La colisión múltiple registrada a las 7.47 horas en la A-8, en sentido Galicia, provocó retenciones que alcanzaron el entorno de Roces y complicaron los desplazamientos por el oeste de Gijón. Dos patrullas de Tráfico y un equipo especializado en investigación de siniestros acudieron al lugar. La circulación quedó condicionada por las labores de asistencia y retirada de los vehículos.
Gijón, miércoles 28 de octubre de 2026. Actualización de mediodía.
La mañana de este miércoles ha vuelto a poner a prueba la capacidad de la Autovía del Cantábrico para absorber cualquier incidencia durante las horas de mayor intensidad circulatoria.
Un accidente múltiple en el que se han visto implicados seis vehículos ha provocado importantes retenciones en la A-8, a la altura del enlace de Serín y en dirección Galicia, afectando a miles de desplazamientos habituales entre Gijón, Carreño, Avilés y otros puntos del área central asturiana.
El siniestro se produjo a las 7.47 horas, en el punto kilométrico 389, aproximadamente un kilómetro antes del desvío de Serín.
La colisión provocó un importante embotellamiento en uno de los principales corredores de comunicación del Principado, con colas de al menos cinco kilómetros confirmadas por la Guardia Civil y retenciones que, según las primeras informaciones recogidas durante la mañana, llegaron a superar los seis kilómetros y alcanzaron el entorno de Roces.
La noticia positiva es que, pese al número de vehículos implicados y a las importantes alteraciones de tráfico, no se han registrado heridos, según el balance policial difundido durante la mañana.
Dos patrullas de Gijón y especialistas de Oviedo, movilizados
La Guardia Civil desplegó un dispositivo para atender la incidencia, regular la circulación y facilitar las actuaciones necesarias en el lugar del accidente.
Hasta el kilómetro 389 acudieron dos patrullas del Destacamento de Tráfico de Gijón y un equipo de investigación de siniestros del Destacamento de Oviedo.
La presencia de estos especialistas permite examinar las circunstancias del choque, reconstruir la secuencia de los impactos y determinar los factores que pudieron contribuir a la colisión.
Por ahora, las causas concretas del accidente no han sido comunicadas oficialmente.
La acumulación de vehículos en un tramo de circulación intensa obligó también a activar la señalización variable de la autovía.
Los paneles informativos recomendaron itinerarios alternativos a través de la AS-17 y la AS-II para aliviar la congestión y redistribuir el tráfico.
Roces y el oeste de Gijón, entre las zonas más afectadas
El accidente se produjo en uno de los momentos más delicados de la jornada: la entrada a los centros de trabajo.
La elevada intensidad de circulación hizo que las consecuencias se extendieran rápidamente hacia los accesos de Gijón.
A las nueve de la mañana, las retenciones alcanzaban el entorno de Roces, mientras numerosos conductores se encontraban con una circulación muy lenta en dirección Galicia.
La situación afectó especialmente a quienes utilizaban la autovía para desplazarse hacia los polígonos industriales, sus puestos de trabajo o las conexiones con otras carreteras del área central.
El incidente vuelve a demostrar que una colisión relativamente localizada puede provocar importantes alteraciones de movilidad cuando sucede en una vía de elevada intensidad de tráfico.
Segundo accidente múltiple de gran repercusión en nueve días
El choque de este miércoles se produce apenas nueve días después del accidente registrado el pasado 19 de octubre en el viaducto de Somonte.
En aquel siniestro estuvieron implicados doce vehículos, dos de los cuales llegaron a incendiarse.
Dos personas sufrieron lesiones leves por inhalación de humo y la circulación tuvo que interrumpirse temporalmente en sentido Galicia.
Las retenciones alcanzaron entonces los seis kilómetros, mientras los servicios de emergencia y los equipos de conservación trabajaban para asegurar la zona.
La proximidad temporal de ambos accidentes pone de nuevo el foco sobre la vulnerabilidad de la A-8 ante incidencias durante las horas punta.
Aunque no existe información que permita relacionar directamente las causas de ambos siniestros, los dos episodios evidencian las importantes consecuencias que puede tener un accidente múltiple para la movilidad cotidiana del centro de Asturias.
¿Se ha recuperado la normalidad en la autovía?
Las últimas informaciones contrastadas confirman la movilización de las patrullas, la habilitación de desvíos y la ausencia de heridos.
Sin embargo, todavía no se dispone de una comunicación oficial posterior que permita establecer con precisión a qué hora se retiraron todos los vehículos implicados ni cuándo se recuperó completamente la fluidez del tráfico.
Por ese motivo, los conductores que tengan previsto circular por el tramo deben consultar las incidencias actualizadas de la Dirección General de Tráfico y seguir las indicaciones de los paneles informativos.
Una mañana de retenciones que termina, al menos, sin víctimas personales
El accidente de Serín deja una jornada de complicaciones para numerosos conductores, retrasos en los desplazamientos y una nueva intervención de la Guardia Civil en uno de los principales ejes viarios asturianos.
Pero también una circunstancia especialmente relevante: pese a los seis vehículos implicados, no se han comunicado daños personales.
La «Y» asturiana ha vuelto a sufrir las consecuencias de una colisión múltiple en plena hora punta. Esta vez, el balance humano permite hablar de alivio, aunque el atasco deja una nueva advertencia sobre la fragilidad de la circulación en uno de los corredores más transitados de Asturias.

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