Saltar al contenido

Asturias se prepara para realizar cirugías de cambio de sexo: 47 personas esperan una operación

Asturias se prepara para realizar cirugías de cambio de sexo: 47 personas esperan una operaciónSalud
100 %

El Principado estudia crear una unidad quirúrgica especializada para que los pacientes trans puedan ser intervenidos en la sanidad pública asturiana. La nueva Ley LGTBI impulsa la reorganización del servicio, aunque Salud reconoce que las operaciones genitales requieren equipos de alta especialización y todavía no fija una fecha para su puesta en marcha.

Asturias quiere dar un paso importante en la atención sanitaria a las personas trans: desarrollar los recursos necesarios para realizar en sus propios hospitales intervenciones quirúrgicas de afirmación de género que, hasta ahora, han requerido habitualmente derivaciones fuera del Principado.

La iniciativa responde a una realidad asistencial concreta. Actualmente, 47 personas están pendientes de una operación de estas características en Asturias, según los datos facilitados por la Consejería de Salud a La Nueva España.

La Administración autonómica reconoce que el sistema actual presenta dificultades y prepara una revisión de la cartera complementaria de servicios del Sespa para garantizar estas prestaciones.

El proyecto, sin embargo, plantea un reto médico y organizativo considerable. No todas las operaciones tienen la misma complejidad ni pueden realizarse con los mismos recursos. Mientras algunas intervenciones podrían incorporarse con mayor facilidad a los servicios de cirugía plástica, otras requieren equipos especializados y una experiencia quirúrgica muy específica.

El objetivo es reducir la dependencia de hospitales de otras comunidades y ofrecer una respuesta más cercana a los pacientes asturianos. Pero pasar de esa intención a disponer de un servicio plenamente operativo exigirá planificación, profesionales y recursos.

47 pacientes esperan una intervención: 12 cirugías genitales y 35 operaciones de tórax

Las cifras de la lista de espera permiten conocer el alcance de las necesidades asistenciales.

De las 47 personas pendientes de una intervención, doce esperan una genitoplastia, denominación que engloba diferentes procedimientos de cirugía genital de afirmación de género.

La mitad de esas solicitudes, seis, se registraron en 2025. Las otras seis corresponden a 2026.

El segundo grupo está formado por 35 pacientes que esperan una masculinización torácica, una operación destinada a modificar el contorno del pecho mediante la extirpación de tejido mamario y su remodelación.

En este caso, una solicitud corresponde al año pasado y las otras 34 se han presentado durante 2026.

La diferencia entre ambos grupos es fundamental para comprender las dificultades a las que se enfrenta la sanidad pública.

Las intervenciones de masculinización torácica pueden ser asumidas por equipos de cirugía plástica y reconstructiva con la preparación adecuada.

Las cirugías genitales, en cambio, requieren conocimientos altamente especializados, una coordinación multidisciplinar y experiencia suficiente para garantizar buenos resultados y reducir los riesgos de complicaciones.

Por eso, aunque Salud contempla desarrollar estas prestaciones en Asturias, reconoce que poner en marcha un equipo de cirugía genital será especialmente complicado.

La nueva Ley LGTBI obliga a reforzar la atención sanitaria

El cambio de modelo coincide con la aprobación de la Ley del Principado de Asturias 7/2026, de 15 de octubre, destinada a garantizar la igualdad real y efectiva de las personas LGTBI y sus familias.

La normativa, publicada en el Boletín Oficial del Estado el pasado 6 de noviembre, establece nuevas previsiones sobre la organización de la atención sanitaria a las personas trans.

Uno de sus puntos más relevantes figura en el artículo 62, que contempla la creación de unidades multidisciplinares de atención a las personas trans, concebidas como dispositivos hospitalarios de referencia.

Estas unidades deberán ofrecer una asistencia coordinada, con profesionales de diferentes especialidades y capacidad para responder a las necesidades médicas de los pacientes.

La ley también aborda expresamente las intervenciones quirúrgicas.

En aquellas operaciones que requieran especialistas en cirugía plástica y reconstructiva, urología, ginecología u otorrinolaringología, la Administración deberá formar a profesionales del Sespa o recurrir a personal especializado mediante las correspondientes derivaciones.

Esta previsión abre la puerta a reforzar la capacidad quirúrgica propia de Asturias, aunque también permite mantener la colaboración con otros centros cuando resulte necesario.

La nueva legislación no significa que todas las operaciones vayan a realizarse inmediatamente en hospitales asturianos. Establece un marco de actuación que tendrá que desarrollarse mediante decisiones organizativas y asistenciales concretas.

Una atención especializada que ya tiene su centro de referencia en Avilés

Asturias no parte de cero en la atención sanitaria a las personas trans.

Desde hace años, una parte importante de estos tratamientos se concentra en la Unidad de Identidad de Género del centro de salud de El Quirinal, en Avilés.

Allí se realiza el seguimiento médico de pacientes que requieren atención especializada, incluidos tratamientos endocrinológicos y otras actuaciones relacionadas con sus procesos de transición.

La principal limitación aparece cuando se necesitan determinados procedimientos quirúrgicos.

Tradicionalmente, la sanidad asturiana ha recurrido a hospitales de otras comunidades autónomas que disponen de equipos especializados y experiencia en estas intervenciones.

Este sistema permite acceder a profesionales con formación específica, pero también genera una dependencia respecto a la capacidad asistencial de centros externos.

Cuando esos hospitales acumulan listas de espera excesivas o dejan de aceptar nuevas solicitudes, los pacientes asturianos pueden encontrarse sin una alternativa inmediata.

Precisamente, esa situación ha contribuido a acelerar la reflexión sobre la necesidad de desarrollar nuevos recursos dentro del Principado.

El caso de una paciente asturiana pone de manifiesto las dificultades del sistema

La situación ha adquirido especial relevancia después de conocerse el caso de una mujer atendida en la Unidad de Identidad de Género de Avilés que esperaba someterse a una vaginoplastia.

Según la documentación publicada por La Nueva España, la paciente recibió una comunicación del Sespa en la que se le trasladaba que el hospital al que había sido derivada no podía atender su solicitud debido a una lista de espera superior a diez años.

El documento estaba fechado en febrero, pero la afectada tuvo conocimiento de su contenido varios meses después.

La paciente presentó una reclamación ante el Servicio de Salud del Principado por el retraso en la comunicación y por la ausencia de una alternativa asistencial concreta.

Su situación refleja uno de los problemas que deberá resolver el nuevo modelo: garantizar que las personas pendientes de una intervención dispongan de información actualizada y de vías asistenciales claramente definidas.

Más allá de la futura creación de unidades especializadas, el Sespa tendrá que determinar qué respuesta ofrece a los pacientes que ya se encuentran esperando una operación.

¿Qué hospitales asturianos podrían asumir estas intervenciones?

Una de las grandes incógnitas es dónde se realizarían las operaciones.

El Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA) dispone de servicios de cirugía plástica y reconstructiva, urología, ginecología y otras especialidades que podrían participar en una unidad multidisciplinar.

Sin embargo, la Consejería de Salud todavía no ha anunciado oficialmente qué centro hospitalario asumiría las intervenciones ni cómo se organizaría el futuro servicio.

Tampoco se ha concretado si se establecerían diferentes niveles de atención según el tipo de cirugía.

Una posibilidad organizativa sería asumir en Asturias aquellos procedimientos para los que ya existen especialidades y recursos apropiados, mientras que las intervenciones más complejas continuarían realizándose mediante acuerdos con equipos de mayor experiencia.

No obstante, esta distribución sería una opción técnica pendiente de decisión, no un modelo aprobado por el Principado.

Lo que sí reconoce Salud es que las cirugías genitales constituyen el principal desafío.

Son procedimientos que requieren una formación prolongada, experiencia práctica y seguimiento posterior especializado.

La creación de un equipo no depende únicamente de disponer de instalaciones hospitalarias. También exige garantizar la preparación de los profesionales y la continuidad de la asistencia.

El verdadero desafío: disponer de especialistas y garantizar la seguridad

La cirugía genital de afirmación de género comprende diferentes técnicas y procedimientos, cada uno con sus propias indicaciones y exigencias médicas.

Entre las intervenciones que pueden realizarse se encuentran la vaginoplastia, la faloplastia y otras técnicas de reconstrucción genital.

Su complejidad exige habitualmente la participación coordinada de diferentes especialidades quirúrgicas y sanitarias.

También resulta fundamental el seguimiento posterior, tanto para controlar la evolución de los pacientes como para atender posibles complicaciones.

Por ese motivo, tradicionalmente estas operaciones se han concentrado en hospitales con equipos especializados y un volumen de actividad suficiente para mantener la experiencia de sus profesionales.

La Consejería de Salud reconoce que reproducir esa capacidad asistencial en Asturias será una tarea difícil.

El objetivo de acercar los tratamientos a los pacientes tendrá que compatibilizarse con las garantías de calidad y seguridad exigibles a cualquier procedimiento quirúrgico.

En definitiva, no se trata solamente de decidir dónde se opera, sino de asegurar que cada intervención pueda realizarse con los medios y la experiencia necesarios.

Una cuestión pendiente: cuándo podrán operarse los 47 pacientes

El anuncio del Principado abre una nueva perspectiva para quienes esperan una intervención, pero todavía deja preguntas importantes sin respuesta.

La primera es cuándo comenzará a funcionar el nuevo dispositivo asistencial.

La segunda, qué procedimientos podrán realizarse efectivamente en Asturias.

La tercera, qué ocurrirá con quienes ya figuran en las listas de espera mientras se organizan los recursos necesarios.

Por ahora, Salud no ha comunicado un calendario de implantación, una dotación presupuestaria específica ni el hospital que asumiría estas intervenciones.

Tampoco se ha anunciado un plan concreto para reorganizar las solicitudes actualmente pendientes.

La creación de un servicio de estas características requerirá decisiones sobre contratación, formación, coordinación entre especialidades y posibles acuerdos de colaboración con otros centros sanitarios.

Además, será necesario determinar cómo se incorporarán las nuevas prestaciones a la cartera complementaria del Sespa y bajo qué criterios se organizará el acceso de los pacientes.

Asturias afronta una nueva etapa en la atención sanitaria a las personas trans

La intención de realizar cirugías de afirmación de género dentro del Principado representa un posible cambio en la organización de la atención sanitaria asturiana.

Hasta ahora, el modelo ha combinado el seguimiento médico especializado en Asturias con la derivación de determinadas operaciones a hospitales de otras comunidades.

La nueva Ley LGTBI y las dificultades que atraviesa ese sistema de derivaciones llevan al Gobierno autonómico a revisar su funcionamiento.

El proyecto podría permitir una atención más cercana y reducir parte de la dependencia de centros externos, siempre que se disponga de profesionales, instalaciones y experiencia suficientes.

Pero su alcance real todavía está por definir.

La sanidad asturiana tiene ante sí un reto concreto: 47 personas esperan una intervención y el Principado debe encontrar la manera de garantizar una respuesta asistencial adecuada.

La voluntad de desarrollar un servicio propio supone un primer paso. El siguiente será decidir dónde, cómo y cuándo podrán realizarse esas operaciones.

Porque el éxito del nuevo modelo no se medirá únicamente por la creación de una unidad especializada, sino por su capacidad real para atender a los pacientes con seguridad, calidad asistencial y tiempos de espera razonables.

Dejar un comentario

Puedes cambiarlas en cualquier momento desde el pie de página.

El servidor genera también totales diarios de audiencia sin cookies ni identificadores de lector, exclusivos de Asturias Mundial. Cómo se realiza esta medición limitada.