Lo que comenzó el pasado 21 de febrero con unos incidentes frente al colegio de la Inmaculada ha desembocado en una de las mayores operaciones policiales contra la organización neonazi Núcleo Nacional. La Policía Nacional ha detenido a 14 personas y practicado diez registros en siete provincias. Entre los arrestados figuran varios de sus principales dirigentes. La investigación judicial se dirige desde Gijón, donde deberán comparecer siete de los detenidos. La organización ha suspendido la manifestación que tenía convocada para este sábado en Madrid.
Sábado, 7 de noviembre de 2026 | Asturias Mundial
Todo comenzó frente a un colegio de Gijón, en una tarde de febrero.
Un grupo de personas se había concentrado junto a las instalaciones de los jesuitas de la Inmaculada para protestar contra la retirada del monumento de los Héroes del Simancas, una escultura vinculada a la memoria del bando franquista durante la Guerra Civil.
Entre los asistentes aparecieron integrantes de Núcleo Nacional, una organización neonazi que llevaba meses protagonizando movilizaciones en distintas ciudades españolas.
Aquella jornada terminó con varios jóvenes denunciando haber sido agredidos.
Lo que entonces parecía un episodio local de violencia ideológica acabaría convirtiéndose, nueve meses después, en una investigación policial de alcance nacional.
Este viernes, 6 de noviembre, agentes de la Comisaría General de Información de la Policía Nacional desplegaron una operación simultánea en Madrid, Asturias, Guadalajara, Valladolid, Pontevedra, Burgos y Alicante.
El balance conocido hasta esta mañana es contundente:
14 DETENIDOS. DIEZ REGISTROS. SIETE PROVINCIAS. UNA INVESTIGACIÓN JUDICIAL QUE NACIÓ EN GIJÓN.
Entre los arrestados figuran varios de los principales responsables de Núcleo Nacional, una organización que había adquirido notoriedad por sus movilizaciones contra la inmigración y sus discursos de exaltación nacionalista y neonazi.
La operación permanece abierta y los investigadores no descartan nuevas actuaciones.
21 de febrero: la tarde en que comenzó todo
Para comprender el alcance de la operación hay que regresar al sábado 21 de febrero de 2026.
El escenario era la explanada situada junto al colegio de la Inmaculada, en Gijón.
Allí se encuentra el monumento a los Héroes del Simancas, un conjunto escultórico levantado durante la dictadura franquista en recuerdo de los militares sublevados que resistieron en el cuartel de Simancas durante los primeros días de la Guerra Civil.
El Gobierno del Principado había impulsado su retirada al considerar que constituía un elemento de exaltación franquista incompatible con la legislación de memoria democrática.
La decisión provocó una controversia que terminó llegando a los tribunales.
La Compañía de Jesús, propietaria del inmueble, recurrió la retirada del monumento y obtuvo posteriormente una suspensión cautelar de la medida.
En medio de ese conflicto, distintos sectores convocaron una concentración para defender la permanencia de la escultura.
Núcleo Nacional decidió sumarse a la movilización.
Sus integrantes llegaron vestidos mayoritariamente de negro, algunos con el rostro cubierto, portando banderas y pancartas.
Pero ocurrió algo significativo.
Una parte de los asistentes que defendían la conservación del monumento rechazó la presencia del grupo neonazi.
Según recogió entonces la prensa local, varios participantes abandonaron la concentración tras la llegada de los militantes de Núcleo Nacional.
La discrepancia reflejaba que la defensa de la conservación del monumento no implicaba necesariamente compartir el ideario de aquella organización.
Sin embargo, el episodio más grave se produjo en el entorno de la concentración.
Varios jóvenes denunciaron haber sufrido agresiones presuntamente cometidas por integrantes del grupo.
Aquellas denuncias activaron las primeras diligencias que terminarían dando origen a la investigación judicial.
De la Fiscalía de Menores a la Brigada de Información de Gijón
La investigación no nació directamente de una operación nacional contra organizaciones extremistas.
Su punto de partida fueron las diligencias iniciadas por la Fiscalía de Menores tras los incidentes de febrero.
La Brigada Provincial de Información de Gijón comenzó a investigar lo sucedido y a identificar a posibles participantes en los altercados.
Con el avance de las pesquisas, los investigadores encontraron elementos que justificaron ampliar el alcance de las actuaciones.
La causa pasó a desarrollarse bajo control judicial.
La magistrada titular de la plaza número 4 de Instrucción de Gijón, actuando en funciones de sustitución voluntaria de la plaza número 1, autorizó finalmente las entradas, registros y detenciones efectuados este viernes.
La investigación que había comenzado por unas denuncias de estudiantes en Asturias terminó requiriendo la intervención de la Comisaría General de Información de la Policía Nacional.
Esta unidad especializada se ocupa, entre otras funciones, de investigaciones relacionadas con amenazas extremistas y determinadas actividades que pueden afectar a la seguridad pública.
El procedimiento comenzó a adquirir dimensión nacional al examinarse las posibles responsabilidades de integrantes de Núcleo Nacional establecidos en distintas provincias.
La Justicia investiga ahora presuntos delitos de incitación al odio, asociación ilícita y tenencia de armas.
Una operación simultánea en siete provincias
La mañana del viernes, agentes de la Policía Nacional desplegaron un dispositivo coordinado en diferentes puntos de España.
Las actuaciones se desarrollaron en Madrid, Asturias, Guadalajara, Valladolid, Pontevedra, Burgos y Alicante.
Los investigadores practicaron diez registros en inmuebles y dependencias vinculados con la organización y sus integrantes.
Uno de los objetivos principales fue la sede central de Núcleo Nacional en Madrid.
El local, situado en el distrito de Fuencarral, es conocido entre sus miembros como El Nido.
Las instalaciones funcionan como punto de reunión y organización de actividades del colectivo.
Durante el registro, los agentes intervinieron abundante material relacionado con Núcleo Nacional.
También fueron inspeccionados otros locales y domicilios de personas vinculadas a la organización.
La operación permitió detener a 14 personas.
Según informó RTVE, tres de los arrestos se practicaron en Gijón.
También se realizaron detenciones en otras provincias, entre ellas Burgos, Valladolid y Pontevedra.
El despliegue constituye una de las actuaciones policiales más importantes desarrolladas hasta ahora contra esta organización.
Y su particularidad es que las órdenes judiciales que permitieron actuar en buena parte del territorio nacional procedían de Gijón.
Los dirigentes detenidos: de Iván Rico a Isabel Peralta
La operación ha alcanzado a figuras destacadas de Núcleo Nacional.
Entre las personas detenidas aparece Iván Rico Olivares, considerado portavoz y uno de los principales dirigentes de la organización.
También ha sido arrestado su hermano, David Rico Olivares, según las informaciones difundidas por distintos medios nacionales.
Otra de las detenidas es Isabel Peralta, una de las figuras más conocidas del movimiento neonazi español.
Peralta ya había alcanzado notoriedad por su participación en actos de extrema derecha y por sus declaraciones contra la inmigración.
En 2021 protagonizó un discurso frente a la Embajada de Marruecos en Madrid por el que posteriormente fue condenada a un año de prisión por un delito de odio.
Su presencia entre los arrestados confirma que la operación policial afecta a personas con una trayectoria relevante dentro de estos movimientos.
En Valladolid también ha sido detenido Enrique Lemus, antiguo dirigente de Democracia Nacional y vinculado a la estructura política de Núcleo Nacional.
Lemus figura como presidente de Noviembre Nacional, la denominación con la que el entorno de la organización formalizó su proyecto de partido político.
Entre los arrestados aparece igualmente Alberto González de Juan, conocido como Pugilato, cantante vinculado a un grupo musical de ideología ultraderechista.
González de Juan cuenta con antecedentes judiciales por delitos relacionados con la difusión de mensajes racistas.
La investigación deberá determinar ahora la responsabilidad concreta de cada detenido en los hechos objeto del procedimiento.
La detención de dirigentes de una organización no implica que todos hayan participado en los mismos hechos ni que se encuentren acreditados los delitos investigados.
Siete detenidos deberán declarar en Gijón
El Tribunal Superior de Justicia de Asturias ha confirmado que siete de los arrestados han sido identificados durante la investigación como posibles integrantes de la cúpula de Núcleo Nacional.
La previsión es que comparezcan ante la magistrada que instruye la causa en Gijón.
Las primeras informaciones apuntaban a que las declaraciones podrían producirse este domingo, 8 de noviembre.
Sin embargo, otras fuentes situaron las comparecencias en el lunes 9.
A primera hora de este sábado no hemos podido confirmar una fecha judicial definitiva para todas las declaraciones.
Lo importante es que la dirección del procedimiento permanece en Asturias.
Será el juzgado gijonés el encargado de valorar las diligencias practicadas y decidir las medidas que correspondan respecto a los investigados que comparezcan ante él.
Las posibles decisiones judiciales incluyen la puesta en libertad, la imposición de medidas cautelares o, si concurren los requisitos legales, la prisión provisional.
Ninguna de estas decisiones debe anticiparse antes de que se produzca.
Tres delitos bajo investigación: odio, asociación ilícita y armas
El procedimiento judicial examina tres posibles ámbitos delictivos.
El primero está relacionado con la incitación al odio.
Este tipo de conductas se encuentra regulado en el Código Penal y puede abarcar determinados mensajes o actuaciones que promuevan o inciten públicamente al odio, la hostilidad, la discriminación o la violencia contra colectivos protegidos por la ley.
No toda expresión ofensiva constituye un delito de odio. Para que exista responsabilidad penal deben concurrir los elementos establecidos legalmente.
El segundo ámbito es la asociación ilícita.
Se trata de uno de los aspectos más relevantes de la investigación, porque permite examinar si una organización puede estar vinculada estructuralmente a actividades delictivas, más allá de posibles actuaciones individuales.
La Policía y los tribunales deberán determinar si existen indicios suficientes para atribuir responsabilidades relacionadas con la propia estructura y funcionamiento del colectivo.
El tercer ámbito es la tenencia de armas.
Durante los registros se ha intervenido material que deberá ser examinado por los investigadores.
Las informaciones policiales apuntan a la investigación de posibles infracciones relacionadas con armas, pero todavía no se ha difundido un inventario oficial completo que permita establecer públicamente la naturaleza y situación legal de todos los objetos intervenidos.
La investigación no equivale a una condena. Todos los detenidos conservan su derecho a la presunción de inocencia.
De las protestas de Ferraz a una organización con presencia nacional
Núcleo Nacional comenzó a ganar visibilidad durante las protestas celebradas en noviembre de 2023 ante la sede federal del PSOE, en la calle Ferraz de Madrid.
Aquellas concentraciones, convocadas contra la ley de amnistía, reunieron a sectores políticos y sociales muy diversos, incluidos grupos de extrema derecha.
Núcleo Nacional aprovechó ese escenario para adquirir notoriedad y ampliar su presencia en las movilizaciones.
Posteriormente desarrolló campañas contra la inmigración y participó en concentraciones en distintas ciudades españolas.
La organización ha utilizado mensajes de marcado contenido xenófobo y nacionalista, acompañados en ocasiones de una estética y simbología vinculadas a movimientos neonazis europeos.
Su actividad había despertado previamente el interés de las fuerzas de seguridad.
En marzo de 2026, diez personas relacionadas con este entorno fueron detenidas en Madrid por presuntos desórdenes públicos durante una manifestación del Día Internacional de la Mujer.
También había protagonizado actuaciones relacionadas con movilizaciones contra la inmigración.
El salto que representa la operación de noviembre es significativo.
La investigación ya no se limita a unos posibles disturbios concretos, sino que examina también si existen responsabilidades penales vinculadas a la estructura de la organización.
La consecuencia inmediata: suspendida la manifestación de este sábado en Madrid
Núcleo Nacional tenía previsto celebrar hoy, sábado 7 de noviembre, una manifestación en Madrid.
La convocatoria estaba relacionada con el tercer aniversario de las protestas iniciadas en noviembre de 2023 frente a la sede socialista de Ferraz.
Sin embargo, después de las detenciones del viernes, la organización anunció la suspensión de la movilización.
La decisión constituye una de las primeras consecuencias visibles del operativo policial.
En sus comunicaciones, el grupo ha cuestionado la actuación de las autoridades y la ha presentado como una medida dirigida contra su actividad política.
Esa interpretación contrasta con la información facilitada por las autoridades judiciales, que sitúan la operación dentro de una investigación penal por hechos concretos y posibles delitos.
Por ahora, no es posible determinar qué consecuencias definitivas tendrán las detenciones sobre la continuidad de la organización.
El otro conflicto de Gijón: qué ocurrirá con el monumento del Simancas
Hay una cuestión que conviene no perder de vista.
El monumento a los Héroes del Simancas, cuya posible retirada motivó la concentración de febrero, continúa siendo objeto de un procedimiento independiente.
El Gobierno asturiano considera que el conjunto escultórico constituye un símbolo de exaltación franquista y ha impulsado su eliminación del espacio público.
La Compañía de Jesús recurrió esa decisión.
En julio de 2026, el Tribunal Superior de Justicia de Asturias acordó suspender cautelarmente la retirada mientras se resuelve el conflicto judicial.
Por tanto, existen dos procedimientos distintos.
Uno está relacionado con la situación del monumento y la aplicación de la legislación de memoria democrática.
El otro investiga los posibles delitos cometidos por personas vinculadas a Núcleo Nacional.
La controversia sobre una escultura histórica no justifica ninguna agresión, del mismo modo que una investigación penal sobre los incidentes no determina por sí misma cuál debe ser el destino del monumento.
Son cuestiones jurídicamente diferentes, aunque los acontecimientos de febrero hayan terminado relacionándolas.
¿Puede la Justicia disolver Núcleo Nacional?
La investigación ha abierto también un debate sobre las consecuencias que podría tener una eventual acreditación del delito de asociación ilícita.
Núcleo Nacional aparece inscrita como asociación en el registro correspondiente del Ministerio del Interior.
Además, su entorno impulsó una estructura política bajo la denominación Noviembre Nacional.
La inscripción legal de una asociación no impide que sus integrantes puedan ser investigados por delitos.
Pero tampoco permite que las autoridades decreten automáticamente su desaparición por el contenido ideológico de sus planteamientos.
La legislación española establece que la suspensión o disolución de una asociación requiere una resolución judicial motivada.
En determinados supuestos, los tribunales pueden acordar medidas cautelares mientras se tramita el procedimiento.
La clave jurídica estará en determinar si existen pruebas suficientes para considerar que la organización, como tal, incurre en alguno de los supuestos de ilegalidad previstos en el ordenamiento.
Por ahora, no consta una resolución judicial que haya acordado la disolución de Núcleo Nacional como consecuencia de esta operación.
La investigación que convierte a Gijón en el centro del caso
La dimensión nacional de la operación podría hacer pensar que su origen se encuentra en Madrid, donde Núcleo Nacional tiene una de sus principales sedes.
Pero no es así.
El procedimiento nació en Asturias.
Las denuncias de varios jóvenes tras los incidentes de febrero impulsaron unas diligencias que terminaron alcanzando a dirigentes de la organización establecidos en distintas provincias.
La investigación fue avanzando desde Gijón hasta convertirse en un operativo coordinado por unidades especializadas de la Policía Nacional.
Hoy, siete de los detenidos considerados posibles integrantes de la dirección están llamados a responder ante la Justicia asturiana.
Las actuaciones policiales continúan abiertas.
Y todavía quedan interrogantes importantes: qué relación existe entre las conductas individuales investigadas y el funcionamiento general de la organización, qué material se ha intervenido y qué medidas adoptará el juzgado tras escuchar a los detenidos.
Todo ello deberá resolverse mediante pruebas y decisiones judiciales.
Pero hay algo que ya resulta indiscutible: lo que comenzó con unas denuncias por incidentes frente a un colegio gijonés ha terminado provocando una operación policial en siete provincias y alcanzando a algunos de los principales dirigentes de Núcleo Nacional.
Una investigación nacida en Gijón que ahora tiene repercusión en toda España.

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