La muerte de una joven gijonesa de 19 años en Arrecife ha dejado de ser un suceso trágico para convertirse en una investigación judicial de enorme gravedad, con posibles delitos de homicidio doloso, agresión sexual y negligencia sanitaria sobre la mesa. La familia de la víctima, destrozada y decidida, ha dado un paso al frente y quiere que se investigue hasta el final qué ocurrió en las horas previas a su fallecimiento… y, sobre todo, quién falló cuando más debía protegerla.
Los hechos se remontan a febrero de 2025. La joven, vecina de Gijón, se encontraba ingresada en el hospital Doctor José Molina Orosa, en un box de Urgencias, como paciente con problemas de salud mental y antecedentes de intentos autolíticos. Ese mismo día, pidió permiso a una médica para salir a fumar un cigarrillo. Nunca regresó.
Una fuga sin aviso, una cadena de silencios
La joven se marchó del hospital sin documentación, sin móvil y sin pertenencias personales, que quedaron en el centro sanitario. A pesar de su perfil de riesgo, el hospital no alertó a la Policía Nacional ni avisó a su madre. Se limitó a tramitar un “alta por fuga”, cerrando administrativamente un episodio que, horas después, terminaría en tragedia.
Fue la propia madre quien, al llamar preocupada para conocer el estado de su hija, descubrió que ya no estaba ingresada. Nadie le había avisado. Nadie había activado ningún protocolo de búsqueda. La familia tuvo que denunciar la desaparición cuando ya era demasiado tarde.
Hallada muerta en una obra abandonada
El cuerpo de la joven apareció sin vida en un edificio en obras abandonado de la calle Tenderete, una zona conocida de la capital lanzaroteña por la presencia habitual de drogodependientes. Fueron varias personas del entorno quienes alertaron a la Policía Nacional tras encontrar el cadáver.
Los sanitarios solo pudieron certificar la muerte. La autopsia inicial reveló una sobredosis por consumo de cocaína y metadona, una combinación extremadamente peligrosa. En un primer momento se descartaron signos evidentes de violencia, pero la investigación no se cerró.
Dos hombres investigados… y una acusación que puede cambiarlo todo
La Policía detuvo a dos hombres, conocidos por su vinculación con el mundo de las drogas, como presuntos responsables de haber facilitado las sustancias. Ambos están investigados por homicidio imprudente y quedaron en libertad provisional.
Sin embargo, la familia de la joven, personada como acusación particular desde Asturias, sostiene que no fue una imprudencia, sino algo mucho más grave. Argumentan que los investigados eran plenamente conscientes del riesgo mortal del cóctel de drogas suministrado y que la joven nunca había consumido estupefacientes con anterioridad.
Por ese motivo, están a la espera del informe definitivo de autopsia para solicitar que los hechos se califiquen como homicidio doloso.
La sombra de una posible agresión sexual
La causa podría agravarse aún más. La acusación particular estudia también presentar cargos por agresión sexual, al entender que existió un encuentro íntimo en un contexto en el que la joven no estaba en condiciones de consentir, debido al consumo de drogas que le habrían proporcionado los investigados.
Si esta línea prospera, el caso pasaría de ser una muerte por drogas a un delito contra la vida y la libertad sexual, con consecuencias penales mucho más severas.
Denuncia contra el sistema sanitario
Paralelamente, la familia ha denunciado al Servicio Canario de la Salud, al considerar que hubo una negligencia grave y consciente por parte del hospital. Entienden que permitir la fuga de una paciente vulnerable y no comunicarla ni a la Policía ni a la familia fue una omisión con consecuencias fatales.
El caso ya está en manos de la Audiencia Provincial de Las Palmas, que deberá determinar si la responsabilidad penal alcanza solo a los investigados por la droga… o si también se extiende a quienes miraron hacia otro lado cuando la joven desapareció.
Una pregunta que sigue sin respuesta
Hoy, más de un año después, la familia sigue esperando justicia. Y una pregunta planea sobre todo el procedimiento:
¿Habría muerto esta joven si alguien hubiese hecho una sola llamada a tiempo?
