Avilés llama a los hombres a “hacer su parte”: la campaña que quiere cambiar el reparto de las tareas del hogar y los cuidados

Avilés llama a los hombres a “hacer su parte”: la campaña que quiere cambiar el reparto de las tareas del hogar y los cuidados

El Ayuntamiento impulsa una acción de sensibilización en buses y mupis de la ciudad para promover la corresponsabilidad masculina y romper con una desigualdad cotidiana: las mujeres siguen dedicando el doble de horas semanales al trabajo doméstico y de cuidados

Avilés ha lanzado un mensaje directo a los hombres, sin rodeos y con vocación de llegar a la calle, a las casas y a las familias: “Haz tu parte”. Ese es el lema de la nueva campaña impulsada por la sección de Igualdad del Ayuntamiento, una iniciativa que busca fomentar la corresponsabilidad masculina en las tareas domésticas, los cuidados familiares y esa carga invisible que durante generaciones ha recaído de forma mayoritaria sobre las mujeres.

La campaña no se queda en una declaración institucional. Sus mensajes ya circulan por la ciudad en buses urbanos, mupis digitales y soportes estáticos, con imágenes reconocibles de la vida diaria y frases pensadas para interpelar a hombres jóvenes y adultos. El objetivo es sencillo de formular, pero enorme en términos sociales: que limpiar, cuidar, organizar, educar, preparar, acompañar o estar pendiente no sea algo que “ayuda” el hombre, sino una responsabilidad compartida.

La iniciativa se presentó este martes en la Casa de las Mujeres de Avilés, dentro de una jornada dirigida a la comunidad educativa bajo el título “Nuevas masculinidades. El papel de los hombres en la corresponsabilidad”. El encuentro reunió a expertas y expertos en igualdad, género y masculinidades, y contó con la asistencia de la concejala de Igualdad, Lucía Fernández Ron. La jornada se planteó como una acción de formación y sensibilización para avanzar hacia modelos de masculinidad más igualitarios, más implicados y más conscientes del papel que los hombres deben asumir en la vida familiar.

Una desigualdad que empieza en casa

La campaña parte de una realidad que sigue siendo demasiado evidente: las mujeres continúan soportando una parte desproporcionada del trabajo doméstico y de cuidados. Según los datos citados por el Ayuntamiento, las mujeres dedican, de media, el doble de horas semanales que los hombres a estas tareas. Esa desigualdad no se queda dentro de casa: tiene consecuencias directas en el empleo, en la autonomía económica y en el desarrollo personal.

Una de las cifras más elocuentes es la del trabajo a tiempo parcial. El 22,3% de las mujeres con menores a cargo trabaja con jornada parcial, frente al 4,1% de los hombres. Detrás de esos porcentajes hay una realidad conocida: muchas mujeres reducen su tiempo laboral, frenan carreras profesionales o asumen renuncias personales porque el sistema familiar sigue funcionando sobre una distribución desigual de responsabilidades.

Por eso “Haz tu parte” no habla solo de poner una lavadora, hacer la compra o recoger la cocina. Habla también de la carga mental, de la planificación invisible, de estar pendiente de citas médicas, deberes, menús, ropa, compras, horarios, cuidados y necesidades familiares. Porque la corresponsabilidad no consiste en “echar una mano” cuando se pide. Consiste en asumir una parte real de la responsabilidad sin esperar instrucciones.

Una campaña para cambiar hábitos, no solo discursos

La campaña publicitaria desarrollada en las calles de Avilés busca precisamente romper con una idea todavía muy instalada: que el cuidado y la organización doméstica son tareas naturalmente femeninas. El Ayuntamiento quiere combatir esos estereotipos con mensajes contundentes y escenas reconocibles, llevando el debate a espacios cotidianos de la ciudad.

La intención es que los mensajes estén donde está la gente: en las paradas, en los desplazamientos, en los buses, en los recorridos diarios. Porque la igualdad no se construye únicamente en charlas o documentos; también se trabaja en la repetición de mensajes públicos capaces de remover hábitos que parecen normales solo porque llevan demasiado tiempo repitiéndose.

La campaña está especialmente orientada a padres y hombres jóvenes, dos públicos clave. Los primeros, porque su implicación transforma directamente la vida familiar y la educación de hijos e hijas. Los segundos, porque representan la oportunidad de construir nuevas formas de masculinidad desde edades tempranas, lejos de los modelos basados en la comodidad, la delegación o la ausencia emocional.

El Plan Corresponsables como marco

“Haz tu parte” se enmarca en el Plan Corresponsables, cofinanciado por el Ministerio de Igualdad del Gobierno de España. El Ayuntamiento de Avilés ha recibido para esta iniciativa una subvención directa a través del Instituto Asturiano de la Mujer.

Entre los objetivos específicos del Plan Corresponsables figura impulsar un cambio social y cultural hacia modelos de masculinidades corresponsables e igualitarias. Eso implica promover una distribución más justa de las tareas, de los cuidados y de la carga mental entre mujeres y hombres, pero también modificar la forma en que la sociedad entiende el papel masculino dentro de la familia.

La corresponsabilidad no se limita a repartir tareas como si fueran turnos de limpieza en una hoja pegada a la nevera. Supone reconocer que el cuidado es una responsabilidad compartida y que la vida cotidiana de una familia requiere tiempo, atención, organización y compromiso por parte de todos sus miembros adultos.

Beneficios para mujeres, hombres, niños y niñas

El Ayuntamiento subraya que una distribución equitativa de tareas y cuidados tiene efectos positivos para toda la familia. Para las mujeres, implica reducir la carga de trabajo no remunerado, mejorar la igualdad laboral, disponer de más tiempo para actividades personales y profesionales, y avanzar en autonomía, empoderamiento y crecimiento personal.

Para los hombres, la corresponsabilidad también supone una ganancia. Participar activamente en los cuidados fortalece las relaciones familiares, favorece el desarrollo personal y emocional, y puede mejorar la salud mental. Implicarse en casa no resta masculinidad; al contrario, amplía la forma de estar en el mundo y de relacionarse con la familia.

Los niños y niñas también se benefician de estos modelos. Aprenden responsabilidad, colaboración, cooperación, respeto por el trabajo cotidiano y autonomía. Cuando ven a hombres y mujeres compartir tareas, interiorizan desde pequeños que cuidar, ordenar, limpiar o atender no tiene género. Y eso, probablemente, vale más que muchos discursos.

Nuevas masculinidades para una igualdad real

La jornada celebrada en la Casa de las Mujeres puso el foco en las llamadas nuevas masculinidades, un concepto que va mucho más allá de la teoría. Habla de hombres que no se desentienden, que no esperan a que se les diga qué hacer, que no se colocan en el papel cómodo de ayudantes ocasionales, sino que asumen una responsabilidad plena en la vida doméstica y familiar.

El cambio cultural que propone Avilés es profundo porque toca una zona muy íntima de la vida diaria. La desigualdad no solo se expresa en grandes brechas salariales, techos de cristal o estadísticas laborales. También se expresa en quién se levanta cuando un niño llora, quién pide cita en el pediatra, quién recuerda que falta leche, quién sabe qué ropa hay que lavar, quién planifica la comida de la semana o quién cuida a una persona dependiente.

Por eso la campaña tiene un valor político y social: lleva la igualdad al terreno donde muchas veces se juega de verdad, el de las rutinas domésticas.

Avilés quiere que la igualdad entre también en la cocina, el salón y la agenda familiar

Con “Haz tu parte”, el Ayuntamiento de Avilés quiere abrir una conversación pública sobre algo que ocurre todos los días en miles de hogares. La campaña recuerda que la corresponsabilidad no es una moda, ni una concesión, ni una ayuda puntual: es una condición necesaria para que la igualdad sea real.

La ciudad se llena estos días de mensajes que apelan directamente a los hombres porque el reparto de cuidados no puede seguir siendo una deuda pendiente. No basta con estar a favor de la igualdad en abstracto. Hay que practicarla cuando toca recoger, cuidar, organizar, acompañar y hacerse cargo.

En definitiva, Avilés lanza una campaña que apunta a una transformación sencilla de entender y difícil de aplazar: que cada persona asuma su parte. Porque una familia más justa no se construye con discursos bonitos, sino con responsabilidades compartidas. Y porque, en casa, la igualdad también se mide por quién hace lo que nadie ve.

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