La víctima, de 38 años, apareció horas después ensangrentada y desorientada en la calle Costa Rica. Relató a los agentes que un desconocido la abordó de madrugada por la espalda, la obligó a caminar hasta un descampado, le robó sus pertenencias y terminó apuñalándola en la cara. La Policía Nacional intenta ahora reconstruir un episodio del que todavía quedan importantes incógnitas
Una mujer caminando por las calles de La Calzada con la cara cubierta de sangre.
Así comenzó a conocerse un inquietante episodio ocurrido en Gijón y que desde este sábado investiga la Policía Nacional.
La víctima, de 38 años, fue localizada después de que un ciudadano alertara a una patrulla de la Policía Local al verla deambulando por la calle Costa Rica, visiblemente herida y desorientada.
Lo que contó después a los agentes trasladaba el origen de aquella escena varias horas atrás y a otro barrio de la ciudad.
Según su relato, todo había comenzado de madrugada en Tremañes.
Un desconocido por la espalda
La mujer explicó que caminaba por la zona cuando un individuo se aproximó por detrás.
Siempre según la versión que trasladó a los agentes, el desconocido le colocó algún tipo de objeto punzante y le dio una orden:
«Sigue caminando y no te des la vuelta».
A partir de ahí comienza la parte del episodio que ahora deberán reconstruir los investigadores.
La víctima sostiene que fue obligada a continuar andando hasta llegar a un descampado próximo.
Allí, según su testimonio, el hombre le exigió el dinero y los objetos de valor que llevaba encima.
Pero el supuesto robo no terminó ahí.
La mujer manifestó que posteriormente fue atacada con el arma blanca y sufrió heridas en la cara.
Horas después apareció en La Calzada
Uno de los elementos más llamativos del caso es el tiempo transcurrido entre el supuesto ataque y la intervención policial.
Poco antes de las dos de la tarde, un ciudadano se encontró con la mujer en La Calzada.
Estaba ensangrentada.
El testigo vio casualmente una patrulla de la Policía Local que realizaba tareas preventivas por el barrio y avisó inmediatamente a los agentes.
Cuando los policías localizaron a la mujer comprobaron que presentaba signos compatibles con una agresión sufrida anteriormente.
Estaba, según las fuentes consultadas, aturdida y cubierta de sangre.
Otros vecinos de La Calzada también llegaron a verla caminando por la zona antes de que recibiera asistencia.
Una testigo explicó que se acercaron inicialmente para preguntarle si necesitaba ayuda, aunque la mujer respondió que no.
La presencia cercana de una patrulla terminó permitiendo que fuese atendida.
Una ambulancia la trasladó para curar sus heridas
Los agentes solicitaron asistencia sanitaria y una ambulancia trasladó a la víctima a un centro sanitario.
Allí fue atendida por las lesiones que presentaba.
Una vez realizadas las curas, sin embargo, se produjo otra circunstancia que forma parte ahora de la reconstrucción del episodio: la mujer no quiso acompañar en ese momento a los policías hasta Comisaría para formalizar la denuncia.
Manifestó que acudiría posteriormente por sus propios medios.
Esa decisión no impidió que facilitara información sobre lo sucedido ni una descripción del hombre que presuntamente la atacó.
Es precisamente ese perfil uno de los elementos con los que trabaja ahora la investigación.
El descampado, una de las piezas que faltan
Hay además un punto físico fundamental todavía por determinar.
La víctima situó el comienzo del episodio en Tremañes, pero inicialmente no pudo concretar dónde estaba el descampado al que, según su declaración, la habría obligado a dirigirse el atacante.
Localizar ese escenario puede resultar relevante para reconstruir lo ocurrido.
Permitiría, entre otras cosas, delimitar el recorrido que pudo realizar la mujer, buscar posibles testigos, comprobar la existencia de cámaras en las vías de acceso y determinar dónde pudo producirse realmente la agresión.
Por ahora no ha trascendido públicamente que ese lugar haya sido identificado.
De Tremañes a Costa Rica: las horas que la Policía intenta reconstruir
El caso presenta por tanto una cronología todavía incompleta.
De madrugada: la mujer asegura que es abordada mientras camina por Tremañes.
Después: afirma que un hombre la obliga a continuar hasta un descampado.
En ese lugar: según su versión, le roba lo que lleva de valor y la hiere con un objeto punzante en la cara.
Horas más tarde: aparece caminando ensangrentada por La Calzada.
Poco antes de las 14.00 horas: un ciudadano alerta a una patrulla y comienza la intervención policial y sanitaria.
Entre unos momentos y otros existe un periodo de tiempo que los investigadores deberán ahora reconstruir.
Dónde estuvo la mujer durante esas horas, qué recorrido realizó y dónde se encuentra exactamente el lugar que describe son algunas de las incógnitas del episodio.
Una descripción, pero de momento ningún detenido
La investigación está ahora en manos de la Policía Nacional.
La mujer facilitó una descripción física del individuo al que atribuye el ataque, pero hasta primera hora de este sábado no ha trascendido ninguna detención relacionada con el caso.
Tampoco se conoce públicamente si existen imágenes de cámaras de seguridad, testigos del primer encuentro en Tremañes o algún indicio material recuperado en el supuesto lugar de la agresión.
Y aquí la prudencia resulta especialmente importante.
La Policía trabaja, por ahora, a partir del relato proporcionado por la víctima y de las lesiones que presentaba cuando fue localizada.
Será la investigación la que determine cómo se produjeron exactamente los hechos y permita completar una historia de la que, de momento, solo se conocen algunos fragmentos.
Una mujer cubierta de sangre en mitad del barrio
La escena que activó toda la intervención sigue siendo la más impactante.
Una mujer de 38 años caminaba a plena luz del día por la calle Costa Rica de La Calzada, ensangrentada y aparentemente desorientada.
Un ciudadano decidió no mirar hacia otro lado.
Avisó a los policías que se encontraban cerca.
Y desde ese momento comenzó una investigación que intenta responder ahora a varias preguntas esenciales:
quién era el hombre, dónde está el descampado, qué ocurrió allí y qué pasó durante las horas que transcurrieron hasta que la víctima apareció en La Calzada.
Por ahora, la Policía Nacional trata de poner orden y lugares concretos a un relato que comienza de madrugada con una amenaza especialmente inquietante:
«Sigue caminando y no te des la vuelta».
