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De Pola de Lena y Langreo al techo del mundo: Marta Piquero y Sara Roces hacen historia con España y conquistan el noveno Mundial de hockey sobre patines

De Pola de Lena y Langreo al techo del mundo: Marta Piquero y Sara Roces hacen historia con España y conquistan el noveno Mundial de hockey sobre patinesDeportes
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La selección española femenina derrota a Argentina (3-1) en una final apasionante disputada en Paraguay y revalida su corona mundial. La capitana asturiana Marta Piquero abrió el marcador, participó en el segundo gol y levantó su quinto título mundial, mientras que la langreana Sara Roces suma su segundo oro. Dos trayectorias nacidas en las pistas de Asturias que vuelven a situar al Principado en lo más alto del deporte internacional.

El hockey sobre patines femenino tiene dueña. Y Asturias tiene mucho que celebrar. España es campeona del mundo por novena vez en su historia, después de imponerse a Argentina por 3-1 en una final vibrante disputada en Asunción, Paraguay, durante la madrugada de este domingo. Una victoria que confirma la extraordinaria hegemonía internacional de la selección española y que tiene dos nombres especialmente queridos en el Principado: Marta González Piquero, de Pola de Lena, y Sara Roces, de Langreo.

La primera, capitana de la selección, fue decisiva cuando el partido más lo necesitaba. Marcó el gol que abrió el camino hacia el título y dio la asistencia del segundo. La segunda volvió a formar parte de un equipo campeón después de haber contribuido también al triunfo de 2024, consolidando una trayectoria internacional que comenzó en las pistas de las cuencas mineras asturianas.

No ha sido un Mundial cualquiera. España ha ganado todos sus encuentros, ha superado situaciones complicadas y ha derrotado en la final a una Argentina que buscaba recuperar la corona perdida dos años atrás. Con este triunfo, el combinado dirigido por Sergi Macià encadena dos campeonatos mundiales consecutivos y alcanza nueve títulos, tres más que su gran rival sudamericano.

Una final de infarto que decidió la capitana asturiana

El escenario era el pabellón Arenita de Asunción. Frente a España, una Argentina herida en su orgullo después del contundente 7-1 encajado ante las españolas durante la fase de grupos. Pero las finales no entienden de antecedentes y las sudamericanas demostraron desde el primer minuto que no estaban dispuestas a entregar el título.

La primera mitad fue un ejercicio de tensión, velocidad y resistencia. España buscaba imponer su juego ofensivo, pero se encontró con una formidable Natalia Jara bajo los palos argentinos. La guardameta desbarató sucesivas ocasiones, varias de ellas protagonizadas por Marta Piquero, mientras que en la portería española Anna Ferrer respondía con intervenciones igualmente decisivas.

El descanso llegó con el marcador intacto: 0-0.

Todo cambió en la segunda parte. España aumentó la presión, adelantó sus líneas y empezó a encontrar espacios. Y entonces apareció la capitana.

Marta Piquero aprovechó una asistencia de María Sanjurjo para rematar en el segundo palo y establecer el 0-1. Era el gol que necesitaba España para derribar la resistencia argentina.

Poco después, la propia jugadora lenense volvió a resultar determinante. Esta vez como asistente, sirviendo un balón que Aimée Blackman convirtió en el segundo tanto español.

Con 0-2, España parecía tener encarrilada la final. Pero Argentina reaccionó. Lucía Maldonado recortó distancias cuando quedaban cinco minutos y devolvió toda la incertidumbre al encuentro.

Todavía quedaba lo peor.

Una tarjeta azul a Victòria Porta obligó a España a jugar dos minutos en inferioridad numérica. Argentina se lanzó al ataque buscando desesperadamente el empate. Anna Ferrer sostuvo al equipo con sus intervenciones y la defensa española resistió una ofensiva que pudo haber cambiado completamente el desenlace.

En los últimos segundos, con las argentinas jugando sin portera para sumar una atacante más, Aina Florenza recuperó la bola y marcó el definitivo 1-3 a puerta vacía.

El partido terminó. España era campeona del mundo. Y Marta Piquero, con el brazalete de capitana, podía levantar nuevamente el trofeo más importante del hockey sobre patines.

Marta Piquero: de aprender a patinar en Lena a conquistar cinco Mundiales

Hay historias deportivas que parecen escritas para demostrar que los sueños no entienden de fronteras geográficas. La de Marta Piquero es una de ellas.

Nacida en Pola de Lena en 1998, comenzó a jugar al hockey sobre patines en el Club Patín Pilar, donde dio sus primeros pasos en una disciplina que terminaría convirtiéndola en una de las grandes figuras internacionales.

Con apenas 15 años llegó al entonces Biesca Gijón, hoy Telecable Hockey Club. Debutó en la máxima categoría el 5 de octubre de 2013, dirigida por María Fernández, conocida como «Pulgui». Aquella adolescente iniciaba una trayectoria que terminaría llevándola a levantar campeonatos de Liga, Copas de la Reina, títulos europeos y mundiales.

Su vinculación con el conjunto gijonés ha sido extraordinaria. La jugadora alcanzó los 300 encuentros de OK Liga con el Telecable y ha formado parte de una de las generaciones más exitosas del hockey femenino asturiano.

Pero donde su figura alcanza una dimensión histórica es con la selección española.

Cinco veces campeona del mundo:

  • 2016: Chile.

  • 2017: China.

  • 2019: España.

  • 2024: Italia.

  • 2026: Paraguay.

A esos cinco títulos se añade el subcampeonato conseguido en Argentina en 2022, además de sus éxitos en los campeonatos europeos.

Su importancia en el deporte español quedó patente antes incluso de comenzar este Mundial. Marta Piquero fue elegida abanderada de la delegación española en la ceremonia inaugural de los World Skate Games 2026.

La Federación de Patinaje del Principado de Asturias había expresado entonces su deseo de verla levantar otra Copa del Mundo como capitana. Poco más de una semana después, aquella imagen se hizo realidad.

De llevar la bandera de España a levantar el trofeo mundial. Una semana inolvidable para una deportista que mantiene sus raíces profundamente vinculadas a Lena y a Gijón.

Sara Roces: una niña de Langreo que aprendió a patinar antes que a escribir

La otra gran protagonista asturiana de este Mundial es Sara Roces, nacida en Langreo en febrero de 2002.

Su relación con el hockey comenzó prácticamente al mismo tiempo que aprendía a caminar. Sus hermanos mayores practicaban este deporte y ella quiso seguir sus pasos. Con apenas tres años ya patinaba.

Sus primeros años transcurrieron en el hockey langreano, primero en el entorno del Hockey Club Langreo y después en Patinalón, donde fue desarrollando un talento que pronto llamó la atención de los responsables del hockey gijonés.

A los 15 años dio el salto al Telecable, entonces denominado Hostelcur Gijón, y debutó en la OK Liga durante la temporada 2017-2018.

Su progresión fue espectacular. Convirtió su velocidad, su habilidad individual y su facilidad para encontrar portería en algunas de sus principales señas de identidad. Llegaron los goles, los títulos nacionales y europeos y, finalmente, la selección española.

Su debut internacional en un gran campeonato llegó en el Europeo de 2021, disputado en Portugal, donde fue máxima goleadora con 12 tantos.

Después llegaron el subcampeonato mundial de 2022 y el primer oro mundial de su carrera, conseguido en Italia en 2024.

Aquel título significó muchísimo para la langreana. En una entrevista publicada tras aquella victoria confesaba que muchas jugadoras habían cumplido el sueño que tenían desde niñas.

Dos años después, Sara vuelve a conseguirlo.

Su carrera también ha dado un importante salto internacional. Tras ocho temporadas en el conjunto gijonés, emprendió una nueva etapa en Portugal, incorporándose al Benfica de Lisboa, donde continuó creciendo como deportista.

Su segundo oro mundial constituye también un reconocimiento al trabajo de formación desarrollado durante décadas por el hockey asturiano. Porque antes de las grandes finales internacionales estuvieron las pistas de Langreo, los entrenamientos con sus primeros compañeros, las familias que acompañaban a los equipos y los técnicos que descubrieron su talento.

Asturias también decidió el pase a la final: Piquero y Roces marcaron ante Portugal

El protagonismo asturiano en este Mundial no se limitó al partido por el título.

En las semifinales, disputadas ante Portugal, Marta Piquero y Sara Roces firmaron los dos goles con los que España consiguió una ajustadísima victoria por 2-1.

Fue otra demostración de la importancia de ambas jugadoras en los momentos decisivos.

Piquero abrió el marcador en una acción construida a partir de la presión ofensiva española, mientras que Roces culminó la jugada que permitió ampliar la ventaja. Portugal recortó distancias y sometió al combinado nacional a unos minutos finales de enorme tensión, pero España consiguió mantener el resultado.

También hubo aportación asturiana en otras fases del campeonato. Roces marcó frente a Francia en el estreno mundialista y volvió a hacerlo contra Chile, mientras que Piquero anotó dos tantos ante Argentina en la fase de grupos.

De hecho, aquel partido contra las chilenas estuvo a punto de convertirse en un serio problema para las españolas. España comenzó ganando, Chile remontó y fue necesario un gol de Aina Florenza en el último segundo para conseguir una victoria por 3-2.

El camino hacia la medalla de oro no estuvo, por tanto, exento de dificultades.

Un Mundial perfecto: seis partidos, seis victorias

La selección española completó una trayectoria impecable en Paraguay.

  • Fase de grupos: España 8-0 Francia.

  • Fase de grupos: Chile 2-3 España.

  • Fase de grupos: España 7-1 Argentina.

  • Fase de grupos: Suiza 0-6 España.

  • Semifinales: España 2-1 Portugal.

  • Final: Argentina 1-3 España.

Seis victorias en seis encuentros. Una fase inicial dominada con autoridad, una semifinal de máxima exigencia y una final en la que hubo que combinar el talento ofensivo con una enorme fortaleza defensiva.

La selección de Sergi Macià ha demostrado que España continúa disponiendo de una extraordinaria generación de jugadoras, capaz de mantener el nivel competitivo pese al paso de los años y la renovación de sus integrantes.

El campeonato también estuvo marcado por problemas organizativos en sus primeras jornadas. Las deficientes condiciones de la pista inicial, especialmente resbaladiza, obligaron a trasladar los encuentros a otro pabellón, el Arenita de Asunción.

Una circunstancia inesperada que no impidió a España completar un torneo sobresaliente.

El Telecable Gijón, una fábrica de campeonas que trasciende generaciones

Detrás del éxito de las dos asturianas aparece inevitablemente el nombre del Telecable Hockey Club, una entidad que ha conseguido transformar Gijón en una de las grandes referencias del hockey femenino español.

Marta Piquero es una de sus figuras más representativas. Sara Roces dio allí el salto definitivo a la élite antes de marcharse al Benfica.

Pero la presencia del club en el Mundial de Paraguay no se limitó a Piquero. Mariona Colomer, integrante de la plantilla del Telecable, también formó parte de la selección española campeona del mundo.

Es otro reconocimiento a la capacidad del hockey gijonés para reunir y desarrollar talento internacional.

El éxito tiene además una dimensión colectiva que conviene recordar: entrenadoras, técnicos, responsables de cantera, familias y generaciones de jugadoras que contribuyeron al crecimiento de un deporte que, lejos de las grandes audiencias del fútbol, ha proporcionado a Asturias algunos de sus triunfos internacionales más importantes.

Figuras como María Fernández «Pulgui», Natasha Lee y tantas otras deportistas vinculadas a la historia del hockey femenino gijonés forman parte de ese recorrido.

Lo que hoy sucede en Paraguay no es un milagro deportivo aislado. Es el resultado de muchos años de trabajo y de una tradición que continúa produciendo campeonas.

Nueve Mundiales y una hegemonía que ya forma parte de la historia

España es la selección más laureada de la historia del Mundial femenino de hockey sobre patines.

Su primer título llegó en 1994. Después vendrían los de 1996, 2000 y 2008, antes de iniciar una etapa extraordinaria con las victorias de 2016, 2017 y 2019.

En 2022, Argentina interrumpió aquella serie de triunfos al imponerse en la final disputada en San Juan.

Pero España recuperó el título en Novara, Italia, en 2024, precisamente frente a las argentinas, y ahora ha vuelto a derrotarlas en Paraguay.

El noveno campeonato confirma una superioridad histórica extraordinaria: España ha disputado seis finales mundiales consecutivas y ha ganado cinco de ellas.

También coloca en perspectiva la dimensión de Marta Piquero. La capitana asturiana ha participado en los cinco últimos títulos mundiales de España y se ha consolidado como uno de los grandes nombres de la historia de esta selección.

Para Sara Roces, más joven, el triunfo confirma su presencia en una generación que pretende prolongar esa hegemonía durante los próximos años.

El triunfo que debe inspirar a las próximas generaciones

Hay algo especialmente valioso en esta medalla de oro.

Marta Piquero comenzó jugando al hockey en Lena. Sara Roces lo hizo en Langreo. Ninguna necesitó nacer en una gran capital ni comenzar su carrera en un centro de alto rendimiento internacional.

Las dos recorrieron un camino construido a base de entrenamientos, competiciones de cantera, sacrificios personales y una pasión por el deporte que se fue convirtiendo en profesión.

Hoy sus nombres aparecen asociados a una selección que domina el hockey mundial.

Para las niñas y adolescentes que entrenan cada semana en las pistas del Principado, su ejemplo tiene un significado especial. Demuestra que desde un colegio de Pola de Lena, desde un club de Langreo o desde una cantera gijonesa también se puede llegar a competir contra las mejores jugadoras del planeta.

El hockey femenino asturiano acaba de añadir otra página brillante a su historia.

Y esta vez tiene una fotografía especialmente poderosa: Marta Piquero levantando la Copa del Mundo en Paraguay, con Sara Roces celebrando otro título a su lado.

Dos asturianas. Dos campeonas. Dos trayectorias diferentes con un mismo origen y un destino común.

Porque este domingo España vuelve a ser campeona del mundo. Y una parte de ese oro se ha ganado, muchos años antes, en las pistas de Asturias.

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