Resurge "el matagigantes"

Hoy tuve la oportunidad de acudir a Gijón para contemplar el partido entre el Sporting y el Atlético de Madrid. Un día primaveral, a solo unas horas de que entre la estación, y una vez más las predicciones meteorológicas haciendo "mala prensa" con Asturias. Claro que el paraíso natural se está poniendo tan de moda que predicciones aparte esta Semana Santa la ocupación hotelera va a superar el 80 por ciento y las casa rurales el cien por cien.

El Molinón, a reventar con la presencia de una animosa afición local que confía ciegamente en su equipo y también con dos mil seguidores madrileños que, como siempre ocurre en estos acontecimientos, pusieron nota de color sin incidente alguno. Pruebo mi primera menestra de temporada en "La Casa del Parque" donde veo también a altos mandos de las Fuerzas de Seguridad del Estado cargando pilas para el partido. Es un pequeño restaurante, entrañable y familiar, en el que por el verano siempre recala el ex ministro Aurelio Menéndez, preceptor en su día del Rey Felipe VI y una de las personas de más altura intelectual que he conocido.

En una de las puertas de acceso al estadio tropiezo con el ex concejal de Oviedo y presidente de la Federación Asturiana de Kárate Benjamín Rodríguez Cabañas. No me extraña porque desde hace años preside la única peña que el Atlético de Madrid tiene en Oviedo, ubicada en Casa Ramón en El Fontán. Junto al palco el empresario sidrero TrabancoAntonio Veiga y los otros dos consejeros. Sufrieron lo suyo. Sorpresa, uno de los invitados es el arzobispo Jesús Sanz en persona. Tiene su explicación porque es colchonero de toda la vida. Le acompañaba el ex concejal ovetense Jaime Reinares, también muy sportinguista que para eso jugó años ha en El Molinón, y el capellán del club Fernando Fueyo. Debió ser la de esta tarde una de las pocas ocasiones en que un cura gana la partida a un arzobispo. Menos mal que Jesús Sanz tiene buen encaje que si no veo al capellán en cuestión de misionero en Burundi.

Como pienso que el Atlético de Madrid daba la liga por perdida ahora ya no hay duda- el presidente Enrique Cerezo se quedó en Madrid y vino al frente de la expedición rojiblanca el gerente del club Clemente Villaverde que además es asturiano. Lo cierto es que el Sporting echó huevos en los últimos veinte minutos del partido y dio la vuelta al mismo, aprovechándose de un cierto desfondamiento de los rojiblancos. Cholo Simeone no está de acuerdo con jugar a las cuatro de la tarde como equipo premium que son para que les vean en China. El partido tuvo, pues, emoción, pero apenas tiraron a puerta. En el primer tiempo, solo el gol de falta al borde del área de Griezmann. En la segunda parte el Sporting a partir del minuto 25 sí embotelló a los madrileños, ya con la lengua fuera tras el esfuerzo del otro día frente al PSV, y en cuatro oportunidades, una al larguero, otra al palo y dos dentro, logró amarrar los tres puntos que de momento, si bien aún le mantienen en los puestos de descenso, suponen una importante inyección de moral recordándome aquellos gloriosos tiempos en que se ganó el apodo de "matagigantes".

Como Asturias necesita inyecciones de optimismo y el fútbol mueve montañas hay que pedirle al arzobispo que rece ante la Santina para que Sporting y Real Oviedo compitan la próxima temporada en primera división. Y le reservaremos butaca en ambos palcos.



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