El mejor refuerzo del invierno: Manolo Díaz regresa al Lobas Global tras superar un infarto

El mejor refuerzo del invierno: Manolo Díaz regresa al Lobas Global tras superar un infarto

El técnico regresa tres meses después de sufrir un infarto en pleno partido y lidera una victoria clave que consolida al equipo asturiano en la zona alta de la División de Honor Oro

Hay victorias que no se miden solo en puntos. La del Lobas Global ATAC Oviedo el pasado fin de semana ante el Mislata (22-18) pertenece a esa categoría especial en la que el resultado es casi secundario. El triunfo llegó acompañado del regreso de Manolo Díaz al banquillo, tres meses después de haber sufrido un infarto de miocardio en pleno partido, un episodio que obligó al técnico a apartarse de la primera línea y que puso a prueba la fortaleza del proyecto deportivo y humano del club.

La imagen del entrenador de Cangas del Narcea, de nuevo al frente del equipo en el Florida Arena, cerró un círculo marcado por la incertidumbre, la prudencia médica y una recuperación progresiva que se ha desarrollado lejos del foco competitivo, pero siempre con la vista puesta en el retorno cuando las condiciones lo permitieran.

Un equipo que supo sostenerse en la adversidad

La ausencia de Díaz no fue un simple relevo en el banquillo. Llegó en un momento sensible del campeonato y obligó al Lobas Global a reorganizar su estructura técnica y emocional. Durante ese periodo, el equipo mantuvo el pulso en una División de Honor Oro extremadamente igualada, acumulando resultados que hoy lo sitúan segundo en la clasificación, con nueve victorias y tres derrotas, y plenamente implicado en la pelea por los puestos de ascenso.

El vestuario respondió con madurez y compromiso, sosteniendo una dinámica competitiva que permitió llegar al parón invernal en una posición sólida. Ese trabajo silencioso fue clave para que el regreso del entrenador se produjera sin sobresaltos y con el equipo plenamente reconocible sobre la pista.

Un regreso con carga simbólica

El encuentro frente al Mislata no fue uno más. Más allá del desarrollo del juego, el partido tuvo una carga emocional evidente para el entorno del club. El Lobas Global no solo recuperaba a su técnico, sino que reafirmaba la identidad de un proyecto construido a largo plazo, basado en la continuidad y la confianza mutua.

La victoria confirmó que el equipo mantiene su ambición intacta y que la vuelta de su entrenador no supone un punto final, sino un nuevo punto de partida para afrontar una segunda vuelta que se presenta exigente y sin margen para la relajación.

Referente del balonmano femenino en Asturias

En un contexto marcado por la desaparición de históricos del balonmano femenino asturiano de la élite nacional, el Lobas Global se ha convertido esta temporada en el principal referente regional. El mérito deportivo se combina con una realidad económica compleja, común a buena parte de los clubes de la categoría, que obliga a competir con recursos limitados pero con una planificación muy ajustada.

El equipo ovetense ha sabido resistir en ese escenario y consolidarse como un proyecto estable, competitivo y reconocible, capaz de sostenerse incluso en momentos críticos como el vivido durante la ausencia de su entrenador.

Una segunda vuelta sin concesiones

Con el regreso de Manolo Díaz ya consumado, el Lobas Global encara el tramo decisivo del campeonato con toda la segunda vuelta por delante y un calendario que no permitirá errores. La igualdad de la categoría convierte cada jornada en una batalla directa y obliga a mantener la regularidad como principal virtud.

La victoria ante el Mislata no despeja el camino, pero sí refuerza una certeza compartida en el club: el proyecto sigue vivo, sólido y con ambición. Y, esta vez, con su entrenador de nuevo donde siempre ha estado.

Porque al final, como recuerda el propio balonmano, sin salud no hay deporte, pero cuando esta regresa, el juego vuelve a tener sentido.

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