Asturias ha arrancado el año con una noticia que rompe uno de los tópicos más repetidos sobre el turismo en el norte de España: el invierno ya no es temporada baja.
Los datos oficiales publicados ayer por el Instituto Nacional de Estadística (INE) confirman que el Principado registró el mayor número de pernoctaciones de toda la serie histórica para un mes de enero, impulsado principalmente por el auge del turismo rural.
En total, 86.257 visitantes llegaron a Asturias durante el primer mes del año y generaron 174.447 noches de estancia, una cifra que supone un crecimiento del 6,5% respecto a enero del año pasado y que supera el anterior récord alcanzado en 2024.
El turismo rural tira del carro en invierno
La gran sorpresa de los datos está en el comportamiento de los alojamientos rurales, que han experimentado un crecimiento extraordinario justo en una época tradicionalmente considerada de baja demanda.
Por primera vez, las pernoctaciones en turismo rural superaron las 20.000 en un mes de enero, alcanzando concretamente 20.290 noches, lo que supone un incremento del 59,8% respecto al año anterior.
También se disparó el número de viajeros que optaron por este tipo de alojamiento: 6.886 visitantes, un 40,4% más que en enero de 2025.
El fenómeno confirma una tendencia cada vez más visible: el turismo rural se está convirtiendo en el gran motor del sector turístico asturiano fuera de los meses de verano, atrayendo visitantes interesados en naturaleza, gastronomía y escapadas tranquilas lejos de las grandes ciudades.
El auge de los apartamentos turísticos regulados
Otro segmento que registró una evolución muy positiva fue el de los apartamentos turísticos —establecimientos reglados, distintos de las viviendas de uso turístico—.
Durante enero recibieron 5.231 visitantes, lo que representa un aumento del 88,2% respecto al mismo mes del año pasado.
En total generaron 12.711 pernoctaciones, un 7,18% más, consolidando este formato como una de las opciones preferidas para escapadas cortas o viajes en familia.
Crece el turismo internacional
Asturias también sigue ganando terreno en los mercados exteriores.
En enero llegaron 11.546 visitantes internacionales, un 12,2% más que en 2025, que generaron 27.297 pernoctaciones, lo que supone un crecimiento del 7%.
El incremento confirma que el Principado sigue reforzando su presencia en el turismo internacional, un objetivo estratégico que en los últimos años ha cobrado cada vez más importancia en la promoción turística.
Más turistas… y más empleo
El buen comportamiento del sector también tuvo reflejo directo en el mercado laboral.
Durante el mes de enero trabajaron en los establecimientos turísticos asturianos 3.658 personas, lo que supone un incremento del 1,9% respecto al mismo mes del año anterior.
En un contexto en el que muchos destinos dependen casi exclusivamente del verano, estos datos evidencian que el turismo en Asturias empieza a funcionar cada vez más como una actividad económica estable durante todo el año.
Asturias lidera el crecimiento en la España Verde
El Principado no solo ha mejorado sus cifras: también lidera el crecimiento turístico del norte de España.
Mientras las comunidades de la llamada España Verde registraron una subida media del 2% en las pernoctaciones, Asturias alcanzó un incremento del 6,5%, situándose claramente por encima de la media.
El Gobierno asturiano destaca la estrategia de desestacionalización
La vicepresidenta del Gobierno de Asturias, Gimena Llamedo, valoró ayer los datos destacando que reflejan el impacto de las políticas turísticas del Principado.
Según señaló, el objetivo es equilibrar la llegada de visitantes a lo largo del año y repartir mejor los flujos turísticos, evitando la saturación del verano y generando actividad económica en los meses tradicionalmente más tranquilos.
“La apuesta por un turismo sostenible y desestacionalizado está dando resultados”, explicó la vicepresidenta, quien subrayó que el objetivo es consolidar un modelo turístico que genere empleo, actividad económica y oportunidades en todo el territorio, especialmente en el medio rural.
Un cambio silencioso en el turismo asturiano
Los datos de enero reflejan algo más profundo que un simple incremento estadístico.
Durante años, Asturias fue considerada un destino casi exclusivamente veraniego, dependiente del clima y del turismo estacional. Sin embargo, la combinación de naturaleza, gastronomía, alojamientos rurales de calidad y escapadas de fin de semana está transformando ese patrón.
El resultado empieza a verse con claridad en cifras como las de este arranque de 2026: Asturias ya no solo funciona en verano. Cada vez atrae más viajeros también en pleno invierno.
