El proyectil habría salido de un inmueble del número 15 de la avenida de Pando y atravesado la ventana de una casa situada en el bloque de enfrente. Nadie resultó herido. La Policía Nacional desplegó un amplio dispositivo y arrestó a dos hombres, uno de los cuales fue sacado engrilletado del edificio.
Una bala salió de una vivienda, cruzó la avenida de Pando y terminó dentro de la casa de una vecina del bloque situado enfrente.
El episodio, que milagrosamente no dejó heridos, provocó este lunes por la tarde momentos de enorme tensión en Pumarín y obligó a la Policía Nacional a desplegar numerosos agentes en uno de los principales ejes del barrio ovetense.
El resultado provisional de la intervención es de dos hombres detenidos y una investigación abierta para determinar qué ocurrió exactamente dentro del inmueble desde el que presuntamente se efectuó el disparo.
La escena más visible del operativo se produjo alrededor de las 16.45 horas, cuando uno de los arrestados fue conducido fuera del número 15 de la avenida de Pando engrilletado y bajo custodia policial.
Durante algunos minutos permaneció junto a los agentes en la calle y llegó a realizar indicaciones a los policías antes de ser introducido en un vehículo y trasladado a dependencias de la Jefatura.
Un disparo de una casa a otra
La secuencia investigada por la Policía tiene un elemento especialmente inquietante: el proyectil no se quedó en el interior del edificio desde el que habría sido disparado.
Según las informaciones conocidas hasta el momento, salió desde una vivienda del número 15, atravesó el espacio que separa ambos bloques y entró por una ventana de una casa situada enfrente.
En esa vivienda no hubo que lamentar víctimas.
La ausencia de heridos es probablemente el dato más afortunado de un episodio cuyo desenlace podría haber sido muy diferente si alguien hubiera estado situado en la trayectoria del proyectil.
Ahora será la investigación policial la que deberá reconstruir el recorrido de la bala y determinar desde qué punto exacto se efectuó el disparo, quién accionó el arma y en qué circunstancias.
La llamada de un vecino activó el dispositivo
La actuación policial comenzó después del aviso de un vecino.
La alerta provocó el desplazamiento de numerosos efectivos de la Policía Nacional hasta la avenida de Pando.
El operativo se concentró especialmente alrededor del número 15 y sus inmediaciones, mientras los agentes trataban de aclarar qué había sucedido y localizar a las personas que pudieran estar implicadas.
Finalmente fueron arrestados dos hombres.
Uno de ellos salió del inmueble esposado ante la presencia de vecinos y efectivos policiales.
Por el momento no ha trascendido oficialmente qué participación concreta se atribuye a cada uno ni si ambos se encontraban juntos cuando se produjo el disparo.
Muchas preguntas siguen abiertas
La investigación deberá resolver ahora cuestiones esenciales.
Entre ellas, qué tipo de arma se utilizó, si el arma ha sido localizada e intervenida, si el disparo fue intencionado o accidental, cuál era el objetivo —si lo había— y por qué una bala terminó alcanzando una vivienda del edificio situado enfrente.
Tampoco se ha confirmado públicamente hasta ahora si existía algún conflicto previo relacionado con los detenidos.
Por eso, aunque el escenario resulte espectacular, el dato esencial sigue siendo prudente: hay dos detenidos y un disparo investigado, pero todavía no se conoce oficialmente el contexto completo de lo sucedido.
Segundo episodio con disparos en Oviedo en apenas quince días
El incidente de Pumarín llega además solo dos semanas después de otro grave episodio con un arma de fuego en Oviedo.
El pasado 9 de agosto, la Policía Local detuvo a un hombre después de que presuntamente efectuara dos disparos contra otra persona en la calle Santa Susana, poco después de las ocho y media de la mañana.
Los agentes localizaron posteriormente al sospechoso en una vivienda de la calle Pérez de Ayala.
Lo que encontraron allí convirtió aquel suceso en algo bastante más grave que una investigación por disparos.
En el domicilio fueron intervenidos una pistola Star del calibre 22 cargada, alrededor de siete kilos de cocaína y unos 5.000 euros en efectivo.
La Fiscalía solicitó posteriormente para el detenido prisión provisional, comunicada y sin fianza, al apreciar riesgo de fuga y de reiteración delictiva.
Inicialmente se le atribuyeron delitos contra la salud pública y tenencia ilícita de armas.
No existe, hasta ahora, ninguna información que relacione aquel caso con lo ocurrido este lunes en la avenida de Pando.
Agosto deja varios episodios graves con armas en Asturias
El suceso se produce además en un mes especialmente marcado por hechos violentos con armas en el Principado.
El episodio más grave tuvo lugar el 5 de agosto en el cuartel de la Guardia Civil de Llanes, donde una agente de 50 años fue asesinada a tiros por su expareja, también miembro del Instituto Armado.
El agresor hirió además de gravedad a otro agente que acudió en ayuda de la víctima y terminó muriendo después de que otros guardias repelieran el ataque.
La investigación determinó que el autor tenía retirada su arma reglamentaria y que utilizó para la agresión un arma sustraída.
Aquella tragedia no guarda relación conocida con el caso de Pumarín, pero constituye el episodio más grave con armas registrado este mes en Asturias.
Tres disparos contra otro piso en Gijón
También en Gijón se produjo recientemente otro incidente de características especialmente llamativas.
Un vecino habría realizado hasta tres disparos desde su vivienda hacia el exterior, alcanzando el piso de un matrimonio situado enfrente.
Los proyectiles llegaron a atravesar ventanas y penetraron en dependencias de la vivienda, entre ellas la cocina y el salón.
Tampoco en aquel caso se produjeron víctimas.
La semejanza con lo ocurrido ahora en Oviedo está precisamente en el elemento que genera mayor inquietud: balas disparadas desde el interior de viviendas que terminan entrando en casas de otros vecinos.
Una bala perdida dentro de casa
El incidente de Pumarín deja una imagen difícil de ignorar.
Una persona puede estar tranquilamente dentro de su vivienda y, de repente, un proyectil disparado desde el edificio de enfrente atraviesa una ventana y entra en su casa.
Es precisamente esa circunstancia la que eleva la gravedad del suceso más allá del enfrentamiento o la conducta de quienes pudieran estar implicados.
El disparo abandonó el espacio privado en el que se produjo y puso potencialmente en riesgo a personas completamente ajenas.
La Policía trata ahora de reconstruir lo ocurrido
La prioridad de los investigadores pasa por determinar la autoría material del disparo y reconstruir la secuencia completa.
La investigación podrá apoyarse en la inspección del lugar, la trayectoria del proyectil, los daños producidos en la vivienda alcanzada y las declaraciones de detenidos y testigos.
También será determinante conocer si los agentes han localizado el arma y si puede vincularse balísticamente con el proyectil recuperado.
La calificación penal dependerá finalmente de circunstancias que todavía no han trascendido y que deberá establecer la investigación.
Por ahora, el balance puede resumirse en tres datos: un disparo que cruzó de un edificio a otro, dos hombres detenidos y ninguna persona herida.
Y una conclusión inevitable para los vecinos de la avenida de Pando: este lunes por la tarde, una bala llegó donde nadie podía esperar que llegase, al interior de una casa del bloque de enfrente.
