Saltar al contenido

Asturias se queda sin campanu: el Principado propone prohibir hasta la primera captura del salmón en 2027

Asturias se queda sin campanu: el Principado propone prohibir hasta la primera captura del salmón en 2027Ecología
100 %

La nueva propuesta de Medio Rural elimina la excepción anunciada en julio y dejaría sin subastas a Cornellana y Cangas de Onís. El objetivo es dar un respiro a una especie que atraviesa uno de sus momentos más delicados.

Los ríos asturianos cerraron la campaña de 2026 con solo 108 salmones capturados, un 18 % menos que el año anterior. El Gobierno plantea una veda total y elevar las ayudas a las sociedades de pescadores hasta los 150.000 euros.

Hay tradiciones que forman parte del alma de Asturias. El primer salmón de la temporada es una de ellas. La expectación junto al río, las primeras cañas al amanecer, la noticia que corre de boca en boca, el pescado exhibido con orgullo y las pujas que convierten una captura en un acontecimiento. Todo eso podría quedar en suspenso en 2027.

Asturias se prepara para vivir una temporada sin pesca deportiva del salmón y, por primera vez como consecuencia de una veda general de esta naturaleza, sin la posibilidad de capturar siquiera el tradicional campanu.

La Consejería de Medio Rural y Política Agraria presentó este lunes, 19 de octubre, ante el Consejo de los Ecosistemas Acuáticos y de la Pesca en Aguas Continentales una propuesta para prohibir la pesca del salmón durante toda la campaña de 2027, sin excepciones para el primer ejemplar de cada río.

La decisión supondría también la suspensión de las tradicionales subastas del campanu, especialmente arraigadas en Cornellana, junto al Narcea, y en Cangas de Onís, a orillas del Sella.

Es un cambio sustancial respecto a lo anunciado hace apenas tres meses.

De salvar el campanu a prohibirlo también: el giro del Principado

El pasado 21 de julio, el consejero de Medio Rural, Marcelino Marcos, anunció su intención de establecer una veda temporal del salmón durante 2027, pero dejó abierta una puerta para preservar la tradición.

La propuesta inicial permitía abrir la pesca en cada cuenca exclusivamente hasta la captura de su primer salmón. Una vez pescado el campanu, el río quedaría cerrado para el resto de la temporada.

Era una fórmula de compromiso: proteger a una especie en declive sin renunciar por completo a una celebración que forma parte de la identidad de numerosas poblaciones asturianas.

Sin embargo, el planteamiento presentado ahora elimina esa excepción.

Según la información trasladada por el Ejecutivo, la supresión de la captura y subasta del campanu responde también a una petición planteada por sociedades de pescadores.

Si la propuesta sale adelante, no habrá una sola jornada excepcional para buscar el primer salmón. La prohibición se aplicará desde el comienzo hasta el final de la campaña.

Conviene precisar que la medida todavía no es definitiva. Deberá superar la tramitación correspondiente e incorporarse a la resolución anual que regulará la pesca continental en Asturias durante 2027.

Cornellana y Cangas de Onís: mucho más que una subasta

Para comprender el alcance de la propuesta hay que mirar más allá de los pescadores.

En Cornellana, la subasta del campanu ha estado vinculada durante décadas a la Feria del Salmón y a la intensa relación de la comarca con el Narcea. El acontecimiento congrega a aficionados, curiosos, hosteleros y comerciantes, además de generar una considerable atención informativa.

En Cangas de Onís sucede algo parecido. La llegada del primer salmón del Sella ha sido tradicionalmente motivo de celebración y una oportunidad para reforzar el atractivo gastronómico y turístico de la localidad.

Los restaurantes que participan en estas pujas no compran solamente un pescado. Adquieren una pieza singular, asociada a una tradición y capaz de proporcionar una notable repercusión publicitaria.

De hecho, en 2024 se alcanzó una cifra histórica de 19.300 euros por un campanu de 8,2 kilos procedente del Narcea.

Pero la temporada de 2026 ya había anticipado las dificultades.

En mayo, los organizadores de la subasta de Cornellana acordaron suspenderla tras el fallecimiento de Jesús Fernández, vicepresidente de Las Mestas del Narcea. El primer salmón del río terminó destinándose vivo al Proyecto Arca, dedicado a la reproducción y repoblación de la especie.

También el Ayuntamiento de Cangas de Onís y la asociación El Esmerillón suspendieron su subasta habitual, en este caso ante la ausencia de capturas durante las primeras semanas de campaña.

Posteriormente, una iniciativa hostelera permitió celebrar una puja alternativa por el campanu de Asturias, capturado en el Sella. El ejemplar, de 6,2 kilos, fue adquirido por la sidrería gijonesa El Llavianu por 9.400 euros.

La diferencia para 2027 es fundamental: las subastas ya no dependerían de que aparezca el salmón o de que sus organizadores decidan celebrarlas. La propia normativa impediría capturarlo.

Eso no significa necesariamente que desaparezcan las ferias, las actividades culturales o los encuentros gastronómicos asociados al salmón. Pero sí obligaría a sus organizadores a replantear unas celebraciones cuyo protagonista tradicional no podría salir del río.

Solo 108 salmones en toda Asturias: las cifras que explican la alarma

Detrás de esta decisión hay una realidad que resulta difícil ignorar.

La campaña salmonera de 2026 terminó con apenas 108 ejemplares capturados en los ríos asturianos, un 18 % menos que en 2025.

El reparto refleja hasta qué punto se ha reducido la presencia del salmón en algunas de las cuencas más emblemáticas:

  • Narcea-Nalón: 66 salmones.

  • Sella: 23 salmones.

  • Cares-Deva: 14 salmones.

  • Esva: 5 salmones.

  • Eo: ninguno.

El Narcea concentró buena parte de las capturas y tuvo que cerrar anticipadamente su temporada de pesca con muerte tras alcanzar el cupo establecido.

Los resultados se producen, además, después de varios años de restricciones crecientes, con menos jornadas hábiles, menores cupos y limitaciones sobre los cebos y las modalidades de pesca.

La desaparición del salmón atlántico no es un problema exclusivamente asturiano. La especie atraviesa dificultades en buena parte de su área de distribución, condicionada por factores que abarcan desde la supervivencia en el mar hasta la temperatura del agua, las condiciones de los cauces y la disponibilidad de hábitats adecuados.

Por eso, los científicos no se limitan a estudiar cuántos salmones se pescan. También analizan los remontes, los censos de reproductores y la presencia de juveniles.

La propia Administración reconoce que durante 2026 algunos indicadores mostraron cierta mejoría, aunque considera que todavía no es suficiente para levantar las restricciones.

La gran cuestión científica es si una temporada completa sin extracción deportiva contribuirá a recuperar una población que lleva años dando señales de alarma.

Más dinero para las sociedades de pescadores y nuevos programas de repoblación

La propuesta de veda vendrá acompañada de un incremento de los recursos económicos destinados a las sociedades de pesca fluvial.

El Principado prevé elevar de 95.000 a 150.000 euros la línea de ayudas a estas entidades, que desarrollan tareas de conservación, repoblación, mantenimiento de instalaciones y seguimiento de las poblaciones piscícolas.

También se contemplan subvenciones nominativas para los colectivos responsables de los centros ictiogénicos de Las Mestas, El Esmerillón y La Asturiana.

Su labor será especialmente importante durante el período de prohibición, puesto que participan en proyectos dirigidos a reforzar las poblaciones mediante cría y repoblación.

La veda deportiva no debe confundirse, por tanto, con la paralización de todas las actuaciones sobre el salmón. La extracción de ejemplares vivos para programas de reproducción es una actividad de conservación diferente, sometida a autorizaciones y controles técnicos.

El Principado quiere prohibir la pesca, pero conservar el control sobre la especie

La propuesta plantea otra cuestión de considerable trascendencia.

El Gobierno asturiano ha anunciado que solicitará al Ministerio para la Transición Ecológica que paralice la tramitación para incluir al salmón atlántico en el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial (Lespre).

El Ejecutivo defiende que las comunidades autónomas deben conservar capacidad para gestionar activamente las poblaciones, desarrollar programas de reproducción y adoptar medidas ajustadas a las características de cada cuenca.

Es decir, el Principado apuesta por una prohibición temporal de la pesca deportiva, pero no quiere que esa decisión suponga perder margen de actuación sobre la especie.

La controversia también ha llegado al terreno político. El PP asturiano ha reclamado que no se cierre definitivamente la decisión sin contar con todos los datos poblacionales y ha defendido expresamente que se mantenga la excepción del campanu.

¿Qué pasará con los ríos salmoneros en 2027?

La propuesta no significa que toda la actividad de pesca continental vaya a quedar paralizada.

Medio Rural plantea mantener antiguos cotos salmoneros como cotos de reo y permitir en ellos la pesca de otras especies conforme a las condiciones que establezca la nueva normativa.

También contempla modificar fechas, cebos y modalidades para evitar capturas accidentales de salmones, especialmente ejemplares juveniles.

Entre las medidas anunciadas figura el adelanto de determinadas restricciones sobre cebos como la gusarapa, el maravayu, la quisquilla y los gusanos de tierra.

La regulación prevé igualmente períodos específicos para la captura de lubinas en determinados tramos fluviales, al considerar su incidencia sobre los salmones juveniles.

Todas estas modificaciones deberán concretarse en la normativa definitiva.

Un año sin campanu para intentar que el salmón tenga futuro

Asturias se enfrenta a una decisión que combina conservación ambiental, economía rural y patrimonio cultural.

Por un lado está la necesidad de proteger a una especie cuya situación preocupa desde hace años. Por otro, la incertidumbre de pescadores, negocios y localidades que han construido parte de su identidad alrededor de los ríos salmoneros.

La veda plantea también preguntas que todavía no tienen respuesta: ¿será suficiente una temporada de prohibición?, ¿qué indicadores científicos permitirán reabrir la pesca?, ¿cómo se compensará la pérdida de actividad asociada al salmón?, ¿podrán Cornellana y Cangas de Onís mantener sus celebraciones tradicionales con un formato diferente?

El Gobierno tendrá que responderlas a medida que avance la tramitación y se conozcan nuevos datos sobre la evolución de la especie.

De momento, Asturias se asoma a una primavera de 2027 sin pescadores buscando el campanu, sin la expectación de las primeras capturas y sin las históricas pujas por el rey de sus ríos.

La paradoja es tan evidente como dolorosa: Asturias se plantea renunciar a pescar su primer salmón para intentar garantizar que, en el futuro, siga habiendo salmones que regresen a sus ríos.

Dejar un comentario

Puedes cambiarlas en cualquier momento desde el pie de página.