Las ayudas permitirán eliminar una de las barreras más duras de muchos edificios antiguos y facilitarán el día a día de personas mayores, vecinos con movilidad reducida y familias que hasta ahora dependen de las escaleras para entrar y salir de casa
Para muchos vecinos, salir de casa sigue dependiendo de poder bajar y volver a subir varios pisos por las escaleras. Una dificultad cotidiana que puede convertirse prácticamente en una barrera infranqueable para una persona mayor, alguien con movilidad reducida, una familia con un carrito de bebé o un vecino que atraviesa una enfermedad o una lesión.
Esa situación podrá cambiar próximamente en 180 edificios residenciales de Asturias, cuyas comunidades de propietarios recibirán ayudas para instalar ascensores.
La Dirección General de Vivienda ha resuelto una convocatoria dotada con 16 millones de euros destinada específicamente a financiar estas actuaciones. La resolución se ha publicado este lunes, 24 de agosto, en el Boletín Oficial del Principado de Asturias (BOPA).
Más allá de la dimensión económica de la convocatoria, el efecto será especialmente visible en la vida diaria de los residentes de estos inmuebles: 180 portales podrán eliminar las barreras arquitectónicas que durante años han condicionado la autonomía de muchos de sus vecinos.
Cuando subir a casa se convierte en un problema
La ausencia de ascensor continúa siendo una realidad habitual en buena parte del parque residencial más antiguo de Asturias.
Son edificios construidos en una época en la que la accesibilidad no tenía el peso actual en el diseño de las viviendas. En ellos, subir dos, tres, cuatro o más plantas puede formar parte de la rutina diaria hasta que la edad, una discapacidad o un problema de salud convierten esas escaleras en un obstáculo.
La instalación de un ascensor puede suponer, por tanto, mucho más que una mejora material del inmueble.
Puede significar que una persona mayor pueda hacer la compra sin depender de otra persona, acudir al médico, visitar a familiares o simplemente salir a la calle cuando lo desee.
También facilita la autonomía de personas con dificultades de movilidad y mejora el día a día de familias con niños pequeños o de cualquier vecino que tenga que transportar compras, equipajes o cargas pesadas.
16 millones para adaptar edificios ya existentes
La convocatoria se centra precisamente en mejorar la accesibilidad del parque residencial privado que ya existe.
La inversión permitirá actuar en más de 180 comunidades de propietarios, financiando la incorporación de ascensores allí donde las características técnicas de los edificios permitan hacerlo.
La medida se integra dentro de los programas de rehabilitación de vivienda desarrollados en Asturias y aborda uno de los principales problemas de numerosos edificios antiguos: la dificultad y el elevado coste que supone para una comunidad afrontar por sí sola una obra de esta envergadura.
Instalar un ascensor implica normalmente una intervención compleja que puede requerir obras en portales, escaleras, patios interiores o fachadas, además de adaptaciones estructurales y técnicas.
Las subvenciones permiten reducir de manera considerable el esfuerzo económico que tendría que asumir cada comunidad.
Una mejora que también puede prolongar la permanencia en casa
La accesibilidad se ha convertido además en un elemento especialmente importante en una comunidad como Asturias, donde una parte significativa de la población reside en edificios construidos hace varias décadas.
La falta de ascensor puede llegar a condicionar incluso la posibilidad de continuar viviendo en la propia vivienda.
A medida que aparecen problemas de movilidad, algunos residentes encuentran cada vez más complicado entrar y salir de sus casas. La instalación de un ascensor permite en muchos casos prolongar la autonomía personal y seguir viviendo en el mismo entorno y barrio durante más años.
La actuación beneficia igualmente a quienes utilizan silla de ruedas, muletas o dispositivos de apoyo y a personas que puedan sufrir temporalmente una limitación de movilidad.
180 comunidades conocen ya que recibirán la ayuda
Con la publicación de la resolución en el BOPA, las comunidades beneficiarias saben ya que dispondrán de financiación para afrontar los proyectos.
El director general de Vivienda, Jesús Daniel Sánchez, ha resumido el alcance práctico de la iniciativa poniendo el foco precisamente en los residentes afectados: se trata, ha señalado, de facilitar que una persona pueda “entrar y salir de su casa sin barreras”.
La convocatoria amplía así las actuaciones de rehabilitación más allá de las promociones públicas y lleva las ayudas directamente a edificios privados.
El resultado será visible en algo aparentemente tan cotidiano como pulsar un botón, esperar unos segundos y llegar a casa.
Para miles de personas que durante años han tenido delante varios tramos de escaleras, esa pequeña rutina puede representar una enorme ganancia de autonomía y calidad de vida.
