleno apogeo, Oviedo ya ha comenzado a diseñar su próxima Navidad. La Junta de Gobierno municipal ha autorizado la celebración del Mercado de Navidad 2026-2027, que volverá a extenderse por el corazón histórico de la ciudad y alcanzará su mayor tamaño hasta el momento: 112 instalaciones, cinco más que en la edición anterior.
El mercado abrirá el viernes 27 de noviembre de 2026, último viernes del mes, y continuará hasta el miércoles 6 de enero de 2027. Serán 41 días consecutivos de actividad comercial y festiva alrededor de las plazas de Porlier y Alfonso II el Casto y de las calles Eusebio González Abascal y Mendizábal.
La ampliación reforzará especialmente esta última vía, donde se redistribuirán los puestos con el objetivo de ganar espacio, mejorar la circulación peatonal y evitar los embudos que pueden producirse durante las jornadas de mayor afluencia.
Cinco instalaciones más y un mercado dividido en distintas zonas
La edición anterior reunió 107 casetas de madera repartidas por el entorno de Porlier y la Catedral. En 2026, el recinto crecerá un 4,7% y contará con una configuración más amplia y diversificada.
Las 112 instalaciones previstas se distribuirán de la siguiente manera:
- 106 casetas comerciales
- Una caseta de hostelería
- Una caseta de información municipal
- Dos casetas municipales para actividades
- Un escenario permanente
- Una pérgola destinada al descanso y la hostelería
La mayor parte del espacio continuará dedicada a la venta. Habrá puestos de artesanía, decoración navideña, belenes, dulces, flores de Pascua, juguetes artesanales, bisutería, manualidades, obras artísticas y pequeños regalos.
La organización mantendrá la separación entre la zona de artesanía, los establecimientos dedicados específicamente a productos navideños y el área gastronómica.
El año pasado el mercado reunió puestos de artesanía, productos vinculados a la Navidad y propuestas gastronómicas, además de talleres infantiles, coros y visitas guiadas por el casco histórico.
Una Navidad de 253.000 euros
El presupuesto previsto asciende a 253.000 euros, aunque la cifra incluye una novedad importante: por primera vez se contratará de manera diferenciada el dispositivo de seguridad del mercado.
Ese servicio tendrá un coste de 82.000 euros, casi una tercera parte del presupuesto total. Sin contabilizarlo, la organización y explotación del recinto costarán 171.000 euros, frente a los 168.000 de la edición anterior.
La comparación permite comprobar que el gasto estrictamente vinculado al montaje y funcionamiento del mercado aumentará únicamente en 3.000 euros, alrededor de un 1,8%. El gran salto presupuestario se debe, por tanto, a la incorporación de la seguridad como contrato específico.
La inversión total equivale a unos 2.259 euros por cada una de las 112 instalaciones, aunque esa división es solo orientativa: el presupuesto también cubre los espacios comunes, el escenario, la dinamización, la organización y el nuevo dispositivo de vigilancia.
Más espacio para evitar aglomeraciones
Uno de los principales retos será encajar el crecimiento dentro de un entorno urbano muy concurrido y con calles estrechas.
El mercado se instala junto a la Catedral y alrededor de la plaza Porlier, un espacio rodeado por edificios institucionales y culturales y conectado con Mendizábal, Eusebio González Abascal y Alfonso II el Casto.
El Ayuntamiento plantea una redistribución ligera de los puestos y una ampliación fundamentalmente hacia Mendizábal. El objetivo es facilitar el tránsito, ampliar los espacios de descanso y mejorar la experiencia durante los fines de semana, el puente de diciembre y los días inmediatamente anteriores a Navidad y Reyes.
La presencia de una pérgola ofrecerá una zona cubierta o protegida para descansar y consumir productos de hostelería, mientras que el escenario permanente permitirá concentrar actuaciones y actividades sin tener que montar estructuras temporales en cada jornada.
La seguridad se convierte en una prioridad
La gran novedad organizativa será el contrato de seguridad de 82.000 euros.
La nota municipal no detalla todavía el número de vigilantes, los horarios del dispositivo ni las medidas concretas que se aplicarán. Tampoco aclara si incluirá control de accesos, vigilancia nocturna, protección de las casetas, apoyo durante los espectáculos o coordinación con la Policía Local.
Esos aspectos tendrán que concretarse en el correspondiente contrato.
La decisión revela, en todo caso, que el Ayuntamiento quiere reforzar el control de un recinto que permanece abierto durante más de cinco semanas, concentra actividad comercial y recibe una elevada afluencia en determinados momentos.
Un mercado que ya no quiere ser solo un lugar de compras
El proyecto mantiene la intención de convertir el recinto en un espacio de actividad permanente y no únicamente en una sucesión de puestos.
Las dos casetas municipales y el escenario albergarán propuestas de animación para diferentes edades. Aunque el programa de 2026 todavía no ha sido presentado, la edición anterior incluyó talleres infantiles, magia, globoflexia, pintacaras, equilibrismo, zancudos, espectáculos de payasos, pompas de jabón y actuaciones corales. También se organizaron visitas guiadas que conectaban Porlier con la plaza de la Catedral y su belén.
El mercado de 2025 abrió diariamente entre el 28 de noviembre y el 6 de enero y se integró dentro de una programación más amplia que incluía la pista de hielo y las atracciones del Campo de San Francisco.
El Ayuntamiento aún deberá anunciar los horarios definitivos, el calendario de actuaciones, las condiciones para optar a las casetas y los criterios utilizados para elegir a los comerciantes.
El centro histórico, convertido en escaparate navideño
La ubicación permite enlazar el mercado con algunos de los principales puntos turísticos y comerciales de Oviedo: la Catedral, Porlier, el Teatro Filarmónica, la plaza de la Escandalera, la calle Uría y el Campo de San Francisco.
Esa proximidad convierte el recinto en una pieza central de la campaña navideña, junto al alumbrado, las atracciones infantiles, los belenes, la pista de hielo y la Cabalgata de Reyes.
En anteriores ediciones, el encendido de la iluminación y la apertura del mercado congregaron a miles de personas en las calles del centro, lo que muestra la capacidad de la programación navideña para generar desplazamientos y consumo en comercios y establecimientos hosteleros.
El Gobierno local defiende que el mercado se ha convertido en un atractivo comercial, turístico y familiar, aunque su afirmación de que ya constituye un «referente nacional» no viene acompañada por el momento de datos comparativos sobre visitantes, ocupación hotelera, gasto generado o repercusión exterior.
Las cifras que faltan para medir su verdadero impacto
La ampliación del mercado supone una apuesta clara, pero todavía quedan varias preguntas relevantes:
¿Cuántos visitantes recibió realmente la edición de 2025?
¿Cuánto facturaron los comerciantes?
¿Qué porcentaje de los puestos correspondió a artesanos y productores asturianos?
¿Cuántas solicitudes se presentaron para ocupar las casetas?
¿Qué retorno económico obtiene la ciudad por los 253.000 euros invertidos?
¿Cuál será exactamente el dispositivo de seguridad?
La publicación de esos datos permitiría saber si el crecimiento responde a una demanda acreditada y hasta qué punto el mercado repercute en el comercio, la hostelería y el turismo de la capital.
Lo que ya está decidido es que la Navidad ovetense de 2026 ocupará más espacio, tendrá más puestos y contará con el mayor presupuesto de su historia reciente. Mientras media ciudad busca todavía una sombra para escapar del calor, el Ayuntamiento ya está haciendo sitio para las casetas, los villancicos y el inevitable vaso de chocolate caliente.
