El Principado encadena su novena borrasca consecutiva y amanece en aviso naranja por fenómenos costeros, con vuelos afectados, árboles caídos y un invierno que no da respiro
Asturias vuelve a mirar al cielo con preocupación. La borrasca ‘Pedro’ ya está plenamente encima del Principado y deja desde primera hora de esta mañana un escenario de viento muy fuerte, temporal marítimo severo y nevadas en la Cordillera, en un invierno que empieza a ser excepcional por su persistencia y dureza.
La tregua tras el paso de Oriana fue apenas un espejismo. ‘Pedro’ es la novena borrasca consecutiva que afecta de lleno a la región en apenas unas semanas, tras Ingrid, Joseph, Marta, Nils, Francis, Goretti, Harry y Oriana. Una sucesión poco habitual que está poniendo a prueba infraestructuras, servicios y paciencia.
Primeras incidencias desde la madrugada
Las consecuencias ya se dejan notar. El viento ha comenzado a causar incidencias en distintos puntos de Asturias, con caídas de árboles y ramas, problemas en el tráfico y afectación a las comunicaciones.
Uno de los episodios más llamativos se produjo en el aeropuerto de Asturias, donde un vuelo procedente de Barcelona tuvo que abortar la maniobra de aterrizaje debido a las fuertes rachas de viento. En ese momento, la estación meteorológica del aeródromo registraba rachas cercanas a los 90 kilómetros por hora, mientras que en zonas expuestas del litoral occidental, como Cabo Busto, se alcanzaron valores superiores a los 130 km/h.
Aviso naranja en la costa: olas de hasta siete metros
El litoral asturiano se encuentra este jueves en aviso naranja por fenómenos costeros, una de las situaciones más delicadas del episodio.
Se esperan vientos del oeste muy fuertes, con rachas que pueden superar puntualmente los 100 km/h, y una mar combinada del oeste y noroeste con olas que oscilarán entre cinco y siete metros.
Las autoridades insisten en extremar la precaución en paseos marítimos, espigones y zonas expuestas, donde el impacto del oleaje puede ser especialmente peligroso.
La nieve baja de cota y complica la montaña
Además del viento y la lluvia, la nieve vuelve a ser protagonista. La cota se ha situado durante la madrugada entre los 700 y 900 metros, con acumulaciones significativas en la Cordillera Cantábrica y los Picos de Europa.
A lo largo del día podría subir ligeramente hasta los 1.000–1.100 metros, pero no se descartan heladas débiles en zonas altas, lo que puede complicar la circulación en puertos de montaña y carreteras secundarias.
Así evoluciona el día en Asturias
-
Cielos muy nubosos o cubiertos, con chubascos generalizados, más intensos en el litoral y zonas de montaña.
-
Viento del oeste moderado a fuerte en el interior y muy fuerte en la costa, con rachas intensas durante buena parte del día.
-
Descenso de las temperaturas máximas, especialmente acusado en el litoral oriental.
-
Sensación térmica muy baja, agravada por el viento.
A partir de la tarde-noche, el viento tenderá a amainar ligeramente, aunque el temporal marítimo seguirá siendo adverso.
Viernes: mejora lenta, pero con cautela
La previsión apunta a que ‘Pedro’ comenzará a debilitarse el viernes, aunque Asturias seguirá bajo la influencia de mar de fondo durante las primeras horas del día.
El aviso por fenómenos costeros podría mantenerse hasta media mañana, con olas todavía cercanas a los cinco metros.
Durante la jornada se espera una mejora progresiva, con intervalos nubosos, ascenso generalizado de las temperaturas máximas y viento más flojo, aunque persistirán heladas en cotas altas.
Un invierno fuera de lo común
Meteorólogos y servicios de emergencia coinciden en que la sucesión casi ininterrumpida de borrascas atlánticas está convirtiendo este invierno en uno de los más activos de los últimos años en el norte peninsular.
Asturias encara así otra jornada complicada, marcada por la prudencia, las incidencias puntuales y la sensación de que el invierno aún no ha dicho su última palabra.
Recomendación clara: evitar desplazamientos innecesarios en zonas expuestas, asegurar objetos en balcones y terrazas, extremar la precaución en la costa y consultar el estado de las carreteras si se viaja a la montaña.
El temporal sigue. Y Asturias, una vez más, resiste.
