Tercer incendio en pocos meses en Arcelor Gijón: arde otra cinta de carbón y vuelve a resentirse el corazón industrial de Aboño

Tercer incendio en pocos meses en Arcelor Gijón: arde otra cinta de carbón y vuelve a resentirse el corazón industrial de Aboño

La factoría de ArcelorMittal en Gijón volvió a vivir anoche un episodio grave que reabre todas las alarmas. A las 22.30 horas se incendió una cinta transportadora de carbón que alimenta directamente a las baterías de cok de Aboño, una de las piezas más sensibles del complejo siderúrgico. El fuego obligó a interrumpir el suministro de carbón, lo que ha provocado una ralentización inmediata de la producción.

Aunque no hubo que lamentar daños personales, el incidente no es uno más: es el tercer suceso relevante en apenas unos meses y el segundo incendio en una cinta de carbón en lo que va de año. Una secuencia que empieza a dibujar un escenario preocupante para una planta estratégica, tanto por su peso industrial como por su impacto económico y laboral en Asturias.

Una pieza crítica que vuelve a fallar

La cinta afectada actúa como arteria logística del proceso de coquización. Sin carbón, las baterías no pueden operar a pleno rendimiento. Tras el incendio, los equipos técnicos iniciaron la sustitución urgente del tramo dañado, pero el parón ha tenido consecuencias inmediatas sobre el ritmo productivo.

No es una avería menor ni periférica: cuando se toca el carbón, se toca el corazón del sistema.

Un historial reciente que inquieta

El incendio de anoche se suma a una cadena de incidentes que ha marcado los últimos meses en Arcelor Gijón:

  • 1 de enero: otro incendio afectó a una cinta transportadora de carbón a la altura de Veriña, dañando infraestructuras eléctricas y dejando sin suministro al parque de carbones de Aboño tras arder parte del cableado en las galerías interiores.

  • Otoño de 2025: el horno alto B sufrió varias averías tras su arranque posterior a una parada de mantenimiento. En uno de los episodios se produjo un incendio por la quema de dos toberas, los conductos por los que se inyectan gases al horno. Aunque la instalación volvió a operar, el suceso dejó inquietud en la plantilla.

  • Incidencias eléctricas recientes: fallos en subestaciones y cortes de suministro que afectaron a talleres clave del complejo.

Cada episodio, por separado, puede explicarse como un accidente técnico. Todos juntos empiezan a parecer un patrón.

Producción bajo presión y una pregunta incómoda

La sucesión de fuegos y averías llega en un momento especialmente delicado: con la planta ajustando ritmos, con inversiones bajo escrutinio y con una plantilla que observa cómo las instalaciones críticas encadenan sustos.

El incendio de esta última cinta no solo quema caucho y metal. Quema confianza. Y deja en el aire una pregunta que ya se escucha tanto dentro como fuera de la fábrica:
¿Está Arcelor Gijón operando con suficiente margen de seguridad y mantenimiento, o la factoría va demasiado al límite?

Por ahora, la prioridad es recuperar el suministro de carbón y estabilizar la producción. Pero el problema ya no es solo técnico. Es estructural, reputacional y estratégico. Y cada nuevo incidente pesa más que el anterior.

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