Una expedición de estudiantes y profesores de arquitectura de la UPC visitará este sábado Cangas de Onís para documentar in situ el edificio que representa a Asturias en el emblemático recinto de Montjuïc, dentro del proyecto Horizonte 2029, que prepara el centenario del Pueblo Español de Barcelona
Casi un siglo después de aquel viaje fundacional en el que arquitectos y artistas recorrieron España buscando los edificios más representativos de la arquitectura popular del país, Asturias vuelve a ocupar un lugar protagonista en la historia del Pueblo Español de Barcelona. Una expedición formada por estudiantes y profesores de la Escola Tècnica Superior d’Arquitectura del Vallès y de Barcelona, ETSAV y ETSAB, visitará este sábado, 20 de junio, Cangas de Onís para documentar sobre el terreno el edificio que inspiró la representación asturiana del célebre recinto de Montjuïc.
La iniciativa forma parte de Horizonte 2029, un proyecto de investigación impulsado por la Universitat Politècnica de Catalunya - BarcelonaTech y el Pueblo Español de Barcelona con un objetivo tan ambicioso como necesario: estudiar, documentar científica y digitalmente el patrimonio arquitectónico del recinto de cara a su centenario, que se celebrará en 2029.
La expedición está liderada por la arquitecta y profesora Sandra Moliner Nuño, de la UPC, que retoma ahora, con mirada técnica y herramientas del siglo XXI, aquel recorrido que en 1927 permitió seleccionar los modelos arquitectónicos que acabarían dando forma al Pueblo Español, construido con motivo de la Exposición Internacional de Barcelona de 1929.
Cangas de Onís, arquitectura con memoria y clima propio
La parada asturiana de esta investigación no es casual. Cangas de Onís reúne un valor histórico, simbólico y arquitectónico de primer orden. Fue capital del Reino de Asturias hasta el año 774, está ligada a la Batalla de Covadonga y es una de las grandes puertas de entrada al Parque Nacional de los Picos de Europa. Pero, además, conserva una arquitectura popular marcada por el clima, la piedra, la madera y una forma de construir pegada al territorio.
La expedición llegará a Cangas de Onís durante la tarde del sábado para analizar in situ el inmueble que sirvió de inspiración a la representación asturiana del Pueblo Español. No se trata solo de mirar una fachada antigua con ojos académicos. Se trata de reconstruir el vínculo entre el edificio real, nacido en Asturias, y su reproducción en Barcelona, convertida durante décadas en escaparate de la diversidad arquitectónica española.
La investigación permitirá comprobar cómo los elementos propios de la arquitectura asturiana —materiales, volúmenes, soluciones constructivas, balconadas, adaptación al clima y relación con el entorno— fueron interpretados y trasladados al recinto de Montjuïc. Es decir, cómo una pieza de Cangas de Onís acabó formando parte de una especie de mapa arquitectónico de España levantado en plena Barcelona.
El Pueblo Español: una España construida edificio a edificio
El Pueblo Español de Barcelona fue construido en 1929 como un gran conjunto arquitectónico destinado a mostrar la riqueza y variedad de las formas de construir en España. Hoy reúne 116 reproducciones de edificios inspirados en distintos territorios del país y se ha consolidado como un referente cultural, turístico y patrimonial.
Situado en Montjuïc, el recinto no es únicamente una atracción para visitantes. Es también un archivo construido a escala urbana, un lugar en el que conviven arquitecturas populares, artesanía, memoria cultural y una determinada visión de la identidad territorial española. En ese relato, Asturias tiene su espacio propio, y Cangas de Onís aparece ahora como una de las claves para entenderlo mejor.
El nuevo proyecto de la UPC y el Pueblo Español busca actualizar el conocimiento sobre ese patrimonio con criterios científicos y digitales. La documentación de los edificios permitirá estudiar mejor su origen, sus modelos reales y su valor histórico, al tiempo que abre la puerta a nuevas formas de conservación, divulgación y análisis arquitectónico.
Un viaje de ida y vuelta entre Asturias y Barcelona
La visita a Cangas de Onís tiene, por tanto, algo de viaje de ida y vuelta. En 1927, los arquitectos salieron a recorrer España para encontrar ejemplos representativos de la arquitectura popular. Cien años después, otros arquitectos regresan al origen para estudiar con precisión lo que entonces se eligió como símbolo de Asturias.
Ese gesto convierte la visita en algo más que una actividad académica. Es una forma de reconocer que la arquitectura popular asturiana no pertenece solo al pasado ni a las postales turísticas. Forma parte de una memoria construida que sigue teniendo valor cultural, técnico y emocional.
En tiempos en los que muchas veces se habla del patrimonio solo cuando está amenazado, esta expedición recuerda que conservar también significa mirar bien, documentar, comparar, entender y explicar. Y que detrás de un edificio puede haber una historia capaz de unir Cangas de Onís con Barcelona, los Picos de Europa con Montjuïc y la arquitectura tradicional asturiana con uno de los recintos patrimoniales más singulares de España.
La UPC, investigación al servicio del patrimonio
La Universitat Politècnica de Catalunya - BarcelonaTech es una institución pública de referencia en ingeniería, arquitectura, ciencias y tecnología. Su participación en Horizonte 2029 refuerza el carácter investigador del proyecto y vincula el estudio del Pueblo Español con la innovación, la transferencia de conocimiento y la documentación avanzada del patrimonio.
Con esta visita, Asturias se incorpora de lleno a una investigación que mira hacia 2029, pero que hunde sus raíces en una pregunta muy sencilla y poderosa: qué edificios eligió España para contarse a sí misma hace casi un siglo y qué nos dicen hoy esas elecciones sobre la identidad, la memoria y la arquitectura de cada territorio.
Este sábado, en Cangas de Onís, una parte de esa respuesta volverá a buscarse donde empezó: en la piedra, la madera y la historia de Asturias.
