El Centro de Transportes mantendrá congeladas sus tarifas después de que el Gobierno asturiano se opusiera al incremento promovido por el concejal de Foro Pelayo Barcia. El desacuerdo abre también un debate sobre quién debe pagar las inversiones pendientes en las instalaciones.
Gijón | Viernes, 23 de octubre de 2026
Los transportistas que utilizan el Centro de Transportes de Gijón no tendrán que afrontar, por ahora, una nueva subida de sus tarifas. La propuesta de incrementar los precios un 3,5 % ha quedado descartada este viernes después de que el Gobierno del Principado defendiera su congelación en el consejo de administración de la entidad.
Lo que parecía una revisión ordinaria de precios ha terminado convirtiéndose en un desacuerdo entre administraciones sobre el coste de mantener una infraestructura fundamental para el transporte de mercancías y la actividad logística de Gijón.
El argumento del Ejecutivo autonómico es económico: en un momento en el que el combustible está encareciendo la actividad de los profesionales del transporte, incrementar también el coste de aparcamiento y utilización de las instalaciones supondría añadir presión a las cuentas de empresas y autónomos.
La propuesta inicial partía de Pelayo Barcia, concejal de Foro y presidente del Centro de Transportes. Sin embargo, ante la oposición del Principado, el edil decidió retirarla y someter a votación la alternativa de mantener los precios actuales.
La congelación salió adelante, aunque no por unanimidad: Podemos e Izquierda Unida votaron en contra y Vox se abstuvo.
¿Cuánto iban a pagar los transportistas?
La subida planteada era del 3,5 % y afectaba a los servicios del centro, utilizado por profesionales del transporte de mercancías, operadores logísticos y empresas relacionadas con la actividad.
Barcia había planteado una actualización de las tarifas y una reorganización de los precios de determinados espacios, incluidos almacenes, naves y oficinas.
Entre los importes que el responsable municipal había dado a conocer figuraban abonos mensuales de 65, 77,50 y 115 euros, dependiendo de las características del vehículo, para contratos de tres meses.
La congelación aprobada evita aplicar la revisión general del 3,5 %, aunque conviene distinguir entre estos importes propuestos y las tarifas actualmente vigentes.
El porcentaje puede parecer reducido, pero cualquier incremento periódico de los costes fijos repercute sobre una actividad en la que el combustible, el mantenimiento de los vehículos, los seguros y los gastos laborales condicionan directamente la rentabilidad.
Para un transportista autónomo, cada nuevo gasto tiene que compensarse con más ingresos o termina reduciendo su margen de beneficio.
El Ayuntamiento defendía la subida para afrontar gastos e inversiones
La posición municipal también tiene una explicación económica.
Barcia había defendido la necesidad de actualizar las tarifas después de años de congelación y adaptar progresivamente los ingresos del centro a los gastos de funcionamiento y mantenimiento.
Entre las actuaciones pendientes figuran la reparación de la cubierta de la nave III, su acondicionamiento para futuros arrendamientos, mejoras en la gestión y control de los aparcamientos y necesidades relacionadas con la vigilancia y la seguridad.
También están previstas revisiones técnicas de instalaciones vinculadas al suministro de combustible y al sistema eléctrico.
La propuesta presupuestaria del centro para el próximo ejercicio supera ligeramente el millón de euros, con una estimación de 1.045.220 euros.
Por tanto, el debate no se limita a subir o congelar unos precios: también afecta a cómo financiar las obras y garantizar que las instalaciones sigan prestando sus servicios en condiciones adecuadas.
El Principado reclama que Gijón también aporte dinero
La reunión ha servido para poner sobre la mesa otro desacuerdo entre las dos administraciones.
El Gobierno autonómico sostiene que ha venido aportando fondos al Centro de Transportes sin una contribución equivalente del Ayuntamiento y reclama que ambas instituciones asuman conjuntamente la financiación de las actuaciones necesarias.
Según la posición defendida por el Principado, mantener congeladas las tarifas no debería significar renunciar a las inversiones, sino buscar fórmulas de financiación que no trasladen toda la carga económica a los usuarios.
La cuestión es especialmente relevante porque las obras de conservación y modernización seguirán siendo necesarias aunque los precios permanezcan invariables.
El riesgo de que los camiones terminen aparcando en otras zonas de Gijón
La discusión tiene además una consecuencia que va más allá de las empresas transportistas.
El Gobierno asturiano advierte de que un encarecimiento de los servicios podría hacer que algunos profesionales dejaran de utilizar el Centro de Transportes y buscaran alternativas para estacionar sus vehículos o realizar determinadas operaciones logísticas.
Eso podría trasladar parte de la actividad a otros puntos de Gijón, con la consiguiente presencia de vehículos pesados en espacios menos adecuados para su estacionamiento.
Se trata de un riesgo señalado por el Ejecutivo autonómico, no de una consecuencia que se haya producido por la propuesta ahora retirada.
Mantener la competitividad del centro resulta, por tanto, importante tanto para el sector empresarial como para la organización de la movilidad y la actividad industrial de la ciudad.
Las asociaciones del transporte, en el centro de la decisión
La congelación defendida por el Principado se presenta también como una medida de apoyo a las organizaciones representativas del transporte de mercancías por carretera: Asetra, Cesintra y UITA.
Estas entidades representan intereses de un sector especialmente sensible a las oscilaciones del precio del gasóleo, debido a su impacto directo sobre los costes de explotación.
El Ejecutivo enmarca su postura dentro de las medidas destinadas a aliviar las consecuencias económicas de los altos precios energéticos, junto a otras iniciativas como la reducción a 20 euros del límite mensual de gasto de la tarjeta de transporte público CONECTA.
Aunque ambas medidas afectan a ámbitos distintos, el Principado las vincula a su política de contención de gastos para familias y empresas.
Una subida descartada, pero una discusión que continúa
La decisión adoptada este viernes despeja una incógnita inmediata para los usuarios del Centro de Transportes: no se aplicará el incremento general del 3,5 % que se había llevado al consejo de administración.
Sin embargo, deja abiertas otras cuestiones: cómo se financiarán las obras pendientes, qué aportación realizará cada administración y cómo se garantizará el equilibrio económico de las instalaciones sin incrementar los costes para sus usuarios.
La subida se ha frenado. Ahora queda por resolver quién asumirá la factura de mantener y modernizar el Centro de Transportes de Gijón.

Dejar un comentario
Acceder al formulario de comentarios de la comunidad