La Fiscalía acusa a dos jóvenes de realizar durante casi dos años pintadas de hasta 60 metros cuadrados sobre trenes de Renfe estacionados en distintos puntos de Asturias. El Ministerio Público sostiene que ambos ya fueron condenados en Francia por hechos similares y reclama, además de prisión y multa, que indemnicen a la compañía ferroviaria.
Una firma pintada sobre un tren puede parecer, a primera vista, una gamberrada más. Pero cuando las pintadas se repiten 19 veces, alcanzan superficies de hasta 60 metros cuadrados, afectan a distintos vagones y la factura acumulada asciende exactamente a 66.880,40 euros, el asunto deja de ser una simple travesura.
Este miércoles, 23 de septiembre, dos jóvenes están citados ante la sección penal del Tribunal de Instancia de Oviedo por una sucesión de grafitis realizados presuntamente sobre trenes de Renfe en varios puntos de Asturias entre febrero de 2020 y octubre de 2021.
Y la petición de la Fiscalía es contundente: tres años de prisión y 6.480 euros de multa para cada acusado.
De Llanes a La Corredoria
Según sostiene el Ministerio Fiscal en su escrito de acusación, los dos procesados habrían protagonizado una auténtica sucesión de incursiones sobre material ferroviario estacionado.
Los escenarios se reparten por distintos puntos de Asturias: Llanes, Oviedo, Lugo de Llanera, Olloniego-Monteana y La Corredoria.
En total, la Fiscalía contabiliza 19 actuaciones.
Las dimensiones también llaman la atención. Algunas pintadas ocupaban apenas cinco metros cuadrados, pero otras llegaban hasta los 60 metros cuadrados, cubriendo grandes superficies de los vagones y afectando, en determinadas ocasiones, a dos unidades ferroviarias en una misma intervención.
Entre las firmas que aparecen recogidas en la acusación figuran nombres como Skrif, Rona, Nark, Kaer, Serif, Wear, Aled, Nolas o Reha.
Una pintada podía costar casi 6.000 euros
El verdadero tamaño del caso aparece al traducir los grafitis a dinero.
Renfe cifra los daños de las distintas actuaciones en cantidades que van desde los 2.205,83 euros hasta los 5.982,26 euros por episodio.
Sumadas todas las intervenciones, la reclamación alcanza los 66.880,40 euros.
Es decir: una sucesión de pintadas realizadas durante aproximadamente veinte meses terminó generando, según la acusación, una factura equivalente al precio de un automóvil de gama alta.
La Fiscalía reclama que buena parte de esa cantidad sea abonada conjuntamente por los acusados.
En concreto, pide que ambos respondan de forma solidaria de 62.763,98 euros, además de los correspondientes intereses legales.
El episodio de Llanes que solo se atribuye a uno de ellos
Existe una particularidad en la primera actuación que recoge el procedimiento.
Fue durante la madrugada del 9 de febrero de 2020, sobre un tren estacionado en Llanes, y provocó daños valorados en 4.116,87 euros.
Por esos hechos únicamente se acusa a uno de los jóvenes, ya que el segundo era menor de edad en aquel momento.
De ahí que la Fiscalía distinga esa cantidad del resto de la indemnización.
Un antecedente que complica su situación: Marsella
Hay otro elemento importante en el procedimiento.
La Fiscalía sostiene que los dos acusados fueron ya condenados en Francia en 2021 por un delito de daños cometido en Marsella.
Ese antecedente lleva al Ministerio Público a apreciar la agravante de reincidencia, una circunstancia que eleva notablemente la trascendencia penal del caso.
La acusación considera que los hechos cometidos en Asturias constituyen un delito continuado de daños.
Tres años de cárcel y 6.480 euros de multa para cada uno
La petición fiscal no se limita a la indemnización a Renfe.
Para cada acusado reclama:
Tres años de prisión.
Una multa de 24 meses, con una cuota diaria de nueve euros, lo que supone 6.480 euros.
Y también la inhabilitación especial para el derecho de sufragio pasivo durante el tiempo de la condena, es decir, la imposibilidad de ser elegido para un cargo público durante ese periodo.
A ello habría que añadir, en caso de condena en los términos solicitados por la Fiscalía, la responsabilidad económica por los desperfectos ocasionados a los trenes.
De la firma en un vagón al banquillo
El caso que llega este miércoles a los tribunales muestra hasta dónde puede llegar jurídicamente una sucesión de pintadas sobre material ferroviario.
Lo que comenzó, según la acusación, con firmas realizadas durante la madrugada sobre vagones estacionados terminó convirtiéndose en una investigación que abarca cinco emplazamientos asturianos, 19 actuaciones, decenas de metros cuadrados de trenes pintados y casi 67.000 euros en daños.
Ahora serán las pruebas presentadas ante el tribunal y las alegaciones de las defensas las que determinen si los hechos pueden atribuirse a los dos acusados y qué responsabilidad penal y económica les corresponde.
El juicio estaba señalado para las 9:30 horas de este miércoles en Oviedo. A esta hora no consta todavía publicada una resolución o resultado de la vista, por lo que los datos disponibles corresponden a la acusación formulada por la Fiscalía.
