La Universidad Alfonso X el Sabio comenzará las clases el 5 de octubre en 20.000 metros cuadrados del complejo diseñado por Santiago Calatrava. La llegada de unos 240 estudiantes abre una nueva etapa para un edificio marcado durante años por el vacío comercial y sitúa por primera vez en Oviedo una oferta universitaria privada presencial centrada en ciencias de la salud
El próximo 5 de octubre ocurrirá algo en el edificio Calatrava que hace pocos años parecía difícil imaginar.
Centenares de jóvenes entrarán por sus puertas con batas, apuntes, ordenadores y libros de anatomía.
No irán de compras.
Irán a estudiar Medicina y Enfermería.
El Centro Universitario Alfonso X el Sabio Asturias comenzará ese día oficialmente su actividad académica en Oviedo con una primera promoción formada por aproximadamente 240 estudiantes, repartidos entre los dos grados sanitarios.
El desembarco supone bastante más que la apertura de otro centro educativo.
Introduce enseñanza universitaria privada presencial en la capital asturiana, incorpora una nueva oferta de Medicina y Enfermería y, al mismo tiempo, devuelve actividad estable a una parte considerable de uno de los edificios más singulares —y también más controvertidos— de Oviedo.
20.000 metros cuadrados para estudiar salud
El campus ocupará alrededor de 20.000 metros cuadrados del edificio Calatrava, en la calle Eduardo Herrera “Herrerita”.
La superficie estará específicamente dedicada a formación sanitaria y tecnológica e incluirá aulas, laboratorios especializados, espacios de simulación clínica y un Hospital Virtual de Simulación.
La filosofía del centro será claramente práctica.
En lugar de reservar el contacto con situaciones clínicas para los últimos cursos, UAX pretende introducir desde el principio entornos simulados en los que los estudiantes puedan entrenar exploraciones, procedimientos médicos, atención de urgencias o toma de decisiones clínicas.
Ese modelo será especialmente visible en Medicina.
Medicina: 1.680 horas de prácticas y preparación para el MIR
El grado incorporará una carga importante de formación práctica.
La universidad anuncia 1.680 horas de prácticas externas, con rotaciones por más de 38 especialidades.
A eso se añadirá un programa específico de preparación para el MIR integrado dentro de la propia carrera, una característica con la que la institución pretende diferenciar su oferta.
El programa incluirá además formación en salud digital.
Eso implica trabajar ámbitos como:
telemedicina,
aplicaciones para seguimiento de pacientes,
dispositivos médicos conectados,
análisis de datos,
medicina predictiva,
y prevención apoyada en tecnología.
Es decir, la universidad quiere formar médicos para un sistema sanitario bastante diferente del que conocieron generaciones anteriores.
Enfermería: más de 2.300 horas de prácticas
En Enfermería, el peso práctico será incluso mayor.
El plan anunciado incluye más de 2.300 horas de prácticas clínicas en hospitales, centros sociosanitarios y atención primaria.
Antes de enfrentarse a pacientes reales, los alumnos trabajarán también en simulación y prácticas preclínicas.
La formación se completa con un diploma especializado en Urgencias, Emergencias y Cuidados Críticos.
La idea es que los estudiantes no salgan únicamente con el grado universitario, sino con competencias específicas orientadas a algunos de los ámbitos donde existe mayor demanda profesional.
Jaime Algorta dirigirá la actividad académica
La dirección académica estará en manos de Jaime Algorta, doctor en Medicina y farmacólogo.
Cuenta con más de veinte años de experiencia docente y una trayectoria vinculada a la práctica clínica, la investigación y la gestión sanitaria.
Será uno de los encargados de poner en marcha desde cero una estructura universitaria que tiene ambiciones bastante superiores a los 240 alumnos iniciales.
Porque esta primera promoción es solo el comienzo.
El objetivo: llegar a 2.000 estudiantes
UAX ha anunciado que pretende alcanzar alrededor de 2.000 alumnos en Asturias en un plazo de cinco años.
La universidad aspira además a que aproximadamente el 30 % sean estudiantes extranjeros, lo que convertiría el campus en un pequeño polo internacional dentro de Oviedo.
Si esas previsiones llegan a cumplirse, el impacto superaría ampliamente el ámbito educativo.
Dos mil universitarios significan:
alquileres,
restauración,
comercio,
transporte,
ocio,
servicios,
y movimiento diario en una zona de la ciudad que durante años estuvo muy lejos de tener esa intensidad.
De centro comercial fallido a campus sanitario
Y aquí está una de las partes más interesantes de la historia.
El edificio Calatrava nació asociado a una visión completamente distinta de Oviedo.
Su galería comercial fue concebida como un gran espacio de compras y actividad, pero el modelo nunca terminó de consolidarse como estaba previsto.
Durante años, buena parte de esos espacios permanecieron infrautilizados.
Ahora la universidad introduce un uso radicalmente diferente.
Donde hubo locales comerciales habrá:
aulas,
laboratorios,
salas de estudio,
simulación médica,
profesores,
investigadores,
y estudiantes.
La transformación tiene además una ventaja particular.
No obliga a construir un nuevo campus en las afueras.
Los estudiantes estarán en un entorno urbano, integrado en la ciudad y conectado con transporte, vivienda y servicios.
También cambia el mapa universitario asturiano
La llegada de UAX no es un episodio aislado.
Asturias está viviendo una expansión de la enseñanza universitaria privada.
La Universidad Antonio de Nebrija prepara también actividad en Avilés, mientras que la Universidad Europea trabaja en su llegada a Gijón.
Eso modifica un escenario que durante décadas estuvo dominado prácticamente en exclusiva por la Universidad de Oviedo.
Y abre inevitablemente un debate.
Por un lado, amplía la oferta académica y permite que estudiantes que antes tenían que salir de Asturias para determinadas opciones privadas puedan quedarse.
Por otro, introduce competencia por alumnos, profesores, espacios de prácticas y profesionales sanitarios.
Ese último punto será particularmente importante.
El gran reto: las prácticas sanitarias
Formar médicos y enfermeros no consiste únicamente en tener aulas.
Hace falta disponer de hospitales, centros sanitarios, profesionales tutores y plazas suficientes para realizar prácticas.
Y Asturias ya cuenta con estudiantes de la Universidad de Oviedo realizando formación clínica dentro del sistema sanitario.
La incorporación progresiva de centenares de alumnos privados obligará por tanto a coordinar cuidadosamente la disponibilidad de plazas y centros.
UAX asegura disponer de convenios con hospitales, centros sociosanitarios, empresas biosanitarias y centros de investigación para sostener la formación práctica.
Será uno de los aspectos que habrá que observar cuando las primeras promociones avancen hacia los cursos clínicos.
El precio marca otra gran diferencia
Hay además una frontera evidente entre esta oferta y la universidad pública.
La matrícula anunciada inicialmente para Medicina se situaba alrededor de 24.000 euros anuales, mientras que Enfermería rondaba los 12.000 euros.
Es decir, no estamos ante una alternativa económicamente equivalente a estudiar en la Universidad de Oviedo.
Estamos ante otro modelo.
Una carrera de Medicina de seis años puede representar una inversión familiar muy elevada antes incluso de añadir alojamiento, manutención o material académico.
Ese factor condicionará inevitablemente el perfil de una parte de sus estudiantes.
240 alumnos para empezar algo mucho mayor
La cifra inicial puede parecer modesta.
Unos 240 estudiantes.
Pero el significado potencial es bastante mayor.
Cada año llegará una nueva promoción.
Los alumnos de primero pasarán a segundo.
Entrarán nuevos estudiantes.
Después tercero.
Cuarto.
Quinto.
Sexto en Medicina.
Si el proyecto alcanza las dimensiones previstas, el Calatrava acabará recibiendo diariamente a miles de alumnos y profesionales.
La diferencia entre el primer día y el quinto año puede ser enorme.
El 5 de octubre empieza la prueba real
Hasta ahora todo han sido proyectos.
Licencias.
Obras.
Planes académicos.
Presentaciones.
Previsiones.
El lunes 5 de octubre comienza la parte verdaderamente importante.
Las clases.
Ese día, aproximadamente 240 estudiantes entrarán en el Calatrava para comenzar Medicina o Enfermería.
Y con ellos empezará una transformación que afecta simultáneamente a tres cosas:
la universidad asturiana, el futuro de un edificio emblemático y la propia vida urbana de Oviedo.
Durante años se discutió qué hacer con los enormes espacios vacíos del Calatrava.
Dentro de pocos días, una parte de la respuesta empezará a llevar bata blanca.
