¿Te imaginas entrar en una biblioteca y, en lugar de llevarte una novela, sentarte a escuchar la vida de otra persona? Eso es lo que propone hoy, jueves 15 de octubre, la Biblioteca de Lastres con «Bibliotecas humanas», una original experiencia en la que los libros tienen rostro, voz y recuerdos. Una invitación a descubrir que las mejores historias no siempre están escritas.
Hay personas cuyas vidas darían para escribir una novela. Historias de superación, experiencias sorprendentes, decisiones difíciles, recuerdos que merecen conservarse o acontecimientos que han cambiado para siempre la manera de entender el mundo.
Pero ¿qué ocurriría si, en lugar de leer esas historias, pudiéramos escucharlas directamente de sus protagonistas?
Esa es la propuesta que llega este jueves a Lastres, en el concejo de Colunga. A las 16.00 horas, su biblioteca municipal acogerá «Bibliotecas humanas», una actividad en la que las personas se convierten simbólicamente en libros abiertos y los lectores pasan a ser oyentes y participantes en una conversación.
La iniciativa está organizada por la Fundación Proclade, en colaboración con la Biblioteca de Lastres, y forma parte de la programación cultural de octubre del Ayuntamiento de Colunga.
Una biblioteca donde no se leen páginas, sino vidas
La idea rompe con el funcionamiento tradicional de una biblioteca.
Aquí no se trata de escoger una novela, buscar un autor o descubrir el argumento de un libro. La propuesta consiste en encontrarse con personas dispuestas a compartir sus experiencias y establecer un diálogo.
El objetivo es escuchar, preguntar y descubrir realidades que quizá nunca habíamos tenido ocasión de conocer de primera mano.
Una conversación puede permitirnos comprender una experiencia completamente distinta de la nuestra. Y, en ocasiones, basta con escuchar a alguien durante unos minutos para cuestionar una idea que llevábamos años dando por cierta.
La actividad de Lastres propone precisamente ese acercamiento personal, aunque la organización no ha difundido públicamente una relación detallada de las historias que podrán escucharse durante el encuentro.
Una idea nacida en Dinamarca que ha recorrido el mundo
El concepto de las bibliotecas humanas tiene su origen en una experiencia puesta en marcha en Copenhague, en el año 2000.
Sus impulsores tuvieron una idea sencilla: reunir a personas que habitualmente eran objeto de prejuicios o estereotipos y ofrecer a otras la oportunidad de conversar directamente con ellas.
En lugar de juzgar a alguien por su apariencia, sus circunstancias o las ideas preconcebidas sobre determinados colectivos, los participantes podían escuchar sus experiencias y formular preguntas.
Aquel experimento terminó convirtiéndose en un movimiento internacional que se ha extendido a más de 80 países.
La filosofía que inspira estas iniciativas resulta especialmente interesante en una sociedad acostumbrada a las comunicaciones rápidas, los mensajes breves y las discusiones en redes sociales.
Porque escuchar a otra persona exige algo que parece estar convirtiéndose en un lujo: dedicarle tiempo y prestar atención a lo que cuenta.
Lastres apuesta por recuperar el placer de escuchar
En una localidad como Lastres, donde la tradición marinera y la memoria de sus habitantes forman parte de su identidad, una propuesta de estas características adquiere un significado especial.
Las historias personales son también una manera de conservar la memoria colectiva.
Durante generaciones, buena parte de los conocimientos, recuerdos y experiencias de los pueblos se transmitieron mediante conversaciones entre vecinos y familiares.
Las bibliotecas humanas recuperan precisamente ese valor de la palabra hablada, aunque lo hacen desde una perspectiva contemporánea: favorecer el encuentro entre personas que pueden tener experiencias y puntos de vista muy diferentes.
No hacen falta grandes escenarios, efectos especiales ni tecnologías sofisticadas.
Bastan dos personas dispuestas a hablar y, sobre todo, a escucharse.
Una cita diferente para esta tarde
La actividad se celebrará hoy, jueves 15 de octubre, a las 16.00 horas, en la Biblioteca de Lastres.
La propuesta forma parte de las actividades culturales impulsadas en el concejo de Colunga, que durante este mes incluyen también encuentros literarios, cine, biblioterapia y otras iniciativas destinadas a acercar la cultura a los vecinos.
En esta ocasión, sin embargo, la originalidad está en convertir a las propias personas en protagonistas.
Y quizá ese sea el mayor atractivo de la experiencia.
En una época en la que podemos acceder a millones de libros desde una pantalla, Lastres propone algo mucho más sencillo: acercarnos a alguien, escuchar su historia y descubrir que detrás de cada persona hay un relato que desconocemos.
Porque todos tenemos una historia que contar. Y, a veces, el libro más interesante de una biblioteca es el que todavía no se ha escrito.

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