Los nuevos Cercanías ya están en pruebas: Asturias recibirá 17, pero no circularán hasta 2027

Los nuevos Cercanías ya están en pruebas: Asturias recibirá 17, pero no circularán hasta 2027

La primera unidad de la nueva flota de ancho métrico ha comenzado los ensayos en un recinto cerrado de CAF. Asturias tiene asignados 17 trenes, aunque la entrada en servicio comercial se retrasa a 2027

Los nuevos trenes de Cercanías de ancho métrico destinados al norte de España ya han entrado en fase de pruebas, aunque los primeros viajeros asturianos todavía tendrán que esperar. La previsión actualizada sitúa en 2027 la entrada en servicio de las primeras unidades, después de varios cambios sobre el calendario inicial.

La primera unidad está realizando ensayos en un recinto cerrado de CAF. Está previsto que una segunda se incorpore próximamente a las pruebas y una tercera antes de que finalice 2026, dentro del proceso previo de validación y homologación necesario antes de que los trenes puedan circular con pasajeros.

Asturias tiene asignadas 17 unidades de la nueva flota, destinadas a renovar progresivamente buena parte del material que presta servicio en la red de ancho métrico.

De febrero de 2024 a 2027: un calendario que se ha ido alargando

La fabricación de estos trenes comenzó en febrero de 2024, después de la polémica generada por los problemas de diseño detectados en el proyecto inicial y la necesidad de rehacer parte del proceso técnico.

Las previsiones manejadas entonces apuntaban a que las pruebas y la puesta en servicio podrían producirse durante el primer semestre de 2026. Ese calendario ya no se mantiene.

Las primeras pruebas conocidas han comenzado finalmente en agosto de 2026, y la incorporación efectiva de los trenes al servicio comercial se traslada ahora a 2027.

El calendario definitivo dependerá de la evolución de los ensayos, la homologación de las unidades y el ritmo de fabricación y entrega.

Asturias recibirá 17 unidades

La nueva flota de ancho métrico está destinada principalmente a renovar los trenes que circulan por Asturias y Cantabria, dos comunidades especialmente dependientes de este tipo de infraestructura ferroviaria.

En el caso asturiano, la previsión es recibir 17 nuevos trenes.

La llegada de las unidades será progresiva, por lo que la renovación de la flota no se producirá de una sola vez. Tampoco existe todavía un calendario público cerrado que permita conocer qué fecha concreta tendrá la entrega de cada uno de los trenes destinados a Asturias.

Además, que la primera unidad se encuentre ya en pruebas no significa que esté preparada para transportar viajeros. Los ensayos actuales se realizan en un entorno cerrado y forman parte del proceso técnico previo a la homologación.

Tampoco está confirmado que esa primera unidad que ha comenzado las pruebas sea una de las diecisiete que finalmente prestarán servicio en Asturias.

La homologación, el siguiente paso clave

Antes de entrar en circulación, los trenes deberán superar diferentes fases de pruebas relacionadas con seguridad, comportamiento dinámico, frenado, señalización, compatibilidad con la infraestructura y funcionamiento de los distintos sistemas a bordo.

Solo después de completar ese proceso y obtener las autorizaciones correspondientes podrán incorporarse al servicio regular de Cercanías.

La homologación será, por tanto, uno de los elementos decisivos para determinar si puede mantenerse el objetivo de comenzar las operaciones comerciales durante 2027.

La renovación llega en plena polémica por las incidencias

El avance en la fabricación de los nuevos trenes llega en un momento especialmente sensible para el ferrocarril asturiano.

La noticia de las primeras pruebas se conoce apenas un día después de hacerse público un balance de 1.097 incidencias ferroviarias atribuidas al periodo estival, una cifra que ha vuelto a situar el funcionamiento de la red de Cercanías en el centro del debate.

La renovación del material móvil es una de las principales reclamaciones de los usuarios, junto con la mejora de las infraestructuras, la reducción de averías y el aumento de la fiabilidad del servicio.

Los nuevos trenes representan uno de los principales proyectos para modernizar la red de ancho métrico, pero su efecto sobre el servicio diario no comenzará a notarse hasta que las primeras unidades estén homologadas y circulando de forma efectiva con pasajeros.

Por ahora, el dato relevante es doble: los trenes ya existen y han comenzado las pruebas, pero Asturias tendrá que esperar todavía hasta 2027 para empezar a verlos en servicio comercial.

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