El Antiguo de Oviedo volvió a vivir una madrugada de violencia extrema. Un joven de 24 años tuvo que ser evacuado de urgencia al Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA) tras ser hallado desangrándose en plena calle Santa Ana, a escasos metros de la Catedral, después de haber sido apuñalado durante un violento enfrentamiento ocurrido en una de las noches de mayor afluencia en el casco histórico.
El suceso se produjo poco antes de las seis de la mañana del domingo, cuando una patrulla de la Policía Nacional, desplegada en labores de vigilancia en la zona de ocio nocturno, localizó al joven tendido en el suelo, consciente pero con una herida profunda en el abdomen y abundante pérdida de sangre. La escena obligó a acordonar la calle mientras se activaba el protocolo de emergencia.
De una pelea a un apuñalamiento
Las primeras pesquisas sitúan el origen del ataque en un enfrentamiento previo registrado en el entorno de la calle Mon, uno de los puntos más concurridos del Antiguo durante los fines de semana. A los agentes les llegaron varios avisos casi simultáneos: una posible pelea, una agresión con arma blanca y una persona herida desplazándose por la zona.
Minutos después, el joven apareció desplomado en Santa Ana, muy cerca del Museo de Bellas Artes, dejando un rastro de sangre en el entorno inmediato. No se localizó el arma en un primer rastreo del lugar, lo que refuerza la hipótesis de que los agresores huyeron rápidamente tras el ataque.
Asistencia de urgencia y traslado al HUCA
Una UVI móvil se desplazó de inmediato al punto del apuñalamiento. El personal sanitario estabilizó al herido en plena vía pública antes de proceder a su traslado al HUCA. Pese a la gravedad de la lesión, el joven se mantenía consciente en el momento de ser atendido y pudo facilitar algunos datos a los agentes que se hicieron cargo de la investigación.
Permanece ingresado bajo supervisión médica, pendiente de evolución.
Un pequeño grupo, sin detenidos por ahora
La Policía Nacional trabaja con la descripción de un grupo reducido de personas —dos o tres varones y una mujer— que se encontraban con la víctima en los momentos previos al apuñalamiento. Un testigo presencial señaló que uno de los integrantes agredió directamente al joven antes de abandonar la zona. Entre las descripciones aportadas figura que uno de los sospechosos podría vestir un chaquetón azul oscuro.
A esta hora, no constan detenciones, y todas las líneas de investigación permanecen abiertas.
Las cámaras, clave para reconstruir lo ocurrido
Los investigadores están revisando imágenes de las cámaras de seguridad situadas en puntos estratégicos del Antiguo, especialmente en las confluencias de Santa Ana, Mon y Canóniga, así como otros dispositivos municipales desplegados para el control del barrio. También se ha solicitado colaboración a la empresa encargada del mantenimiento del sistema de videovigilancia para recuperar grabaciones que permitan identificar a los agresores y reconstruir la secuencia exacta de los hechos.
Una noche de máxima afluencia en el casco histórico
El apuñalamiento se produjo en una noche especialmente concurrida en el centro de Oviedo, coincidiendo con la llegada masiva de aficionados del Real Betis desplazados a la ciudad por el partido disputado en el Carlos Tartiere. Bares y calles presentaban un ambiente muy animado, sin que se registraran otros incidentes graves, pero el ataque ha vuelto a reavivar la preocupación por la seguridad en las horas punta del ocio nocturno.
Preocupación vecinal y vigilancia reforzada
Aunque el Antiguo es un barrio acostumbrado a la presencia policial los fines de semana, un apuñalamiento en pleno corazón histórico de la ciudad vuelve a poner el foco en la delicada convivencia entre ocio nocturno y zona residencial. Los vecinos reclaman desde hace tiempo más control en determinados tramos horarios, mientras las fuerzas de seguridad insisten en la importancia de la colaboración ciudadana para esclarecer este tipo de hechos.
La Policía Nacional mantiene abierta la investigación para identificar y detener a los responsables, esclarecer si el ataque fue consecuencia directa de una pelea previa o una agresión intencionada, y determinar el grado de participación de cada implicado.
Oviedo despertó este domingo con cintas policiales, preguntas sin respuesta y un joven luchando por recuperarse. El Antiguo, una vez más, quedó marcado por una madrugada en la que la violencia rompió el pulso habitual de la ciudad.
