El ingreso mínimo vital llega ya a 48.235 personas en Asturias: 20.224 hogares cobran 13,4 millones al mes

El ingreso mínimo vital llega ya a 48.235 personas en Asturias: 20.224 hogares cobran 13,4 millones al mes

El ingreso mínimo vital ha alcanzado en Asturias su mayor dimensión hasta ahora. La prestación llegó en agosto a 20.224 hogares en los que viven 48.235 beneficiarios, casi 6.000 personas más que hace un año. La nómina mensual asciende ya a 13,4 millones de euros y cerca de siete de cada diez titulares son mujeres. Las cifras dibujan una potente red de protección social, pero también una radiografía de decenas de miles de familias asturianas que continúan necesitando apoyo público para garantizar unos ingresos mínimos.

Son 48.235 personas.

Detrás de esa cifra hay familias con hijos, hogares monoparentales, personas sin empleo, trabajadores con ingresos demasiado bajos para alcanzar el umbral garantizado y ciudadanos cuya situación económica obliga al Estado a complementar sus recursos.

El ingreso mínimo vital ya alcanza en Asturias a 20.224 hogares, según los últimos datos del Instituto Nacional de la Seguridad Social correspondientes a agosto.

Son 2.415 prestaciones más que hace un año, un incremento del 13,56%.

El crecimiento todavía resulta mayor si se observa a las personas protegidas.

Los beneficiarios han pasado de 42.312 a 48.235 en doce meses, un aumento del 13,99%.

Es decir, en apenas un año, casi 6.000 personas más han quedado cubiertas por la prestación.

13,4 millones de euros cada mes

El otro número que muestra la dimensión que ha adquirido el IMV en Asturias está en la nómina.

Durante agosto se abonaron 13,4 millones de euros, frente a los 12,24 millones del mismo mes del año pasado.

El gasto mensual ha aumentado así un 9,64%.

Si ese nivel de pagos se mantuviera sin variaciones durante doce meses, equivaldría a unos 160,8 millones de euros anuales. No se trata de una previsión de gasto —las nóminas cambian todos los meses—, pero sirve para dimensionar el volumen económico que ha alcanzado esta red de protección en Asturias.

La cuantía media de la prestación se situó en agosto en 619,69 euros mensuales por hogar, ligeramente por debajo de los aproximadamente 620 euros registrados un año antes.

La caída es mínima: 1,71 euros menos.

Por tanto, la nómina total está creciendo fundamentalmente porque hay más hogares incorporados al sistema, no porque cada familia esté recibiendo cantidades sensiblemente mayores.

Casi siete de cada diez titulares son mujeres

La prestación tiene también un marcado perfil femenino.

De los titulares contabilizados en Asturias, 13.685 son mujeres y 6.539 hombres.

Eso significa que aproximadamente dos de cada tres prestaciones están encabezadas por una mujer.

En cuanto a la nacionalidad, 17.957 titulares son españoles y 2.261 extranjeros.

Cada prestación protege, de media, a unas 2,4 personas por hogar, si se relacionan los 48.235 beneficiarios con las 20.224 prestaciones existentes.

Y ahí aparece una de las claves del IMV: no es únicamente una prestación dirigida a personas que viven solas.

Es, en gran medida, una política familiar.

La infancia, en el centro del ingreso mínimo vital

Los datos nacionales de agosto muestran hasta qué punto los menores se han convertido en uno de los principales colectivos protegidos.

En España, el 68,4% de los hogares que perciben el IMV tiene menores a cargo y más de 1,1 millones de los beneficiarios son niños y adolescentes, alrededor del 40,5% del total.

Además, 149.075 hogares perceptores son monoparentales, mayoritariamente encabezados por mujeres.

Estas proporciones corresponden al conjunto de España y no deben trasladarse automáticamente a Asturias, porque la información disponible para el Principado no ofrece el mismo desglose específico.

Ese detalle sería precisamente uno de los datos que permitiría conocer mucho mejor dónde se concentra la vulnerabilidad económica asturiana.

El complemento para los niños amplía todavía más la protección

Una pieza cada vez más importante del sistema es el Complemento de Ayuda para la Infancia.

A nivel nacional lo recibieron en agosto 623.347 hogares.

Las cantidades dependen de la edad de cada menor: 115 euros mensuales para niños menores de tres años, 80,50 euros entre tres y seis años y 57,50 euros desde los seis hasta los 18.

Una diferencia importante es que este complemento puede reconocerse incluso a familias que no cobran el IMV completo, porque sus límites de renta son más amplios.

El objetivo es llegar también a hogares que, sin encontrarse necesariamente en pobreza severa, disponen de recursos insuficientes para afrontar adecuadamente el coste de criar a sus hijos.

Asturias crece, pero menos que España

La evolución asturiana hay que ponerla además en perspectiva.

En toda España había en agosto 893.820 hogares cobrando el ingreso mínimo vital, con 2.725.899 beneficiarios.

Las prestaciones activas aumentaron un 16,9% interanual y el número de beneficiarios un 16,7%.

Asturias también registra un crecimiento muy fuerte, aunque algo inferior: 13,56% en prestaciones y 13,99% en beneficiarios.

La nómina nacional alcanza ya los 474,7 millones de euros al mes.

El IMV ha dejado así de ser una ayuda relativamente nueva para convertirse en una de las grandes políticas estructurales del sistema español de protección social.

Más beneficiarios no significa necesariamente más pobreza

Hay, sin embargo, una interpretación que conviene evitar.

Que haya un 14% más de personas cobrando el IMV en Asturias no permite concluir automáticamente que la pobreza haya aumentado un 14%.

Una parte del crecimiento puede responder a que existen más hogares vulnerables, pero otra puede proceder de mejoras en el acceso a la prestación, incorporación de familias que antes reunían los requisitos pero no la solicitaban, modificaciones normativas o una mayor eficacia administrativa.

Durante sus primeros años de funcionamiento, uno de los principales problemas del IMV fue precisamente que muchas personas que tenían derecho a la prestación no llegaban a cobrarla.

Por tanto, que aumente la cobertura puede revelar un problema social, pero también puede significar que la ayuda está llegando mejor a quienes ya la necesitaban.

La radiografía que todavía falta

Los grandes números permiten conocer la magnitud del IMV, pero dejan preguntas importantes sin contestar.

¿Cuántos de los 20.224 hogares asturianos tienen niños?

¿Cuántos son monoparentales?

¿En qué concejos se concentra el mayor número de perceptores?

¿Dónde tiene el IMV más peso en relación con la población?

¿Cuántas solicitudes se rechazan?

¿Y cuánto tarda actualmente un hogar asturiano desde que presenta la petición hasta que comienza a cobrar?

Esos datos permitirían pasar de la estadística regional a un verdadero mapa social de Asturias.

Porque detrás de los porcentajes hay una realidad difícil de ignorar.

En agosto, 48.235 personas en Asturias estaban protegidas por el ingreso mínimo vital.

Y cada mes hacen falta ya 13,4 millones de euros para mantener esa red.

La cifra demuestra la capacidad del Estado para amortiguar situaciones de pobreza y vulnerabilidad.

Pero también recuerda que, detrás de una Asturias que aumenta empleo, población y actividad económica, existe otra mucho menos visible: la de más de 20.000 hogares que siguen necesitando un ingreso público mínimo para llegar a fin de mes.

Dejar un comentario

captcha