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Dimite el presidente de Adif tras la salida de Óscar Puente: la crisis ferroviaria sacude la cúpula del Gobierno y pone a Asturias ante millones de euros en obras pendientes

Dimite el presidente de Adif tras la salida de Óscar Puente: la crisis ferroviaria sacude la cúpula del Gobierno y pone a Asturias ante millones de euros en obras pendientesSociedad
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Luis Pedro Marco de la Peña abandona la presidencia del administrador ferroviario apenas 24 horas después de la renuncia del ministro de Transportes. Carlos Cuerpo asume la gestión de la crisis, mientras los sindicatos mantienen sus movilizaciones y crece la incertidumbre sobre la dirección del sistema ferroviario.

En Asturias, el relevo llega con la estación intermodal de Gijón, el Metrotrén, la modernización de Cercanías y las obras de seguridad y señalización en plena agenda. El Principado necesita certezas sobre quién ejecutará los compromisos, con qué calendario y bajo qué garantías.

Dos dimisiones en 24 horas y una crisis que va mucho más allá de los despachos

El ferrocarril español ha perdido en apenas un día a dos de sus principales responsables. Primero fue Óscar Puente, que renunció el martes 3 de noviembre al Ministerio de Transportes. Después, el miércoles 4, Luis Pedro Marco de la Peña presentó su dimisión como presidente de Adif ante Carlos Cuerpo, vicepresidente primero del Gobierno y responsable provisional de la cartera de Transportes.

La dimisión fue aceptada. No se trata, por tanto, de una mera puesta del cargo a disposición del Gobierno: el presidente del organismo encargado de administrar buena parte de la infraestructura ferroviaria española ha abandonado su puesto.

La noticia, confirmada por fuentes gubernamentales a EFE y Europa Press, llega exactamente una semana después de la catástrofe ferroviaria de Urda, en Toledo, que ha causado 69 víctimas mortales y ha abierto una crisis institucional, técnica y laboral de extraordinaria gravedad.

El accidente ha colocado bajo escrutinio los procedimientos de seguridad, los sistemas de señalización, la respuesta de los centros de control y los mecanismos de supervisión del tráfico ferroviario.

La pregunta que se hacen ahora los viajeros no es únicamente quién dimite. Es quién garantiza que los trenes circulen con seguridad.

Carlos Cuerpo toma el mando: recuperar la confianza es la prioridad

El nuevo responsable de Transportes ha comenzado su gestión con una sucesión de reuniones. Tras conversar con Óscar Puente para conocer los asuntos pendientes del Ministerio, convocó a Luis Pedro Marco de la Peña y al secretario de Estado de Transportes, José Antonio Santano.

Al término del encuentro, Marco de la Peña presentó su renuncia, una decisión que Cuerpo calificó de "acertada" durante una entrevista en el Telediario de TVE.

El vicepresidente explicó que el hasta ahora presidente de Adif había alegado motivos similares a los expresados por Puente y agradeció su trabajo al frente de la entidad.

Cuerpo situó entre sus objetivos inmediatos restablecer la confianza en la alta velocidad y en el conjunto de la red ferroviaria.

Pero recuperar esa confianza exigirá algo más que nombramientos. Los viajeros necesitan comprobar que las medidas de seguridad se aplican, que las infraestructuras reciben el mantenimiento necesario y que las incidencias dejan de convertirse en una preocupación recurrente.

La tragedia de Urda obliga a revisar los procedimientos de seguridad

La salida del presidente de Adif se produce después de uno de los episodios más graves de la historia reciente del ferrocarril español.

El 28 de octubre, un tren de Renfe y otro de Iryo colisionaron en las proximidades de Urda, en la provincia de Toledo. El accidente dejó 69 fallecidos y numerosos heridos.

La investigación sobre las causas continúa siendo fundamental para determinar qué falló y establecer las responsabilidades que correspondan. Conviene diferenciar esas conclusiones técnicas y judiciales, todavía sujetas a investigación, de las responsabilidades políticas y de gestión que ya han provocado dimisiones.

Entre las medidas anunciadas figura la doble supervisión humana de determinadas comunicaciones de seguridad cuando fallen los sistemas automáticos y la circulación deba gestionarse en condiciones degradadas.

También se contemplan mejoras en el software de los centros de control, registros electrónicos, sistemas de alerta y refuerzos de personal.

La cuestión de fondo es especialmente relevante: la seguridad ferroviaria no depende exclusivamente de la tecnología instalada, sino también de la preparación de quienes la utilizan, de los protocolos de actuación y de la capacidad de detectar y corregir errores antes de que tengan consecuencias irreparables.

El debate sobre la experiencia de los profesionales, la formación de las nuevas incorporaciones y el relevo generacional en puestos técnicos cobra así una importancia creciente.

Un acuerdo de financiación de casi 20.000 millones hasta 2030

La dimisión de Marco de la Peña se produjo precisamente el día en que el Consejo de Administración de Adif había dado luz verde al nuevo marco de financiación con la Administración General del Estado para el periodo 2026-2030.

El acuerdo contempla inversiones y gastos de mantenimiento de la infraestructura ferroviaria por un importe situado en el entorno de los 20.000 millones de euros.

Carlos Cuerpo destacó en TVE el incremento de los recursos destinados al mantenimiento durante los próximos cinco años, con una cifra próxima a los 19.000 millones en el ámbito al que se refirió.

La aprobación de los convenios es una señal de continuidad presupuestaria, pero no equivale a tener ejecutadas las obras ni garantiza por sí sola el cumplimiento de cada calendario.

Para Asturias, donde siguen desarrollándose importantes actuaciones ferroviarias, lo decisivo será conocer cómo se distribuyen los recursos, qué inversiones tienen asignación efectiva y qué plazos se mantienen tras el cambio de responsables.

Asturias: una crisis nacional que afecta a compromisos muy concretos

La salida del presidente de Adif no supone automáticamente la paralización de ninguna obra en el Principado. Los contratos, los proyectos y los procedimientos administrativos tienen continuidad institucional más allá de quienes ocupan temporalmente los cargos.

Sin embargo, Asturias tiene demasiadas actuaciones ferroviarias pendientes o en desarrollo como para que el relevo de la cúpula de Adif resulte indiferente.

La modernización de las Cercanías, la integración del ferrocarril en Gijón, las conexiones de ancho métrico y la mejora de los sistemas de señalización son cuestiones estratégicas para la movilidad cotidiana y la actividad económica regional.

Gijón: una estación intermodal que necesita continuidad y fechas

Uno de los expedientes de mayor trascendencia es el de la nueva estación intermodal de Gijón, vinculada a la integración ferroviaria de la ciudad y al futuro del Metrotrén.

El Consejo de Ministros autorizó el pasado 22 de septiembre la licitación de la primera fase de las obras por un valor estimado de 40,8 millones de euros, sin IVA.

Esta primera etapa comprende la transformación del entorno de la calle Carlos Marx, incluida la demolición del viaducto de aproximadamente 350 metros y su sustitución por una nueva ordenación viaria en superficie.

También incorpora actuaciones sobre colectores y elementos necesarios para la futura conexión ferroviaria con el túnel del Metrotrén.

El convenio que sustenta esta primera fase establece un coste máximo de 54,3 millones de euros, IVA incluido, con aportaciones de Adif, el Principado y el Ayuntamiento de Gijón.

El calendario de adjudicación, el inicio efectivo de las obras y la coordinación con la segunda fase serán algunas de las primeras cuestiones que deberá despejar la nueva dirección ferroviaria.

Una licitación publicada el mismo día de la dimisión

Hay un dato particularmente significativo por su coincidencia temporal.

El 4 de noviembre, precisamente la jornada en la que Marco de la Peña abandonó la presidencia de Adif, figura publicada en la Plataforma de Contratación del Sector Público una licitación para redactar el proyecto de construcción adaptado del túnel de penetración ferroviaria en Gijón, correspondiente a las estaciones de El Bibio y Viesques.

El expediente tiene un valor estimado de 1.729.830 euros, sin IVA, y establece como plazo de presentación de ofertas el 14 de diciembre de 2026.

Es importante precisar su alcance: se trata de una contratación de servicios de redacción de proyecto, no de la adjudicación ni del comienzo de las obras de construcción.

La coincidencia evidencia que la maquinaria administrativa de Adif seguía tramitando actuaciones asturianas mientras se producía el relevo de su máximo responsable.

La pregunta es ahora si esa continuidad administrativa vendrá acompañada de continuidad política, técnica y presupuestaria.

Cercanías: inversiones millonarias que deben convertirse en mejores trenes

El Plan de Cercanías de Asturias constituye otro de los grandes compromisos ferroviarios del Estado con el Principado.

En abril, la Delegación del Gobierno informó de que se habían movilizado 1.313 millones de euros, aproximadamente el 70% de los 1.884 millones previstos en el conjunto del plan.

Debe subrayarse una diferencia esencial: movilizar recursos no significa necesariamente haberlos gastado ni haber terminado las actuaciones correspondientes.

Entre los proyectos identificados figuran la renovación de vías, la mejora de la señalización, la accesibilidad de estaciones, la eliminación de pasos a nivel y la modernización de sistemas de control.

En el entorno de Siero se incluyen actuaciones como la duplicación de vía entre La Carrera y Pola de Siero, la renovación del tramo Colloto-Infiesto y las mejoras de señalización entre Gijón y El Berrón.

En Avilés y Corvera, Adif anunció el pasado 16 de octubre la adjudicación de nuevos cerramientos ferroviarios en las líneas C3 y C4 por más de 975.000 euros, una actuación orientada a mejorar la seguridad de las circulaciones y evitar accesos indebidos a la infraestructura.

También permanecen en la planificación ferroviaria actuaciones en el corredor Pola de Lena-Oviedo, mejoras de túneles e instalaciones y proyectos de modernización de la red de ancho métrico.

Para los usuarios asturianos, la verdadera medida del éxito no será el número de millones anunciados, sino la reducción de averías, retrasos e incidencias y la mejora real de las frecuencias y la fiabilidad.

La seguridad de las líneas asturianas, una cuestión que exige respuestas técnicas

La crisis abierta tras el accidente de Urda ha reactivado el debate sobre los sistemas de seguridad ferroviaria utilizados en España.

Entre las cuestiones que deberán aclararse está el grado de modernización de los sistemas de señalización, los procedimientos de circulación en caso de avería y los recursos humanos disponibles en los centros responsables de gestionar el tráfico.

En Asturias conviven infraestructuras de distintas características técnicas: alta velocidad, red convencional y líneas de ancho métrico.

No sería riguroso trasladar automáticamente a las líneas asturianas los problemas concretos detectados en el corredor donde ocurrió el accidente de Urda.

Pero sí resulta pertinente exigir información sobre la situación de los sistemas de protección y supervisión, los planes de mantenimiento, la renovación de equipos y la formación específica del personal de circulación.

El objetivo debe ser anticiparse a los fallos, no esperar a que una incidencia grave obligue a corregirlos.

Los sindicatos mantienen la presión: huelgas los días 10, 12 y 17 de noviembre

El relevo en Adif tampoco ha resuelto el conflicto laboral abierto en el sector.

El sindicato de maquinistas Semaf mantiene convocatorias de huelga para los días 10 y 12 de noviembre, con un paro completo previsto para la primera jornada y paros parciales para la segunda.

Además, las organizaciones sindicales del ámbito ferroviario preparan movilizaciones para el 17 de noviembre, en un contexto de reclamaciones sobre seguridad, recursos y condiciones de trabajo.

Carlos Cuerpo anunció para este jueves 5 de noviembre reuniones con los representantes sindicales.

Al cierre de esta edición no se dispone todavía de un resultado confirmado de esos encuentros que permita anunciar la desconvocatoria de las huelgas.

Por tanto, no puede darse por garantizada la normalidad de los servicios ferroviarios durante esas jornadas.

Los viajeros asturianos deberán prestar atención a los servicios mínimos que se establezcan y a la programación oficial que publiquen los operadores, sin confundir las convocatorias con cancelaciones concretas que todavía no estén confirmadas.

Una nueva dirección para una de las empresas públicas más importantes de España

Luis Pedro Marco de la Peña, ingeniero de Caminos, Canales y Puertos, presidía Adif desde el 17 de septiembre de 2024.

Antes de asumir el cargo había desarrollado una trayectoria vinculada a las infraestructuras, la construcción y el transporte, tanto en la empresa privada como en responsabilidades públicas del Gobierno vasco.

Su presidencia ha coincidido con dos grandes tragedias ferroviarias: el accidente de Adamuz, en enero de 2026, con 46 fallecidos, y el de Urda, en octubre, con 69.

La salida de Marco de la Peña plantea ahora la necesidad de designar una nueva dirección para un organismo decisivo en el mantenimiento, la construcción y la gestión de las infraestructuras ferroviarias.

La identidad de su sucesor y la composición del equipo técnico que asuma esta etapa serán especialmente relevantes para conocer la orientación de la nueva gestión.

Las cinco respuestas que Asturias necesita del nuevo equipo de Transportes

Primera: ¿se mantienen íntegramente los compromisos y calendarios de la estación intermodal de Gijón y de los proyectos asociados al Metrotrén?

Segunda: ¿cuál es el grado real de ejecución, obra por obra, del Plan de Cercanías de Asturias y qué inversiones están todavía pendientes?

Tercera: ¿qué actuaciones específicas de seguridad, señalización y modernización tecnológica se desarrollarán en las líneas asturianas durante 2027?

Cuarta: ¿cómo se garantizará la disponibilidad de personal técnico cualificado, tanto en mantenimiento como en los centros de control y gestión de la circulación?

Quinta: ¿qué repercusiones concretas tendrán las huelgas anunciadas sobre los servicios ferroviarios del Principado y cómo se informará a los usuarios?

Son preguntas que requieren respuestas verificables, con documentos, presupuestos, responsables identificados y fechas.

El verdadero examen empieza después de las dimisiones

La dimisión de un ministro y la del presidente de Adif constituyen decisiones institucionales de enorme relevancia. Pero por sí solas no resuelven los problemas que han situado al ferrocarril español en el centro de una crisis de confianza.

La investigación de Urda tendrá que esclarecer las causas del accidente. Los responsables políticos y los gestores ferroviarios deberán demostrar que las medidas anunciadas se traducen en mejoras efectivas de seguridad.

Y territorios como Asturias tendrán derecho a exigir que los compromisos de inversión no se diluyan en la reorganización ministerial.

Porque la confianza en el tren no se recupera con una fotografía del nuevo presidente, una rueda de prensa o una cifra millonaria.

Se recupera con profesionales preparados, sistemas seguros, instalaciones mantenidas, obras terminadas y trenes que lleguen a su destino.

Ese será el verdadero examen de la nueva etapa de Adif. Y Asturias tiene motivos suficientes para seguirlo muy de cerca.

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