Saltar al contenido

Recetas de una abuela asturiana: ¡Ay, virgen del Carbayu! La güela Balbina descubre el sancocho dominicano y monta una fiesta internacional en la pota

Recetas de una abuela asturiana: ¡Ay, virgen del Carbayu! La güela Balbina descubre el sancocho dominicano y monta una fiesta internacional en la potaGastronomía
100 %

Mi vecina Milagros, que ye dominicana, vino a enseñame el guiso más famoso de su tierra. Y acabamos les dos cantando merengue, discutiendo por un plátano verde y haciendo una pota que resucita hasta a un paisanu después de tres días de fiesta. ¡Rapacinos, esto nun ye una sopa, ye un abrazo caribeño con carne y fundamento!

Sancocho dominicano tradicional con carnes, maíz y verduras
 
 
 

¡Benditu sea Dios, qué coses me pasen a mí!

Resulta que tengo una vecina nueva, Milagros, una dominicana con más alegría que una romería en Cangas de Onís. Canta cuando barre, baila cuando friega y cuando habla parece que tien la orquesta entera metida en la garganta.

El otru día llamóme a la puerta:

—¡Balbina, mi reina! ¿Usted sabe hacer sancocho?

—¿Un qué, neña? ¿Un esguince? ¿Qué te pasó? ¿Quieres que llame al médicu?

—¡No, mujer! ¡Sancocho! ¡Una comida dominicana!

—¡Ah, coño! ¡Pues empieza por ahí, que ya taba yo buscando la tarjeta sanitaria!

Y así fue como acabé con media República Dominicana metida en la cocina.

Los ingredientes: ¡esti guisu lleva más gente que una excursión del Imserso!

Ingredientes para preparar un sancocho dominicano
 
 
 

Para 6 personas · Preparación: 30 minutos · Cocción: 90–110 minutos aproximadamente

Les carnes:

  • 400 g de ternera para guisar.

  • 350 g de costillas de cerdo.

  • 450 g de pollo troceado, con hueso.

  • 150 g de longaniza dominicana.

Los víveres y demás maravilles:

  • 400 g de yuca.

  • 2 plátanos machos verdes.

  • 300 g de calabaza (auyama).

  • 250 g de ñame.

  • 200 g de yautía, si la encuentras.

  • 2 mazorcas de maíz.

  • 1 cebolla roja y 1 pimiento verde.

  • 3 dientes de ajo.

  • Cilantro fresco y media cucharadita de orégano.

  • 3 cucharadas de zumo de naranja agria.

  • 2 cucharadas de aceite.

  • Entre 2,5 y 3 litros de agua.

  • Sal y pimienta.

Y para acompañar, arroz blanco y aguacate.

Cuando Milagros puso aquello encima de la mesa, pregunté:

—Fía, ¿vamos facer de comer o abrir una sucursal del Mercáu del Fontán?

—¡Ay, Balbina! ¡Que esto tiene que llevar sustancia!

—¡Sustancia! Como metas otra cosa en esta pota, vamos tener que registrarla en Tráfico.

Primer pasu: doramos les carnes, que aquí nadie entra sin presentarse

Carnes dorándose en una olla para elaborar sancocho
 
 
 

Majamos los ajos y los mezclamos con orégano, sal, pimienta y una cucharada de naranja agria. Untamos con ello las carnes y dejamos el pollo separado.

Reposamos media hora en la nevera.

Calentamos el aceite en una pota grande y doramos la ternera y las costillas de cerdo. Añadimos la cebolla y el pimiento picados, removemos y cubrimos con agua.

Dejamos cocinar suavemente unos 40 o 45 minutos.

—Balbina, a la carne hay que darle amor —decía Milagros.

—¡Amor di yo bastante al mi difuntu y mira cómo salió! Vamos a darle ajo, que ye más de fiar.

Segundu pasu: la yuca, el ñame y el plátano que nun quería ser postre

Yuca, plátano verde, ñame y maíz preparados para el guiso
 
 
 

Pelamos la yuca, retiramos la fibra central dura cuando la tenga y la cortamos en trozos. Hacemos lo mismo con el ñame, la yautía y los plátanos verdes.

Añadimos esos ingredientes y las mazorcas de maíz a la pota.

Incorporamos también el pollo y más agua caliente si hace falta. Cocemos suavemente unos 15 minutos.

—Milagros, neña, ¿y si echamos un poquitín de pimentón?

Ella me miró como si acabara de insultar a toda la isla.

—¡Balbina, que esto es sancocho dominicano!

—Bueno, bueno. ¡Tampoco te me pongas como una madreña cuando tropieza con una piedra! Que yo veo una pota y me entra patriotismo gastronómico.

Tercer pasu: la auyama hace magia y el caldo empieza a tener fundamento

Sancocho cociendo a fuego lento con calabaza y carnes
 
 
 

Añadimos la calabaza troceada, la longaniza en rodajas y parte del cilantro.

Seguimos cocinando entre 15 y 20 minutos, hasta que el pollo esté completamente hecho, las carnes tiernas y los tubérculos blandos.

Sacamos un poco de calabaza cocida, la machacamos con un tenedor y la devolvemos al caldo para espesarlo.

Añadimos el resto del zumo de naranja agria, rectificamos la sal y terminamos con cilantro fresco.

—¡Mira, Balbina, qué hermoso está quedando!

—¡Hermoso nun sé, pero esti caldo tien más personalidad que mi cuñada cuando se enfada!

Apagamos el fuego y dejamos reposar diez minutos.

—¡Diez minutos más, neña! ¡Tengo el estómago tocando les campanes de Covadonga!

Cuartu pasu: arroz, aguacate y una asturiana que pierde la cabeza

Sancocho dominicano servido con arroz blanco y aguacate
 
 
 

Servimos el sancocho bien caliente en platos hondos, procurando repartir carnes, víveres y caldo entre todos.

Al lado, arroz blanco y aguacate.

—Milagros, ¿pero arroz también? ¡Si con esta pota puedes alimentar a un equipo de fútbol y a los suplentes!

—¡Así se come en mi tierra, Balbina!

Cogí la cuchara, soplé y probé.

Y quedé callada.

¡YO, CALLADA!

Milagros me miró asustada.

—¿Qué pasó? ¿No le gustó?

—Neña… ye que esto…

—¿Qué, Balbina?

—¡TA MÁS BUENO QUE UN DOMINGO SIN VISITES Y CON LA PENSIÓN COBRADA!

El gran final: un tratado de paz entre Asturias y la República Dominicana

Milagros estaba encantada.

—Entonces, Balbina, ¿le gustó la comida de mi país?

—¡Gustame, fía! ¡Si llego a conocete hace veinte años, abríamos un restaurante internacional!

Quedamos en que la próxima semana yo le enseño a hacer un pote asturiano.

Pero con una condición.

—¿Cuál, Balbina?

—¡Que nun se te ocurra echarle plátano a les fabes!

—¡Y usted no me pone morcilla al sancocho!

Nos dimos la mano.

¡Tratu fechu!

Y acordaivos, rapacinos, de lo que decía la mi güela: «Donde comen dos, comen tres; y donde hai una buena pota, nun importa de qué país venga quien traiga la cuchara».

¡Viva el sancocho, viva la República Dominicana y viva la madre que parió a Milagros!

¡Hasta la próxima, fartones!

Abuela Balbina

 

Dejar un comentario

Puedes cambiarlas en cualquier momento desde el pie de página.