Asturias está a punto de vivir un acontecimiento cultural de primer orden, histórico y simbólico. Por primera vez desde su creación, el Festival Internacional de la Máscara Ibérica (FIMI) sale de Portugal y elige el Principado como sede de su XVIII edición, un hito que sitúa a la comunidad en el centro del mapa europeo del patrimonio cultural inmaterial.
La cita culminará con un gran desfile en Oviedo el próximo 13 de junio, cuando cerca de 600 participantes recorrerán las calles de la capital asturiana en una explosión de color, ritual, música y memoria ancestral. No será un simple pasacalles: será una procesión viva de identidades, una reivindicación colectiva de las mascaradas como lenguaje cultural compartido de la Península Ibérica.
Un festival que llega en el momento exacto
La celebración del FIMI en Asturias coincide con un contexto especialmente relevante: el proceso ya iniciado por la Consejería de Cultura para declarar el conjunto de las mascaradas asturianas como Bien de Interés Cultural (BIC) de carácter inmaterial, un paso decisivo para su protección legal, su difusión y su transmisión a las generaciones futuras. Una declaración que sigue la estela de reconocimientos previos como el de los Sidros y Comedies, y que refuerza el mensaje de que este patrimonio no pertenece al pasado, sino al presente vivo de Asturias.
Financiado por la Consejería de Cultura, Política Llingüística y Deporte del Principado de Asturias, el festival no solo mira hacia fuera, sino que reafirma una apuesta institucional clara por la cultura tradicional como eje de identidad, cohesión y proyección internacional.
Mucho más que un desfile
Aunque el gran desfile del 13 de junio será el momento más visible y multitudinario, el FIMI 2026 desplegará un programa amplio, inclusivo y ambicioso en distintos puntos del territorio asturiano, especialmente en aquellos concejos donde la tradición de las mascaradas sigue viva.
El festival incluirá:
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Exposiciones fotográficas dedicadas a la historia, la estética y la simbología de las máscaras ibéricas, con obras de artistas locales e internacionales que dialogan entre la tradición y la creación contemporánea.
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Conferencias y mesas redondas sobre patrimonio cultural, ritualidad, antropología y construcción de identidades, con especialistas de Asturias, Portugal y otros países europeos.
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Conciertos y actuaciones en directo, donde los ritmos tradicionales convivirán con propuestas actuales, demostrando que la cultura popular no está reñida con la innovación.
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Talleres y demostraciones artesanas, en los que creadores de máscaras y trajes compartirán técnicas heredadas durante generaciones y permitirán al público conocer de cerca estos procesos únicos.
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Proyecciones audiovisuales de documentales y películas centradas en mascaradas y fiestas populares europeas, ampliando la mirada más allá del ámbito local.
Un desfile que será memoria en movimiento
El momento cumbre llegará la tarde del 13 de junio, cuando Oviedo/Uviéu se transforme en un gran escenario ritual. Grupos procedentes de distintos puntos de la Península Ibérica y de otros países europeos recorrerán la ciudad en una procesión colectiva que condensará siglos de tradición. Serán cerca de 600 personas, representantes de comunidades donde la máscara sigue siendo símbolo de transgresión, renovación, crítica social y celebración del ciclo vital.
De Oporto a Asturias: una historia compartida
El Festival Internacional de la Máscara Ibérica nació en 2006, con un primer desfile en Oporto, y se consolidó después en Lisboa, donde celebró quince ediciones consecutivas en espacios tan emblemáticos como la Baixa lisboeta o los Jerónimos. Con el paso de los años, el FIMI se convirtió en uno de los grandes eventos culturales de la Península, atrayendo a miles de visitantes y participantes de distintos países.
Asturias nunca fue ajena a ese recorrido. Grupos asturianos han participado activamente en el festival desde sus inicios, llevando a Portugal la riqueza de nuestras mascaradas. Colectivos como los Mazcaritos d’Uviéu, Os Reises de Tormaleo, Os Reises de Valledor o los Sidros, entre otros, han sido embajadores constantes de esta tradición, contribuyendo a tejer lazos culturales sólidos y duraderos.
Un reconocimiento al tejido cultural asturiano
Que el FIMI se celebre ahora en Asturias no es casualidad: es un reconocimiento explícito al trabajo, la constancia y el compromiso del tejido cultural asturiano. La colaboración entre el Gobierno del Principado, la organización del festival, el Ayuntamiento de Oviedo/Uviéu y diversas entidades culturales y académicas de Asturias y Portugal refuerza una idea clara: la cultura tradicional no es folclore decorativo, es patrimonio vivo y futuro compartido.
Asturias no solo acoge un festival. Asturias se sitúa en el centro de una tradición ibérica que habla de identidad, comunidad y memoria, y lo hace en un momento clave para garantizar que esas máscaras sigan mirando al futuro sin perder su alma ancestral.
