150 agentes contra el miedo en la Asturias central: gran despliegue para frenar la oleada de robos en chalés de Gijón, Siero y Oviedo

150 agentes contra el miedo en la Asturias central: gran despliegue para frenar la oleada de robos en chalés de Gijón, Siero y Oviedo

Controles en carreteras, vigilancia encubierta y seguimiento a bandas itinerantes tras una treintena de asaltos en viviendas en los últimos meses

La respuesta policial ya está en marcha. La Guardia Civil ha desplegado un importante operativo en la zona central de Asturias para tratar de frenar la oleada de robos en chalés que desde hace semanas mantiene en alerta a vecinos de la zona rural de Gijón y de concejos cercanos como Siero y Oviedo. En total, unos 150 agentes participan en el dispositivo, que combina controles de vehículos, vigilancia en carreteras secundarias, investigación judicial y seguimientos discretos para tratar de localizar a los autores de una cadena de asaltos que ha dejado cerca de treinta viviendas saqueadas en los últimos meses.

Los controles se han podido ver ya en varios puntos estratégicos. Agentes de la Unidad de Seguridad Ciudadana (Usecic) de la Comandancia de Asturias han establecido puntos de verificación en accesos a parroquias como Quintes o Vega-La Camocha, zonas donde los vecinos llevan semanas denunciando movimientos sospechosos y robos en viviendas unifamiliares.

El objetivo del operativo es doble: identificar vehículos y personas que se mueven por estas zonas rurales y cerrar el cerco a posibles bandas organizadas que estarían actuando en distintos concejos de la Asturias central.

Robos rápidos y muy planificados

Las investigaciones apuntan a un patrón muy concreto. Los ladrones acceden a los domicilios principalmente por la tarde o al anochecer, cuando los propietarios se encuentran fuera de casa. En cuestión de minutos registran dormitorios y armarios en busca de dinero en efectivo, joyas y objetos fáciles de transportar.

En muchos casos, según las investigaciones policiales, uno o varios cómplices permanecen en el exterior para vigilar y facilitar una huida rápida en vehículo si aparece algún vecino o si salta la alarma.

Ese modo de actuar coincide con el de bandas itinerantes especializadas en robos en viviendas, grupos que se desplazan entre distintas provincias y que suelen permanecer varias semanas en una zona antes de trasladarse a otra cuando aumenta la presión policial.

Un problema que inquieta a la zona rural

La sucesión de robos ha generado una creciente preocupación entre los residentes de las parroquias rurales de Gijón y del área central asturiana. En algunas zonas los vecinos han comenzado a organizarse para alertarse entre sí ante movimientos sospechosos, compartiendo avisos y matrículas de vehículos desconocidos.

Las viviendas unifamiliares aisladas o situadas en urbanizaciones poco transitadas son especialmente atractivas para este tipo de delincuentes, que buscan golpes rápidos y discretos, evitando cualquier enfrentamiento con los moradores.

La sensación de inseguridad ha ido creciendo en las últimas semanas a medida que se conocían nuevos casos en distintos puntos del área central.

Más presión policial en las carreteras

El despliegue de la Guardia Civil se centra especialmente en carreteras secundarias, accesos a urbanizaciones y caminos rurales, lugares clave para interceptar a los sospechosos o detectar vehículos que merodean por la zona.

Además de los controles visibles, el dispositivo incluye labores de investigación de la Policía Judicial, con agentes que trabajan de paisano realizando vigilancias y seguimientos para identificar a los posibles autores de los robos.

La estrategia busca romper la movilidad de las bandas, dificultar sus desplazamientos y obtener información que permita su identificación y posterior detención.

El objetivo: devolver la tranquilidad

La prioridad de las fuerzas de seguridad es detener a los responsables de los asaltos y devolver la tranquilidad a los vecinos de estas zonas rurales, donde la sucesión de robos ha generado inquietud y sensación de vulnerabilidad.

Mientras continúan las investigaciones, la Guardia Civil mantiene el operativo activo y no descarta nuevas actuaciones en los próximos días.

El mensaje para los vecinos es claro: más vigilancia, más controles y tolerancia cero con las bandas que han convertido los chalés del área central asturiana en su objetivo preferido en los últimos meses.

Dejar un comentario

captcha