Las alegres golondrinas

Otra semana más y España sin gobierno. Lo más destacable hoy ha sido la presentación de otro documento del PSOE a Podemos, que Pedro Sánchez no se resiste a perder una Moncloa que en momento alguno conquistó mientras Izquierda Unida intenta levantar cabeza nucleada en torno a un político joven y con futuro, Alberto Garzón, amamantado a los pechos de Julio Anguita y protegido por el veterano Cayo Lara que no para de reconocer errores de su grupo en los últimos tiempos.

Gaspar Llamazares y su Izquierda Abierta, refugiado en el parlamento asturiano, aboga por no ir en las próximas e inminentes elecciones generales con Podemos. Sabe que como se echen en manos del partido de Pablo Iglesias pasarán a mejor vida. De los veteranos de la izquierda este médico nacido fuera de Asturias pero más asturiano que muchos otros, es de lo más aprovechable. Da bien en los medios televisivos y su amplia experiencia constituye una excelente garantía para la izquierda sensata y plural.

Veo en una de las teles a la dirigente popular Andrea Levy, joven y guapa, por supuesto, pidiendo a Pedro Sánchez que en vista de lo que considera su fracaso se vaya para los cuarteles de invierno y de paso a otro socialista de peso que se ponga al frente de la candidatura al Congreso. Al final terminará siendo la andaluza Susana Díaz.No hay otro. Claro que a la señorita Levy podría decírsele también que de paso solicite la retirada de su jefe Mariano Rajoy, demasiado gallego en todo este proceso.

PSOE y PP necesitan renovar sus cuadros y los resultados, malos para ambos, del pasado 26 de diciembre les ha cogido a contrapié. Aquí, en el Principado, la dirección local de Gijón tímidamente intenta justificar su último congreso desautorizado por los tribunales mientras Mercedes Fernández y su equipo parecen haber pasado a una situación de ostracismo. Por supuesto que desde el pasado 26 de diciembre ningún primer espada de la política nacional se ha dignado visitar Asturias, pero no se preocupen, si hay nuevas elecciones en junio volverán las alegres golondrinas al cielo asturiano para descalificarse unas a otras y no para debatir sobre los graves problemas estructurales y coyunturales que tiene nuestra autonomía.

Discretos están también los de Ciudadanos cuyo político más conocido en el Principado es el avilesino Javier Vidal, incluso por encima del hoy congresista Ignacio Prendes, aquel que en su día juró amor eterno a Rosa Díaz en Unión, Progreso y Democracia. Creo que algunas formaciones políticas deberían retocar las listas de candidatos comenzando por sus números uno. Quien no lo hará, volverá a serlo en coalición con el PP, es Foro por lo que sin duda Isidro Martínez Oblanca repetirá. Foro por la derecha corre el mismo riesgo que IU por la izquierda; que lo absorba en su caso el Partido Popular, pero que desaparezca por absorción el único partido regionalista de Asturias no es bueno para nuestra salud ciudadana; en absoluto. Aunque el tiempo te va diluyendo los recuerdos no los tengo malos de cuando el vilipendiado, inicialmente por los suyos, los populares, Sergio Marqués gobernó Asturias con su partido el URAS. También se fue al garete y es que somos una región demasiado universal y sometida al poder central de la nación.



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