Tras la intensa primera jornada vivida ayer en Madrid Fusión, el estand del Principado sigue consolidándose como uno de los focos de mayor interés en la feria gastronómica más influyente del país. Asturias ha desembarcado en la capital con una estrategia clara: proyectar su identidad culinaria a través de dos sellos que ya funcionan como marca de territorio, “Cocina de Paisaje” y “Alimentos del Paraíso Natural”.
La inauguración oficial contó con la presencia del consejero de Medio Rural y Política Agraria, Marcelino Marcos, y la viceconsejera de Turismo, Lara Martínez, en un espacio que este año ha crecido un 50 % en superficie. No es un detalle menor: es la confirmación de que el Principado ha decidido jugar fuerte en el gran escaparate gastronómico nacional.
Durante la jornada inaugural, la afluencia fue constante. Profesionales del sector, prensa especializada y público general se acercaron para conocer de primera mano las elaboraciones y los productos que están posicionando a Asturias como uno de los territorios con mayor personalidad culinaria de España.
El consejero Marcos puso cifras al compromiso institucional: un millón de euros este año para promocionar productos con denominación de origen o indicación geográfica protegida, reforzando el papel de la marca Alimentos del Paraíso Natural como herramienta de desarrollo económico y turístico. Porque aquí la gastronomía no es solo cocina; es campo, industria agroalimentaria y empleo.
Por su parte, Lara Martínez defendió la fórmula que explica el crecimiento del sector: paisaje, talento y producto. Una tríada que está convirtiendo la gastronomía en un factor de desestacionalización turística y en un motor de rentabilidad para las producciones agrarias.
El occidente abrió la programación con talento Michelin y tradición
La primera jornada puso el foco en el occidente asturiano. Sobre el escenario culinario brillaron nombres como Elio Fernández, del restaurante Ferpel Gastronómico (Ortiguera), con una estrella Michelin y un Sol Repsol; el repostero Jhonatan González, de Pastelería Cabo Busto; la guisandera Mirta Rodríguez, de El Torneiro (Villayón); y el investigador gastronómico Marcos Cienfuegos, creador del proyecto Bocamina.
Todos trabajaron con productos amparados bajo el sello Alimentos del Paraíso Natural, evidenciando que la fortaleza del discurso asturiano está en el producto de proximidad y en la conexión directa con el territorio.
En paralelo, el estand ha reservado espacios destacados para las grandes referencias con sello de calidad: DOP Sidra de Asturias, IGP Ternera Asturiana, IGP Miel de Asturias e IGP Chosco de Tineo, además de una selección agroalimentaria representada por Asincar.
La sidra, como era previsible, acapara especial protagonismo con degustaciones y presentaciones que permiten explicar al visitante que no se trata solo de una bebida, sino de una cultura. El vino de Cangas, por su parte, refuerza la presencia asturiana dentro del área “Vinos de España”, ampliando el relato más allá de la tradición sidrera.
La programación continúa hasta el miércoles
Hoy el protagonismo se desplaza al centro y la costa asturiana, con especial visibilidad para el emprendimiento femenino, mientras que el miércoles será el turno del oriente, completando así un recorrido que demuestra que el talento gastronómico está distribuido por todo el territorio.
La apuesta del Principado en Madrid Fusión no es puntual ni estética. Forma parte de una estrategia sostenida para situar la gastronomía como uno de los ejes estructurales del atractivo turístico de Asturias.
Y si algo dejó claro la jornada de ayer es que el público no solo mira hacia el norte: quiere probarlo.
