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El misterio de los 13: ¿qué ocurrió con la familia neandertal de Asturias?

El misterio de los 13: ¿qué ocurrió con la familia neandertal de Asturias?Asturianía
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NUESTROS PUEBLOS, NUESTRA HISTORIA | CAPÍTULO 1

En El Sidrón, un yacimiento situado en el concejo asturiano de Piloña, los científicos encontraron los restos de al menos 13 neandertales unidos por estrechos lazos familiares. Sus huesos, sus dientes y su ADN han permitido descubrir detalles asombrosos de sus vidas. Pero su historia continúa rodeada de preguntas.

Hace aproximadamente 49.000 años, mucho antes de la construcción de las pirámides, de las primeras ciudades y de la llegada de seres humanos al Caribe, un grupo de neandertales habitaba el territorio que hoy conocemos como Asturias.

No había carreteras, pueblos ni fronteras. Los bosques cubrían grandes extensiones de terreno. El frío, los animales salvajes y la necesidad de encontrar alimento condicionaban la existencia de aquellas pequeñas comunidades humanas.

Y en algún momento ocurrió algo cuyas consecuencias quedaron conservadas bajo tierra durante decenas de milenios.

Una cueva que escondía trece vidas

El Sidrón, en el municipio de Piloña, se convirtió en uno de los yacimientos neandertales más importantes de Europa después de que en 1994 se descubrieran restos humanos prehistóricos.

Las excavaciones científicas, realizadas entre 2000 y 2013, permitieron recuperar más de 2.500 restos óseos correspondientes a un mínimo de trece individuos.

Mandíbula neandertal de El Sidrón

Mandíbula neandertal procedente de El Sidrón. Fotografía: Wikirictor. Wikimedia Commons, CC BY-SA 4.0.

Los investigadores identificaron siete adultos, tres adolescentes, dos jóvenes y un niño. Los estudios genéticos revelaron que no se trataba de individuos reunidos por casualidad: existían estrechas relaciones de parentesco.

El hallazgo ofrecía una oportunidad excepcional para estudiar no solamente la anatomía neandertal, sino también la estructura de uno de sus grupos familiares.

Los huesos revelaron una historia inquietante

Al examinar los restos, los científicos identificaron marcas de corte producidas por instrumentos de piedra, fracturas y otras señales de manipulación de los cuerpos.

El conjunto de evidencias ha sido interpretado como una prueba de prácticas de canibalismo. No se trata de una leyenda ni de una suposición basada únicamente en la apariencia de los fósiles, sino de una conclusión respaldada por estudios tafonómicos.

Sin embargo, hay una diferencia fundamental entre saber lo que muestran los restos y conocer todo lo que ocurrió.

No sabemos con certeza quiénes realizaron aquellas acciones, las circunstancias concretas en las que sucedieron ni sus motivaciones. El hambre extrema, los enfrentamientos o determinadas prácticas sociales son posibilidades que no pueden presentarse como hechos demostrados para este grupo.

El misterio sigue abierto.

Una familia escrita en el ADN

El análisis genético de El Sidrón permitió reconstruir relaciones familiares y estudiar la diversidad biológica de los neandertales.

Las investigaciones encontraron también anomalías congénitas en distintos huesos. Un estudio publicado en 2019 identificó diecisiete anomalías, una información relevante para comprender las consecuencias de la endogamia en pequeñas poblaciones humanas.

Este aislamiento pudo ser uno de los factores demográficos que contribuyeron a la vulnerabilidad de las poblaciones neandertales, aunque su desaparición fue un proceso complejo que no puede explicarse mediante una sola causa.

La boca como herramienta y como archivo de la vida

Hay algo especialmente fascinante en esta historia: los dientes de aquellos individuos conservaban información que hoy permite conocer aspectos de su alimentación, salud y actividades cotidianas.

El análisis del sarro dental encontró indicios de setas, piñones y musgo. También permitió identificar ADN relacionado con microorganismos y sustancias vegetales potencialmente medicinales.

Uno de los individuos presentaba indicios compatibles con un absceso dental y una infección gastrointestinal. En su sarro aparecieron señales de álamo y del hongo Penicillium, lo que llevó a los investigadores a plantear la posibilidad de que recurriera a determinadas sustancias naturales para aliviar sus dolencias.

Son pistas extraordinarias, aunque no permiten asegurar cuáles eran sus conocimientos médicos ni sus intenciones.

Las herramientas que sobrevivieron al tiempo

Junto a los fósiles aparecieron cientos de piezas de industria lítica. Los neandertales conocían técnicas precisas para fabricar herramientas cortantes, trabajar materiales y afrontar las necesidades de su vida cotidiana.

Herramientas neandertales de El Sidrón conservadas en el Museo Arqueológico de Asturias

Bifaz, raederas y punta Levallois encontrados en El Sidrón y expuestos en el Museo Arqueológico de Asturias. Fotografía: Xuliu Pombar, Wikimedia Commons, CC0.

Lejos de la imagen del hombre primitivo torpe y desprovisto de capacidades, la arqueología muestra a seres humanos capaces de desarrollar técnicas, adaptarse a entornos difíciles y transmitir conocimientos.

El extraordinario trabajo de quienes recuperaron su historia

La investigación de El Sidrón reunió especialistas de diferentes disciplinas, entre ellos Antonio Rosas, Carles Lalueza-Fox y Marco de la Rasilla.

Los equipos desarrollaron procedimientos de excavación especialmente cuidadosos para evitar que el ADN de los investigadores contaminase las muestras prehistóricas.

Núcleo y lascas Levallois de El Sidrón

Núcleo y lascas de tecnología Levallois procedentes de El Sidrón, en el Museo Arqueológico de Asturias. Fotografía: Xuliu Pombar, Wikimedia Commons, CC0.

Gracias a esos trabajos, los fósiles pudieron aportar información genética excepcional y contribuir a la comprensión de nuestros parientes humanos desaparecidos.

Una historia asturiana que pertenece a toda la humanidad

Para comprender la magnitud de El Sidrón desde cualquier lugar del mundo, también desde la República Dominicana, basta imaginar la distancia temporal.

Cuando aquellos neandertales vivían en la actual Asturias, todavía faltaban decenas de miles de años para que se desarrollaran las primeras sociedades agrícolas del Caribe.

Los neandertales no fueron antepasados directos de los pueblos taínos. Pertenecieron a un linaje humano diferente del nuestro, aunque la genética demuestra que hubo cruces entre neandertales y antepasados de muchos seres humanos actuales.

El Sidrón nos recuerda que la historia humana es mucho más antigua y compleja que los países, las culturas y las fronteras contemporáneas.

El enigma continúa

Cada fragmento recuperado en El Sidrón representa una pequeña pieza de un pasado prácticamente inimaginable.

Sabemos que aquellos neandertales existieron. Sabemos que estaban emparentados. Podemos investigar qué comieron, qué enfermedades padecieron y cómo fueron procesados sus restos.

Pero no conocemos todos los acontecimientos que condujeron a su muerte.

Y quizá esa sea la parte más emocionante de esta historia: después de 49.000 años, la ciencia sigue intentando escuchar las voces de una familia que ya no puede contarnos lo que sucedió.

Viaja a la Asturias de hace 49.000 años

La serie audiovisual de Asturias Mundial, Nuestros Pueblos, Nuestra Historia, recrea mediante inteligencia artificial los paisajes, personajes y escenarios de nuestro pasado.

Descubre el primer capítulo, dedicado a los neandertales de El Sidrón.

ASTURIAS MUNDIAL:"NUESTROS PUEBLOS, NUESTRA HISTORIA" (Cap. 1: El Sidrón)

Para reproducirlo se conectará con YouTube. Puedes permitir los vídeos externos o abrirlo directamente en su web.

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Las recreaciones audiovisuales son interpretaciones artísticas de la prehistoria. Los hallazgos arqueológicos citados corresponden a investigaciones científicas sobre El Sidrón.

Serie: Nuestros Pueblos, Nuestra Historia

 

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