Muere a los 74 años “Chano”, el alcalde que dio forma al San Martín del Rey Aurelio moderno y uno de los grandes negociadores del poscarbón en Asturias
La política asturiana dice adiós a Graciano Torre González, “Chano”, a los 74 años, tras una larga enfermedad. Exalcalde de San Martín del Rey Aurelio y exconsejero del Principado en varias etapas, Torre fue una de esas figuras que marcaron época sin necesidad de estridencias: municipalista, negociador y trabajador incansable, respetado tanto por aliados como por adversarios.
Su fallecimiento ha provocado una reacción unánime en el socialismo asturiano y en el ámbito institucional. El presidente del Principado, Adrián Barbón, lo definió como “un gran servidor público” y un “ejemplo para todos los socialistas y para quienes creen en la política como servicio”, recordando que lo conoció hace casi treinta años, cuando ambos daban sus primeros pasos en la militancia.
Luto oficial y capilla ardiente en el Ayuntamiento
El Ayuntamiento de San Martín del Rey Aurelio decretó tres días de luto oficial y habilitó una capilla ardiente en el salón de plenos, el mismo espacio desde el que Chano Torre gobernó el concejo durante una década. Las banderas ondean a media asta “para despedir con honores a un político ejemplar, carismático y comprometido, que trabajó día a día por la mejora del municipio y el bienestar de sus vecinos”, señaló el Consistorio en un comunicado.
Sus restos serán trasladados hoy al tanatorio tras el acto institucional de despedida.
Del aula a la política
Nacido en Carroceda en 1951, Graciano Torre fue maestro de EGB, licenciado en Geografía e Historia y un firme defensor de la educación pública. Antes de dedicarse plenamente a la política ejerció como director del colegio público Rey Aurelio y del Centro de Profesores y Recursos del Nalón, una etapa que marcó su forma de entender la gestión: planificación, cercanía y sentido práctico.
En 1991 accedió a la Alcaldía de San Martín del Rey Aurelio, cargo que ocupó durante diez años. Desde allí impulsó proyectos estratégicos para el concejo y defendió con determinación los intereses locales en una época en la que las cuencas mineras empezaban a asumir el impacto de las reconversiones.
El hombre de los acuerdos en los años más difíciles
Su salto al Gobierno del Principado llegó de la mano de Vicente Álvarez Areces, y más tarde volvió a asumir responsabilidades con Javier Fernández. Ocupó distintas consejerías vinculadas al empleo, la industria y la economía, siempre en contextos complejos, cuando Asturias buscaba alternativas al declive industrial y minero.
Fue uno de los grandes negociadores de los Fondos Mineros, recorriendo despachos dentro y fuera de Asturias para atraer inversiones, empresas y nuevos sectores productivos. Quienes trabajaron con él coinciden en definirlo como un negociador nato, capaz de firmar acuerdos sin levantar la voz y de tejer consensos duraderos.
Pionero del municipalismo asturiano
Más allá de los cargos, Chano Torre dejó una huella profunda en el municipalismo. Fue el primer presidente de la Federación Asturiana de Concejos (FACC) tras su constitución, contribuyendo a dotar a los ayuntamientos de una voz común y de una cultura de cooperación que hoy se considera esencial para la cohesión territorial del Principado.
Un “buen paisano”
En el recuerdo colectivo queda la imagen de un político cercano, sonriente y trabajador, de esos a los que en Asturias se define como “un buen paisano”. Un hombre que entendía la política desde la utilidad, no desde el protagonismo.
Graciano Torre deja esposa, Rosa, y dos hijos, Nino —que siguió sus pasos en la política, llegando a ser diputado y secretario general de las Juventudes Socialistas de España— y Laura. Su muerte vuelve a teñir de silencio un 17 de enero especialmente doloroso para la familia socialista asturiana, una fecha que inevitablemente recuerda la desaparición, hace siete años, de Tini Areces.
Asturias despide hoy a uno de esos políticos que no abundan: los que hicieron camino mientras otros miraban el mapa.
