El Principado registra las mejores cifras turísticas de su historia entre enero y septiembre de 2026, con 5,7 millones de pernoctaciones. El gran protagonista es el turismo rural, que crece un 15,44%, mientras los viajeros internacionales representan ya casi uno de cada tres visitantes en septiembre. La actividad también genera más empleo y eleva los ingresos hoteleros. Asturias no solo atrae a más turistas: está cambiando su manera de recibirlos.
Oviedo, 3 de noviembre de 2026. Asturias acaba de batir su propio récord. Y no uno cualquiera. El Principado ha alcanzado las cifras de visitantes y pernoctaciones más altas de toda su serie histórica, confirmando que su atractivo turístico continúa creciendo mucho más allá de los meses centrales del verano.
Los datos publicados este martes por el Instituto Nacional de Estadística (INE) dibujan un escenario especialmente favorable: 2,3 millones de viajeros y 5,7 millones de pernoctaciones entre enero y septiembre, con incrementos del 4,21% y del 2,73%, respectivamente, frente al mismo periodo de 2025.
Pero detrás de estos dos grandes números se esconde una transformación todavía más interesante.
La Asturias rural está ganando protagonismo, el turismo internacional avanza con fuerza y septiembre se consolida como un mes capaz de atraer a cientos de miles de viajeros.
EL GRAN SALTO DEL TURISMO RURAL: UN 15,44% MÁS DE VIAJEROS
Si hay un dato que merece especial atención es el extraordinario comportamiento de los alojamientos rurales.
Entre enero y septiembre, 289.435 viajeros eligieron establecimientos de turismo rural en Asturias, un 15,44% más que durante los nueve primeros meses del año anterior.
Las pernoctaciones alcanzaron las 913.827 noches, con un crecimiento del 14%.
Es un avance muy superior al registrado por el conjunto de los alojamientos turísticos y confirma que el paisaje, la naturaleza, los pueblos y la tranquilidad se han convertido en activos fundamentales de la oferta asturiana.
El crecimiento ofrece oportunidades a los pequeños negocios de alojamiento, la hostelería local y las empresas de actividades vinculadas al territorio.
Y tiene una importancia especial en una comunidad donde numerosas zonas rurales afrontan problemas de envejecimiento y pérdida de población.
Un turismo rural bien gestionado puede convertirse en una fuente de actividad económica para concejos que necesitan nuevos empleos y oportunidades.
La clave está en conseguir que ese crecimiento se traduzca en beneficios duraderos para la población residente y no únicamente en un aumento del número de visitantes.
CASI UNO DE CADA TRES TURISTAS DE SEPTIEMBRE LLEGÓ DEL EXTRANJERO
Asturias también está modificando progresivamente su posición en el mapa turístico internacional.
En septiembre, el 29,98% de los viajeros alojados en establecimientos turísticos procedía del extranjero.
Es decir, prácticamente tres de cada diez visitantes registrados durante ese mes eran internacionales.
Estos turistas generaron el 26,75% de las pernoctaciones de septiembre.
Si observamos el conjunto del año, entre enero y septiembre el turismo internacional representa ya el 24,73% de los viajeros y el 21,67% de las estancias.
Son cifras que reflejan la creciente presencia de Asturias en los mercados exteriores y ofrecen al sector oportunidades para diversificar su clientela.
La internacionalización tiene además una importancia estratégica: permite reducir la dependencia de determinados mercados de origen y atraer visitantes en diferentes momentos del año.
Eso sí, los datos conocidos hoy no detallan qué países concretos lideran este crecimiento, por lo que habrá que esperar a estadísticas más desagregadas para conocer con precisión de dónde llegan los nuevos viajeros.
SEPTIEMBRE YA NO ES UN MES SECUNDARIO: 340.741 VISITANTES
Durante décadas, una de las grandes preocupaciones del turismo asturiano ha sido su dependencia de la temporada alta.
Las nuevas cifras muestran que septiembre continúa ganando importancia.
Solo durante ese mes, 340.741 personas se alojaron en establecimientos turísticos del Principado, un 10,93% más que en septiembre de 2025.
Las pernoctaciones alcanzaron las 745.083, con un incremento del 4,21%.
El dato tiene especial relevancia porque septiembre es uno de los meses que pueden contribuir a prolongar la actividad económica después del verano.
Más viajeros fuera de agosto significan nuevas oportunidades para mantener abiertos establecimientos, prolongar contratos y aprovechar durante más tiempo las infraestructuras turísticas.
Sin embargo, conviene distinguir entre un buen septiembre y una desestacionalización plenamente consolidada: para confirmar un cambio estructural será necesario observar la evolución del conjunto de los meses de menor demanda.
LOS BONOS RURALES, PRÁCTICAMENTE AGOTADOS
El programa de bonos descuento para el turismo rural impulsado por el Gobierno del Principado también registra una elevada demanda.
Según los datos difundidos por el Ejecutivo autonómico, ya se ha vendido el 97% de los bonos disponibles para este año.
La iniciativa, reforzada durante septiembre, busca incentivar las estancias en alojamientos rurales y favorecer la distribución de visitantes por distintos puntos de Asturias.
El Principado considera que estos descuentos están contribuyendo a dinamizar la actividad.
Ahora bien, aunque coinciden con el fuerte incremento del turismo rural, las cifras disponibles no permiten atribuir exclusivamente a los bonos el crecimiento registrado. Para medir su impacto sería necesario conocer cuántas reservas adicionales han generado y qué parte de esos viajes se habría producido igualmente sin la ayuda.
MÁS TURISTAS, MÁS INGRESOS Y MÁS EMPLEO
La evolución positiva del sector también se refleja en los indicadores económicos.
En septiembre, la tarifa media diaria de los hoteles asturianos alcanzó los 87,36 euros, un 3,72% más que un año antes.
El ingreso medio por habitación disponible se situó en 53,35 euros, con una subida interanual del 3,09%.
Son dos indicadores fundamentales para evaluar la rentabilidad de la actividad hotelera.
Y hay un tercer dato con consecuencias especialmente relevantes: el empleo.
Los alojamientos turísticos contabilizaron 6.438 puestos de trabajo en septiembre, un 2,27% más que en el mismo mes del año pasado.
El crecimiento de visitantes viene acompañado, por tanto, de un aumento del empleo registrado en los establecimientos de alojamiento.
No obstante, esas cifras no representan la totalidad de los trabajadores del turismo asturiano, ya que quedan fuera otros sectores relacionados, como parte de la restauración, el transporte o las actividades de ocio.
EL RETO DE CRECER SIN PERDER LO QUE HACE ESPECIAL A ASTURIAS
El éxito turístico plantea también una responsabilidad.
Asturias cuenta con un patrimonio natural extraordinario, una gastronomía reconocible, pueblos con una personalidad muy marcada y una forma de vida que forma parte esencial de su atractivo.
Precisamente por eso, el crecimiento debe acompañarse de una gestión capaz de proteger esos valores.
El reto consiste en distribuir la actividad por el territorio, evitar concentraciones excesivas en determinados destinos, preservar los espacios naturales y conseguir que la población local participe de los beneficios.
También será necesario vigilar los efectos sobre la vivienda, los servicios públicos y las infraestructuras en aquellas zonas donde la presión turística resulte más elevada.
El verdadero éxito no será recibir cada año más visitantes a cualquier precio, sino conseguir que el turismo aporte prosperidad sin deteriorar aquello que atrae a quienes vienen a conocer Asturias.
ASTURIAS YA NO SOLO TRIUNFA EN VERANO
La fotografía que dejan los nueve primeros meses de 2026 es inequívocamente positiva.
Asturias recibe más viajeros que nunca, acumula más noches de alojamiento que en cualquier otro año comparable y registra un crecimiento especialmente intenso del turismo rural.
Al mismo tiempo, el mercado internacional gana peso, septiembre avanza con fuerza y el empleo en los alojamientos mantiene una evolución favorable.
Son señales de que el Principado está consiguiendo ampliar su atractivo turístico, aunque todavía quedan desafíos importantes para consolidar un modelo sostenible y equilibrado.
Durante muchos años, Asturias fue presentada fundamentalmente como un destino para escapar del calor del verano, descubrir paisajes verdes y disfrutar de su gastronomía.
Hoy, sin perder ninguno de esos atractivos, empieza a consolidarse también como un destino con capacidad para competir en mercados internacionales y atraer visitantes durante una temporada cada vez más amplia.
El Paraíso Natural bate récords. Ahora tiene por delante el desafío más importante: conseguir que ese éxito también se note, y mucho, en la vida de quienes lo habitan.

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