El campo asturiano dice basta: por qué los ganaderos salen hoy a la calle y qué puede pasar a partir de ahora

El campo asturiano dice basta: por qué los ganaderos salen hoy a la calle y qué puede pasar a partir de ahora

Asturias amanece hoy con tractores rumbo al centro de Oviedo. El sector ganadero ha decidido plantarse y hacerlo a la vista de todos. No es una protesta puntual ni un enfado pasajero: es la reacción a una tormenta perfecta que amenaza directamente la supervivencia de cientos de explotaciones familiares. Mercosur, los recortes que se avecinan en la PAC y la gestión de la sanidad animal son los tres pilares de una movilización que puede marcar un antes y un después en el campo asturiano.

La tractorada, convocada por URA, COAG, USAGA y ASAJA, recorrerá el trayecto entre el parking de La Pixarra y la Plaza de España, en pleno corazón de la capital, como aviso claro a las administraciones: el modelo actual no aguanta más.

Una protesta que va más allá del tráfico

Lo que hoy se verá en Oviedo no es solo una marcha de tractores. Es un aviso político, económico y social. El sector quiere hacerse oír ahora porque teme que, si espera, ya sea demasiado tarde.

Los propios sindicatos agrarios advierten de que esta no será la última movilización si no hay cambios reales. De hecho, el calendario ya apunta a una gran tractorada estatal en Madrid el próximo 11 de febrero. Asturias, hoy, es solo el primer frente.

Mercosur: el detonante que lo ha encendido todo

El acuerdo comercial entre la Unión Europea y Mercosur es el principal motivo de la protesta. Los ganaderos temen que la entrada de carne de países sudamericanos, con costes de producción mucho más bajos y normativas diferentes, provoque una caída drástica de los precios en el mercado europeo.

Aunque Bruselas insiste en que habrá cupos y mecanismos de salvaguarda, el sector desconfía. La experiencia les dice que cuando el mercado se inunda de producto barato, el precio se hunde primero y las protecciones llegan tarde, si llegan. En una región como Asturias, donde predomina la explotación familiar y de pequeña escala, una bajada de precios sostenida puede significar directamente el cierre.

No es un rechazo ideológico al comercio internacional: es miedo a no poder competir en igualdad de condiciones.

La PAC: menos ayudas para un sector que ya va justo

Al conflicto de Mercosur se suma una amenaza que preocupa incluso más: los recortes previstos en la Política Agraria Común a partir de 2027, que podrían rondar el 20-22 %.

En Asturias, muchas explotaciones dependen de las ayudas directas y de las medidas agroambientales para mantener la rentabilidad mínima. Si esas ayudas se reducen de forma significativa, el resultado es previsible: menos explotaciones, menos ganaderos y menos relevo generacional.

Los sindicatos lo resumen sin rodeos: sin PAC suficiente y con precios a la baja, el campo asturiano no es viable.

Sanidad animal: cuando el protocolo se convierte en un problema

El tercer gran eje de la protesta es la gestión de la sanidad animal, especialmente en relación con enfermedades como la dermatosis nodular y el saneamiento ganadero.

Los ganaderos cuestionan protocolos que consideran desproporcionados, como el cierre automático de movimientos o mercados ante un solo positivo. En una comunidad pequeña como Asturias, un foco aislado puede provocar bloqueos generalizados, hundir precios y paralizar la comercialización de terneros.

El sector reclama un enfoque más estratégico, con vacunación preventiva y criterios adaptados a la realidad del territorio, y denuncia además el impacto del descontrol de la fauna salvaje en la propagación de enfermedades.

Lo que puede pasar si nada cambia

Los ganaderos no hablan de escenarios hipotéticos, sino de consecuencias muy concretas:

  • Cierre progresivo de explotaciones familiares.

  • Pérdida de actividad en el medio rural, con impacto directo en empleo y paisaje.

  • Mayor dependencia de producto importado, con menos control sobre precios y origen.

Por eso hoy salen a la calle. No para pedir privilegios, sino para exigir reglas coherentes: no se puede exigir estándares cada vez más altos y, al mismo tiempo, abrir la puerta a una competencia que juega con cartas distintas.

Una protesta que interpela a toda Asturias

Aunque muchos lo vean como un problema “del campo”, lo que hoy ocurre en Oviedo afecta a toda la sociedad: al precio y la calidad de los alimentos, al equilibrio del territorio y al futuro de los pueblos.

La tractorada de hoy es, en el fondo, una pregunta lanzada a las administraciones y a Europa:
¿Queremos ganadería en Asturias o estamos dispuestos a verla desaparecer?

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