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Asturias quiere conquistar al turismo mundial con su sidra: 1,2 millones para convertir el patrimonio de la UNESCO en nuevas oportunidades

Asturias quiere conquistar al turismo mundial con su sidra: 1,2 millones para convertir el patrimonio de la UNESCO en nuevas oportunidadesSidrAManía
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El Principado pone en marcha este lunes un programa para enseñar a los profesionales turísticos a contar la historia, los rituales y las tradiciones de la sidra asturiana. Más de 60 personas se han inscrito en una iniciativa que recorrerá Gijón y la Comarca de la Sidra. El Gobierno destina este año cerca de 1,2 millones de euros a aprovechar la proyección internacional de una cultura reconocida como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad.

Una botella verde, un vaso fino, un brazo levantado hacia el cielo y un chorro de sidra que cae desde lo alto. Es una de las imágenes más reconocibles de Asturias. Pero detrás de ese gesto cotidiano hay siglos de historia, tradiciones familiares, paisajes rurales, oficios y formas de convivencia que el mundo reconoció oficialmente en diciembre de 2024.

Asturias quiere ahora dar un paso más: transformar el prestigio internacional de su cultura sidrera en experiencias turísticas que permitan conocer, comprender y disfrutar todo lo que representa.

El Gobierno del Principado ha puesto en marcha un programa de formación dirigido a profesionales del sector turístico para que puedan transmitir a los visitantes el verdadero significado de este patrimonio.

La iniciativa comienza mañana, lunes 9 de noviembre, en Laboral Ciudad de la Cultura, en Gijón, y continuará durante el mes con actividades que culminarán en la Comarca de la Sidra.

Más de 60 profesionales se han inscrito ya en unas jornadas que pretenden conseguir algo aparentemente sencillo, pero fundamental: que quienes reciben a los turistas sepan explicar por qué la sidra asturiana es mucho más que una bebida.

El proyecto forma parte de una estrategia más amplia a la que el Principado destina este año cerca de 1,2 millones de euros, con actuaciones relacionadas con la promoción turística, las rutas de la sidra, la digitalización de recursos y la producción audiovisual.

Del reconocimiento mundial a una nueva oportunidad para Asturias

El 4 de diciembre de 2024 quedó marcado en la historia cultural de Asturias.

Aquel día, durante una reunión celebrada en Asunción, Paraguay, la UNESCO incorporó la cultura sidrera asturiana a la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.

La decisión culminaba un largo proceso de trabajo institucional y social.

Pero lo que la organización internacional reconoció no fue simplemente la calidad de una bebida.

La UNESCO distinguió una cultura completa: las pomaradas, los llagares, los conocimientos transmitidos entre generaciones, el escanciado, las espichas, las sidrerías y las relaciones sociales que se construyen alrededor de la sidra.

Es decir, una forma de vivir profundamente vinculada a la identidad asturiana.

Este reconocimiento abrió nuevas posibilidades para dar a conocer ese patrimonio fuera del Principado.

Y ahí aparece el desafío que ahora quiere abordar el Gobierno autonómico: conseguir que la distinción internacional se traduzca en una mayor capacidad para atraer visitantes interesados en conocer las tradiciones del territorio.

No se trata únicamente de que un turista pida una botella de sidra.

Se trata de que comprenda de dónde procede, cómo se elabora, por qué se escancia y qué importancia tiene en la vida social de Asturias.

Más de 60 profesionales aprenderán a contar nuestra cultura sidrera

El programa formativo está dirigido especialmente a las personas que trabajan en la atención, orientación e información turística.

Son profesionales que mantienen un contacto directo con los visitantes y que pueden desempeñar un papel importante a la hora de recomendar experiencias, explicar tradiciones o descubrir lugares menos conocidos.

Las jornadas estarán impartidas por Luis Benito García Álvarez, director de la Cátedra de la Sidra de Asturias de la Universidad de Oviedo, una de las principales referencias académicas en el estudio de este patrimonio.

El ciclo abordará cuestiones que van mucho más allá del proceso de elaboración.

Los participantes conocerán la evolución histórica de la sidra, las costumbres asociadas a su consumo, las distintas variedades y la relación de esta cultura con las manifestaciones artísticas y literarias.

También estudiarán las características de la denominación de origen y el camino recorrido hasta obtener el reconocimiento de la UNESCO.

La intención es que los profesionales turísticos puedan convertirse en auténticos divulgadores de la cultura sidrera asturiana.

Porque una experiencia turística gana valor cuando quien la presenta conoce su historia y sabe transmitir aquello que la hace diferente.

Tres jornadas para descubrir la sidra desde la universidad hasta el llagar

El programa combinará formación teórica y conocimiento directo de los espacios en los que se desarrolla la cultura sidrera.

Las dos primeras sesiones se celebrarán en la Sala 4 de Laboral Ciudad de la Cultura, en Gijón.

El lunes 9 de noviembre, entre las 18.00 y las 20.00 horas, tendrá lugar la primera jornada.

La segunda se desarrollará el lunes 16 de noviembre, en el mismo horario y emplazamiento.

La tercera cita, prevista para el miércoles 25 de noviembre, trasladará la formación a la Comarca de la Sidra.

La jornada comenzará a las 16.00 horas en el Museo de la Sidra de Asturias, situado en Nava, e incluirá posteriormente una visita al llagar Viuda de Angelón.

Este último encuentro permitirá a los participantes relacionar los contenidos aprendidos con los lugares, herramientas y procesos reales vinculados a la elaboración de la sidra.

De esta manera, el programa no se limitará a explicar una tradición.

También permitirá conocerla sobre el terreno.

La Comarca de la Sidra: seis concejos con una identidad compartida

Uno de los territorios llamados a desempeñar un papel destacado en esta estrategia es la Comarca de la Sidra.

Integrada por Villaviciosa, Nava, Colunga, Bimenes, Cabranes y Sariego, constituye uno de los grandes espacios de referencia de la tradición sidrera asturiana.

En sus paisajes se encuentran pomaradas, llagares y localidades cuya historia está profundamente relacionada con el cultivo de la manzana y la elaboración de sidra.

Para el visitante, este territorio ofrece la posibilidad de descubrir toda la cadena cultural y productiva.

Desde los manzanos que forman parte del paisaje hasta los establecimientos donde se elabora y consume la bebida.

Desde las técnicas tradicionales hasta los conocimientos que han pasado de padres a hijos.

Y desde las celebraciones populares hasta los museos y espacios dedicados a conservar esta herencia.

La oportunidad turística consiste en convertir esos elementos en experiencias que permitan al visitante descubrir Asturias desde dentro.

Las visitas a llagares, los recorridos por pomaradas y el conocimiento de las tradiciones locales pueden complementar otras modalidades de turismo, como el gastronómico, el rural y el cultural.

Además, estas actividades ofrecen posibilidades para distribuir la actividad turística por diferentes concejos, más allá de los grandes núcleos urbanos.

El escanciado: un gesto que el mundo reconoce como patrimonio

Pocas imágenes representan tan inmediatamente a Asturias como la de una persona escanciando sidra.

Sin embargo, lo que para los asturianos resulta cotidiano puede convertirse en una experiencia sorprendente para quienes visitan el Principado por primera vez.

El escanciado tiene una función relacionada con la forma tradicional de servir y disfrutar la sidra natural.

Pero también es un ritual social.

Forma parte de la conversación, de las reuniones entre amigos, de las celebraciones y de los encuentros familiares.

La cultura sidrera incorpora además un vocabulario propio, costumbres compartidas y espacios de convivencia que contribuyen a explicar la singularidad del patrimonio reconocido por la UNESCO.

Por eso, el programa formativo pretende que los profesionales no se limiten a enseñar cómo se escancia una botella.

También deben poder explicar el significado del gesto.

Porque la historia de la sidra asturiana no se encuentra solamente dentro de una botella: está en las personas que la elaboran, la sirven y la comparten.

Un plan de 1,2 millones para promocionar la sidra dentro y fuera de Asturias

La formación que comienza este lunes es una de las actuaciones incluidas en una estrategia turística de mayor alcance.

El Gobierno del Principado destina durante 2026 cerca de 1,2 millones de euros al plan de impulso de la cultura sidrera.

Entre las iniciativas previstas figuran nuevas acciones promocionales, el desarrollo de rutas vinculadas a la sidra, la digitalización de recursos turísticos y la elaboración de un documental.

Esta producción audiovisual, cuyo estreno se anuncia próximamente, pretende contribuir a divulgar el patrimonio sidrero y darlo a conocer a nuevos públicos.

El plan está impulsado por la Viceconsejería de Turismo, a través de la Sociedad Pública de Gestión y Promoción Turística y Cultural del Principado.

Su planteamiento es aprovechar el reconocimiento internacional para reforzar la presencia de la cultura sidrera en la oferta turística asturiana.

La inversión no corresponde exclusivamente a las jornadas formativas, sino al conjunto de actuaciones programadas este año.

El reto será comprobar qué resultados consigue esa inversión en términos de promoción, desarrollo de experiencias y actividad económica vinculada al patrimonio.

La sidra, una oportunidad para el turismo rural y la economía local

La cultura sidrera constituye un patrimonio compartido por numerosos sectores.

Su actividad está relacionada con los productores de manzana, los elaboradores de sidra, los establecimientos hosteleros, los comercios, los profesionales del turismo y los territorios rurales donde se mantiene viva esta tradición.

Por eso, su promoción puede tener efectos más amplios que los derivados de la venta de botellas.

Un visitante interesado en conocer la elaboración tradicional puede desplazarse a un llagar, recorrer una pomarada, visitar un museo, comer en un restaurante o alojarse en un establecimiento rural.

Estas posibilidades permiten desarrollar propuestas turísticas que combinen patrimonio, gastronomía y territorio.

También pueden contribuir a reforzar la actividad de pequeños negocios y a dar visibilidad a localidades que no siempre forman parte de los circuitos turísticos más habituales.

No obstante, convertir ese potencial en resultados económicos requiere planificación, coordinación entre empresas y creación de productos capaces de atraer visitantes.

La distinción de la UNESCO proporciona una proyección internacional extraordinaria, pero el reconocimiento por sí solo no garantiza nuevos turistas.

Hace falta transformar el interés cultural en experiencias concretas, accesibles y bien organizadas.

Ese es precisamente uno de los objetivos de la formación impulsada por el Principado.

El reto de contar Asturias sin convertir sus tradiciones en un espectáculo

La promoción turística de un patrimonio vivo plantea también una responsabilidad importante.

La cultura sidrera no es una representación preparada exclusivamente para visitantes.

Es una tradición que continúa formando parte de la vida cotidiana de Asturias.

Los llagares siguen produciendo sidra, las pomaradas forman parte del paisaje agrario y las sidrerías mantienen su función como espacios de encuentro.

Por eso, desarrollar el turismo vinculado a esta cultura exige respetar su autenticidad.

El visitante puede aprender a escanciar, conocer los procesos de elaboración o participar en actividades relacionadas con las costumbres locales.

Pero el objetivo debe ser acercarlo a una realidad cultural existente, no sustituirla por una versión artificial destinada exclusivamente al consumo turístico.

La UNESCO reconoció precisamente la continuidad de estos conocimientos y prácticas dentro de la sociedad asturiana.

Preservar esa autenticidad será tan importante como conseguir una mayor proyección internacional.

Asturias tiene una historia que contar al mundo

El ciclo formativo que comienza mañana representa una nueva etapa en la promoción turística de uno de los patrimonios más singulares del Principado.

Más de 60 profesionales aprenderán durante noviembre a explicar la cultura sidrera desde una perspectiva histórica, social y cultural.

Lo harán con el respaldo académico de la Universidad de Oviedo y mediante actividades que combinarán la formación en Gijón con el conocimiento directo de la tradición en Nava.

Mientras tanto, el Gobierno autonómico desarrolla un plan de casi 1,2 millones de euros destinado a reforzar la promoción de este patrimonio.

El objetivo es que el reconocimiento de la UNESCO no quede reducido a una distinción honorífica.

Que sirva para proteger las tradiciones, dar visibilidad al territorio y generar nuevas oportunidades.

Porque Asturias posee algo que muchos destinos turísticos buscan: una manifestación cultural profundamente arraigada, reconocible y transmitida durante generaciones.

El desafío consiste ahora en conseguir que el mundo no solamente conozca la sidra asturiana, sino que quiera venir a Asturias para descubrir todo lo que hay detrás de ella.

Y esa historia comienza mucho antes de descorchar una botella.

Comienza en una pomarada, continúa en un llagar y cobra vida cada vez que alguien levanta el brazo para escanciar un culín.

La UNESCO reconoció nuestra cultura sidrera. Ahora Asturias quiere que el mundo venga a vivirla.

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