El ladrillo en pocas manos: Asturias revela una concentración de vivienda que supera a la media española

El ladrillo en pocas manos: Asturias revela una concentración de vivienda que supera a la media española

Asturias tiene un problema silencioso, profundo y mucho más extendido de lo que se pensaba: la concentración de vivienda.
Los datos del Catastro dibujan un escenario contundente: más de mil particulares y centenares de empresas, entidades y organismos superan el umbral legal de “gran tenedor”, es decir, acumulan más de diez viviendas –o más de cinco en zonas en tensión–. En conjunto, controlan el 5,6% de todas las viviendas del Principado, una proporción superior a la media española y a la de comunidades vecinas.

Lo que hasta hace poco era un debate político abstracto se convierte ahora en un hecho verificable: el ladrillo en Asturias está mucho más concentrado de lo que creíamos y en manos de actores con capacidad real para mover oferta, precios y ritmos del mercado.

Un mapa que cambia la percepción: quién tiene la vivienda en Asturias

Según los últimos datos del Catastro, la foto es clara:

Particulares

  • 1.503 personas poseen hasta 10 viviendas.

  • 158 particulares tienen entre 11 y 25.

  • 1 persona física controla entre 25 y 100.

  • Más de 1.000 particulares entran en la categoría de gran tenedor si se incluyen los tramos de zonas tensionadas.

Empresas privadas

  • 150 sociedades poseen hasta 25 viviendas.

  • 45 empresas llegan hasta 100.

  • 9 compañías superan el centenar de viviendas, y son hoy auténticos actores estructurales del mercado residencial asturiano.

Sector público

  • 30 entes públicos tienen hasta 25 viviendas.

  • 28 controlan entre 25 y 100.

  • Dos superan el centenar.

Fundaciones, asociaciones y otras entidades

  • 25 con hasta 25 inmuebles.

  • 17 con entre 25 y 100.

  • 14 con más de 100 viviendas.

El resultado es inequívoco:
las empresas, fundaciones y organismos públicos acaparan la mayor parte de las viviendas en manos de grandes tenedores, mientras que los particulares se concentran en patrimonios pequeños o medianos, pero igualmente relevantes en número.

Una anomalía asturiana: población estancada, vivienda concentrada

La paradoja es evidente: Asturias no crece de forma explosiva, el parque residencial es antiguo y la despoblación sigue marcando buena parte del territorio.
Aun así, el Principado presenta uno de los mayores niveles de concentración de vivienda en España, solo superado por territorios con fuerte presión demográfica o turística como Canarias, Cataluña o Murcia.

El efecto inmediato se nota en el mercado del alquiler:

  • Los alquileres han subido casi un 32% en tres años, muy por encima del crecimiento salarial.

  • El metro cuadrado supera ya los 10 euros en las áreas urbanas.

  • La oferta de alquiler tradicional ha caído en picado en ciudades como Oviedo y Gijón.

  • El esfuerzo de los hogares para pagar un alquiler roza niveles críticos, superando el 24% de los ingresos.

Cada vez hay menos oferta estable, más presión sobre los pocos pisos disponibles y un movimiento creciente hacia alquileres de corta duración o turísticos.

Golpe fiscal a los grandes tenedores y veto al desvío turístico

En este contexto, la Junta General del Principado ha aprobado una reforma fiscal histórica:

  • El impuesto sobre transmisiones para grandes tenedores sube del 15% al 20%, un tipo claramente agravado para frenar compras masivas de edificios completos.

  • Si, en los cuatro años siguientes a una compra, más del 25% de las viviendas se destina a uso turístico, se aplicará igualmente el 20%, aunque ese destino no estuviera declarado.

  • El objetivo: evitar que el parque residencial se desvíe hacia usos especulativos o turísticos que vacían la oferta de alquiler estable.

La diputada Covadonga Tomé, impulsora del cambio, lo resumió con una frase directa:
“Es para proteger la vivienda como derecho, no como activo financiero.”

Un movimiento doble: limitar a los grandes caseros y crear alternativa pública

Mientras endurece la fiscalidad sobre la acumulación privada, el Principado acelera su plan para aumentar la vivienda pública:

  • Multiplicar por seis la construcción de vivienda pública en esta legislatura.

  • Más de 560 viviendas en licitación.

  • 235 viviendas públicas en marcha en Avilés (La Grandiella), una de las mayores promociones de alquiler asequible en décadas.

  • Puesta en marcha del programa “Alquilámoste”, inspirado en el modelo vasco, para captar viviendas vacías de particulares y ofrecerlas como alquiler asequible garantizado.

La estrategia es clara: reducir el peso de los grandes tenedores, movilizar vivienda privada infrautilizada y ampliar un parque público que históricamente ha sido muy pequeño.

El gran debate que se abre en Asturias

Con los datos sobre la mesa, las preguntas ya no pueden evitarse:

  • ¿Es sano que el 5,6% del parque de vivienda esté en manos de grandes tenedores?

  • ¿Pueden los precios seguir subiendo cuando los salarios no lo hacen al mismo ritmo?

  • ¿Puede una comunidad con baja natalidad y tejido industrial en transición permitirse un mercado residencial tan encarecido?

  • ¿Llegará a tiempo la combinación de fiscalidad, programas públicos y nuevas viviendas para frenar la deriva del mercado?

Asturias entra así en una nueva fase del debate sobre vivienda:
de las percepciones a los datos, del discurso a las medidas, y del pequeño casero al gran operador inmobiliario.

Y la fotografía es tan clara como inquietante:
el ladrillo está mucho más concentrado de lo que parecía… y eso ya está marcando el acceso a la vivienda en todo el Principado.

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