Asturias destina 2,5 millones a resucitar sus grandes humedales: Villaviciosa, Nalón y Arbás inician una nueva etapa ecológica

Asturias destina 2,5 millones a resucitar sus grandes humedales: Villaviciosa, Nalón y Arbás inician una nueva etapa ecológica

El Principado impulsa una restauración integral en tres enclaves estratégicos dentro del mayor proyecto europeo de recuperación ambiental, con actuaciones para eliminar infraestructuras obsoletas, frenar especies invasoras y reforzar la resiliencia climática.

Asturias mueve ficha. Y lo hace en uno de sus frentes más sensibles: el agua, la biodiversidad y el equilibrio natural. El Gobierno autonómico invertirá 2,5 millones de euros procedentes de fondos europeos LIFE para restaurar tres humedales clave del territorio: la Ría de Villaviciosa, el Estuario del Nalón y la Laguna de Cueto de Arbás.

La intervención forma parte del ambicioso programa europeo LIFE Humedales, que desplegará 284 actuaciones en 26.100 hectáreas distribuidas por las 17 comunidades autónomas. Se trata de la mayor operación de restauración ecológica coordinada en Europa hasta la fecha en espacios integrados en la Red Natura 2000.

Tres ecosistemas, tres retos diferentes

Los enclaves seleccionados representan modelos distintos de humedales: estuarinos costeros y lagunas de alta montaña. Pero comparten un mismo diagnóstico: procesos naturales alterados durante décadas por infraestructuras, presión humana o introducción de especies exóticas.

Ría de Villaviciosa: devolverle continuidad a la marisma

En la Reserva Natural Parcial de la ría, uno de los estuarios mejor conservados del Cantábrico y reconocido como humedal Ramsar, se retirarán estructuras artificiales que fragmentan la marisma, se eliminarán especies invasoras y se recuperará la vegetación autóctona en las zonas degradadas.

El objetivo no es solo estético. Es estratégico. Restaurar la dinámica natural del estuario refuerza su capacidad de adaptación frente al cambio climático, mejora la calidad del agua y protege un espacio de enorme valor ecológico y social, vinculado también al turismo ornitológico y a la actividad marisquera tradicional.

Estuario del Nalón: limpiar, restaurar y reconectar

El Nalón, la mayor cuenca hidrográfica de Asturias y principal desembocadura fluvial del Principado, afronta una actuación centrada en la mejora de su estado ecológico.

Los trabajos incluirán retirada de residuos e infraestructuras obsoletas, recuperación de vegetación de ribera y control de especies invasoras. Con ello se busca restablecer su función como corredor biológico y reforzar su papel como espacio estratégico dentro de la Red Natura 2000.

Más allá del impacto ambiental, la mejora del estuario tiene implicaciones directas en la calidad paisajística y en la resiliencia frente a fenómenos extremos como avenidas o temporales costeros.

Laguna de Cueto de Arbás: rescatar un tesoro de alta montaña

En plena cordillera, dentro del Parque Natural de Fuentes del Narcea, Degaña e Ibias, la laguna de Cueto de Arbás representa uno de los pocos humedales de alta montaña con características ecológicas singulares.

Aquí el problema es claro: la introducción de peces exóticos ha alterado profundamente el equilibrio natural del ecosistema, afectando a especies vegetales frágiles como el helecho Isoetes velatum subsp. asturicense, endemismo de alto valor científico.

La intervención contempla campañas específicas para retirar fauna invasora y permitir la recuperación natural de las comunidades biológicas propias, restaurando la dinámica original de este enclave único.

Asturias, laboratorio de restauración ecológica

Más del 30% del territorio asturiano cuenta con algún tipo de figura de protección ambiental. El Principado ha defendido históricamente un modelo que combina conservación y desarrollo rural, y el proyecto LIFE Humedales refuerza esa filosofía.

No se trata únicamente de proteger espacios naturales, sino de integrarlos en una estrategia más amplia que combine ciencia aplicada, gobernanza participativa y oportunidades para el entorno rural.

El programa europeo cuenta con 24 socios —entre administraciones autonómicas, organismos estatales y entidades ambientales— y apuesta por un enfoque integral: restauración física del territorio, seguimiento científico, implicación social y adaptación climática.

Más que una inversión: una apuesta de futuro

Los 2,5 millones destinados a estos tres enclaves no son un gasto puntual. Son una inversión en resiliencia climática, en biodiversidad y en modelo territorial.

En un contexto europeo marcado por el impulso a la transición ecológica y la restauración de ecosistemas degradados, Asturias se posiciona como territorio comprometido con la defensa activa de su patrimonio natural.

La recuperación de marismas, estuarios y lagunas no es solo una cuestión ambiental. Es también una apuesta por paisajes vivos, por comunidades rurales sostenibles y por un modelo que entiende que conservar no es frenar el desarrollo, sino garantizarlo a largo plazo.

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