La Casa de España de Santo Domingo celebra este domingo 25 de octubre la jornada principal de su Romería Asturiana 2026. La Virgen de Covadonga, la música tradicional y seis integrantes de la Banda Gaites Candás protagonizan un encuentro que mantiene viva la identidad asturiana al otro lado del Atlántico.
Hay una Asturias que no aparece en nuestros mapas. No tiene montañas cantábricas ni prados verdes, pero conserva las historias familiares, las costumbres y la emoción de una tierra que muchos emigrantes nunca olvidaron. Está en Santo Domingo, a miles de kilómetros del Principado, y este domingo vuelve a vestirse de fiesta con la Romería Asturiana 2026.
En las instalaciones de la Casa de España, distintas generaciones de asturianos, descendientes y amigos de nuestra cultura se disponen a compartir una celebración que va mucho más allá del folclore. Para unos representa el recuerdo del lugar donde nacieron; para otros, una manera de acercarse a la tierra de sus padres o abuelos.
La Santina y una procesión con acento asturiano
El acto central de hoy está previsto a las 11:30 horas de Santo Domingo. La imagen de la Virgen de Covadonga saldrá de la gruta dedicada a la patrona de Asturias, situada junto a la entrada de la Casa de España, para recorrer las instalaciones hasta el salón principal.
Allí se celebrará una misa asturiana acompañada de música tradicional. Después llegará la romería, el momento de reunión y convivencia en torno a unas costumbres que han conseguido cruzar generaciones y océanos.
Se trata de una tradición arraigada. Ya a comienzos de este siglo se describían en la capital dominicana celebraciones asturianas con procesión, música, gastronomía, sidra y juegos tradicionales: una fiesta que ha ido pasando de unas familias a otras sin perder su carácter comunitario.
Las gaitas de Candás ponen la banda sonora a la fiesta
Uno de los grandes protagonistas de este año es la Banda Gaites Candás, que ha viajado a República Dominicana con una delegación de cuatro gaiteros y dos percusionistas, dirigida por el músico y docente Velu Muñiz Álvarez.
El programa arrancó el viernes 23 de octubre con una Noche de Gaitas en el Patio Español. El sábado 24 estaban programadas una visita a la Sociedad Benéfica Española y la Verbena Asturiana. Para hoy, los músicos tienen previsto acompañar la procesión, la misa y la romería.
El origen de esta visita tiene también nombre asturiano: José Ángel Hevia, quien facilitó el contacto entre la Casa de España y Velu Muñiz. Lo que comenzó como una posible actuación de gaita y tambor terminó convirtiéndose en el viaje de una representación de la formación candasina.
«Que se sientan durante unos momentos como en casa»
Antes de partir, Velu Muñiz explicaba en una entrevista exclusiva con Asturias Mundial qué significa tocar para las comunidades asturianas que viven lejos de su tierra.
«Aunque en la actualidad las distancias ya no representan lo que hace años, me gustaría pensar que el hecho de escuchar nuestra música allí en su “segunda patria” les haga sentirse durante unos momentos como en casa o por lo menos un poco más cerca de la tierra en la que nacieron ellos o sus ancestros», señalaba.
Muñiz sabe de qué habla. Había participado en estas celebraciones en República Dominicana durante los años noventa y guarda recuerdos inolvidables de actuaciones ante la emigración asturiana.
El emigrante que no podía dejar de llorar
En aquella entrevista evocó un concierto organizado por el Centro Asturiano de Paraná (Argentina). Entre el público se encontraba un hombre mayor que intentaba contener las lágrimas cada vez que reconocía una melodía tradicional. Se recomponía durante unos instantes, pero volvía a emocionarse al escuchar la siguiente canción.
La escena resume la fuerza de una música capaz de recuperar recuerdos de infancia, fiestas de pueblo y familias separadas por la distancia. Ese es el vínculo que da sentido a encuentros como el de Santo Domingo: la tradición como una forma de pertenecer, incluso cuando el calendario, la vida o el océano han puesto miles de kilómetros de por medio.
La Casa de España, más de un siglo de vida compartida
La Casa de España de Santo Domingo fue fundada en 1917. Más de cien años después, sus instalaciones siguen acogiendo a familias españolas y dominicanas que comparten actividades sociales, culturales y deportivas.
La gastronomía también está presente en el programa de estas semanas. El cocinero Manuel González Rodríguez, vinculado durante años al restaurante El Bálamu, en Llanes, ha participado en unas jornadas dedicadas a los sabores asturianos.
En un país donde el merengue y la bachata forman parte de la vida cotidiana, la música de gaita, la devoción por la Santina y la sidra demuestran que las culturas no tienen por qué competir: pueden convivir, mezclarse y enriquecerse mutuamente.
Una Asturias que sigue viva al otro lado del océano
Este domingo, la romería vuelve a reunir la memoria de los mayores y la curiosidad de las nuevas generaciones. La procesión, la misa y la música tienen un valor religioso y festivo, pero también cultural: ayudan a que quienes han crecido lejos de Asturias conozcan las tradiciones de sus familias.
Cuando las gaitas de Candás acompañen a la Santina, el Caribe volverá a sonar, por unas horas, como una plaza asturiana. Y recordará algo que conocen bien quienes han vivido lejos de su tierra: hay tradiciones que no necesitan permanecer donde nacieron para continuar vivas.

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