Las rebajas de invierno volverán a mover el mercado laboral asturiano, aunque sin grandes fuegos artificiales. La campaña de enero y febrero de 2026 generará 2.150 contratos en Asturias, una cifra prácticamente idéntica a la del año pasado (2.155), lo que confirma una estabilidad del empleo estacional tras varios ejercicios marcados por la incertidumbre económica.
Los datos proceden de un informe elaborado por Randstad, que analiza las previsiones de contratación vinculadas a las rebajas en los sectores clave: comercio, transporte y logística
Comercio y logística, los dos motores
El grueso del empleo volverá a concentrarse en logística y transporte, que a nivel nacional acapararán más del 55% de los contratos, aunque con una ligera caída respecto a 2025. En paralelo, el comercio repunta con fuerza, impulsado por el consumo y por el peso creciente del comercio electrónico, que sigue exigiendo refuerzos tanto en tienda como en almacén.
En el conjunto del país, la campaña generará 143.495 contrataciones, un 2,5% más que el año anterior. Asturias, sin embargo, se mueve en una zona de meseta: ni crece ni cae de forma significativa, lo que refleja un mercado laboral más maduro… y también más limitado.
Perfiles más demandados
Las empresas buscarán, sobre todo, mano de obra operativa y flexible, capaz de adaptarse a picos de trabajo muy intensos en periodos cortos. Entre los perfiles más solicitados destacan:
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Dependientes y personal de atención al cliente
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Empaquetadores y mozos de almacén
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Carretilleros y transportistas
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Personal vinculado al e-commerce
Además de la disponibilidad inmediata, se valorarán habilidades comunicativas, experiencia previa y competencias tecnológicas básicas, especialmente en entornos digitales y de gestión de pedidos.
Un termómetro del consumo
Más allá del número de contratos, la campaña de rebajas funciona cada año como termómetro adelantado del consumo. El ligero crecimiento nacional apunta a una cierta recuperación de la confianza de los hogares, mientras que la estabilidad asturiana refleja un comportamiento más prudente, sin grandes expansiones pero tampoco con retrocesos bruscos.
En ese contexto, las rebajas vuelven a cumplir su papel tradicional: empleo temporal, refuerzos rápidos y oportunidades de entrada al mercado laboral, especialmente para jóvenes y personas en búsqueda activa de trabajo.
Sin épica ni marketing grandilocuente: los números son los que son. Las rebajas de enero no disparan el empleo en Asturias, pero sí lo sostienen, y eso, en el actual escenario económico, ya no es poco.
