Felipe VI y doña Letizia recibieron ayer el cariño de miles de ceutíes en su primera visita oficial a la ciudad desde que accedieron al trono. El Rey aseguró que la soberanía española es indiscutible, rindió homenaje a los migrantes fallecidos en julio y trasladó su apoyo a una población que todavía sufre las consecuencias de la crisis fronteriza. Hoy, miércoles 14 de octubre, los monarcas completarán su recorrido en Melilla, donde les espera una intensa agenda institucional y ciudadana.
Miles de banderas españolas, aplausos, vítores y una emoción difícil de disimular convirtieron ayer las calles de Ceuta en el escenario de una de las visitas más simbólicas del reinado de Felipe VI. Los Reyes de España protagonizaron una jornada histórica en la ciudad autónoma, que no recibía oficialmente a un jefe del Estado desde hacía 19 años, cuando Juan Carlos I y doña Sofía viajaron a Ceuta y Melilla en noviembre de 2007.
No fue una visita institucional cualquiera. La presencia de Felipe VI y la reina Letizia, apenas dos meses y medio después de la grave crisis migratoria de finales de julio, constituyó un gesto de respaldo a una población profundamente afectada por aquellos acontecimientos y una reafirmación del compromiso de la Corona con las dos ciudades españolas del norte de África.
El momento políticamente más relevante llegó con el discurso del Rey, que defendió sin ambigüedades la soberanía española sobre Ceuta y Melilla.
Un recibimiento multitudinario entre banderas y gritos de «¡Viva España!»
Los Reyes llegaron a Ceuta a bordo de un helicóptero procedente de Málaga y fueron recibidos por las autoridades de la ciudad autónoma, encabezadas por su presidente, Juan Jesús Vivas.
Desde primera hora de la mañana, miles de ciudadanos se habían concentrado en los alrededores de la Gran Vía y la plaza de África para presenciar la llegada de los monarcas.
El ambiente fue especialmente emotivo. Los asistentes corearon consignas de apoyo a España y a la Corona mientras Felipe VI y doña Letizia se detenían para saludar, estrechar manos, conversar con los vecinos y hacerse fotografías.
En el Palacio de la Asamblea, el presidente ceutí entregó al Rey el bastón de mando y la Llave de Oro de la ciudad. Los monarcas firmaron en el Libro de Honor y mantuvieron una reunión de trabajo con representantes institucionales y de la sociedad ceutí.
La jornada estuvo acompañada de una notable movilización ciudadana, con una mezcla de entusiasmo por la visita y preocupación por la situación que atraviesa la ciudad.
Felipe VI: «La soberanía y la integridad territorial de nuestro país no son negociables: son indiscutibles»
El discurso pronunciado por Felipe VI en el encuentro con la sociedad ceutí constituyó el principal mensaje político de la jornada.
El monarca reivindicó la pertenencia de Ceuta y Melilla a España, recordó que ambas ciudades forman parte de las fronteras de la Unión Europea y subrayó la obligación de las instituciones de proteger su integridad territorial.
Sus palabras adquirieron especial importancia por el contexto diplomático con Marruecos, país que mantiene reclamaciones sobre la soberanía de ambas ciudades autónomas.
Felipe VI también se refirió a la necesidad de preservar unas relaciones de cooperación con el país vecino, sustentadas en el respeto mutuo y la buena fe.
El Rey reconoció el enorme impacto que tuvo sobre Ceuta la entrada masiva de personas por la frontera los días 30 y 31 de julio, una crisis que alteró profundamente la seguridad, la economía y la convivencia cotidiana.
Ante los representantes de la sociedad ceutí, lanzó además un mensaje de respaldo institucional: «No os vamos a dejar solos ni indefensos».
El presidente de Ceuta advierte de una ciudad al límite
Durante el encuentro institucional, Juan Jesús Vivas describió con dureza las consecuencias de la crisis migratoria.
El presidente de la ciudad autónoma advirtió de que Ceuta atraviesa uno de los momentos más difíciles de su historia reciente y alertó del deterioro de los servicios públicos, la actividad económica y la percepción de seguridad de sus habitantes.
Vivas reclamó medidas que permitan recuperar la normalidad y evitar que una situación semejante pueda repetirse.
La magnitud de los acontecimientos del verano continúa condicionando la vida de Ceuta, que ha tenido que afrontar una presión extraordinaria sobre sus recursos asistenciales, sanitarios y de acogida.
Un recorrido por la Ceuta más cotidiana y multicultural
La visita no se limitó a los actos oficiales.
Los Reyes entraron en el Santuario de Santa María de África, patrona de la ciudad, y recorrieron la barriada de Manzanera, una zona popular con una importante presencia de vecinos musulmanes.
Posteriormente se desplazaron al colegio público Vicente Aleixandre, donde conocieron el trabajo educativo desarrollado en un entorno caracterizado por la convivencia de distintas culturas y confesiones religiosas.
Felipe VI y doña Letizia conversaron con profesores y alumnos y se interesaron por el proyecto MUS-E, que utiliza las artes como instrumento de integración y desarrollo educativo.
La visita permitió mostrar otra realidad de Ceuta: una sociedad en la que conviven comunidades musulmanas, cristianas, judías e hindúes y donde la diversidad cultural constituye una parte esencial de su identidad.
El momento más sobrecogedor: homenaje a los migrantes fallecidos
Uno de los actos más emotivos se desarrolló en el cementerio musulmán de Sidi Embarek.
Allí, los Reyes rindieron homenaje a las personas fallecidas durante los trágicos acontecimientos migratorios de finales de julio.
En un ambiente de silencio y recogimiento, Felipe VI y doña Letizia se detuvieron ante las sepulturas de las víctimas, muchas de ellas identificadas únicamente mediante números.
En el homenaje participaron representantes de las cuatro principales confesiones religiosas presentes en Ceuta, en una ceremonia cargada de simbolismo y respeto.
La escena ofreció un fuerte contraste con el ambiente festivo vivido horas antes en el centro de la ciudad y recordó la dimensión humana de una crisis que dejó numerosas víctimas y profundas consecuencias sociales.
La jornada concluyó con una recepción a representantes de la sociedad ceutí en el Parador Nacional La Muralla, donde los monarcas tuvieron ocasión de conversar con ciudadanos de diferentes ámbitos profesionales e institucionales.
Felipe VI y doña Letizia pasaron la noche en Ceuta, convirtiéndose en los primeros Reyes que pernoctan en tierra firme en la ciudad autónoma durante una visita oficial en democracia.
Hoy, miércoles 14 de octubre: Melilla recibe a los Reyes después de 19 años
Tras su histórica jornada ceutí, Felipe VI y doña Letizia se desplazan este miércoles a Melilla para completar una visita que también supone su primer viaje oficial a la ciudad autónoma desde el comienzo del reinado, en junio de 2014.
Melilla lleva igualmente casi dos décadas sin recibir oficialmente a los Reyes de España.
La ciudad ha preparado un programa institucional y ciudadano que permitirá a los monarcas conocer de primera mano su realidad social y económica.
La agenda prevista para hoy es la siguiente:
11.45 horas. Palacio de la Asamblea. Los Reyes serán recibidos por el presidente de Melilla, Juan José Imbroda, quien les entregará la Llave de Oro de la ciudad. Mantendrán una reunión institucional con representantes del Gobierno autonómico y está previsto que saluden a los ciudadanos congregados en la plaza de España.
16.15 horas. Colegio Pintor Eduardo Morillas. Felipe VI y doña Letizia visitarán este centro educativo para conocer sus proyectos de inclusión, innovación pedagógica y atención al alumnado.
17.45 horas. Hotel Melilla Puerto. La jornada concluirá con un encuentro con una representación de la sociedad melillense, en el que participarán distintos colectivos sociales, profesionales y representantes de las confesiones religiosas. Está prevista una intervención del Rey.
Melilla ha preparado especialmente su centro urbano para recibir a los monarcas. La recién remodelada plaza de España será uno de los principales lugares de concentración ciudadana.
Una visita con repercusiones diplomáticas
El viaje de los Reyes a Ceuta y Melilla llega en un momento especialmente sensible para las relaciones entre España y Marruecos.
Las reclamaciones marroquíes sobre ambas ciudades y las dificultades vinculadas a la gestión fronteriza constituyen uno de los asuntos más delicados de las relaciones bilaterales.
La visita, acordada entre la Casa Real y el Gobierno español, representa un respaldo institucional a las dos ciudades autónomas y a sus habitantes.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, no acompaña a los monarcas. En Ceuta, la representación gubernamental estuvo encabezada por el ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres.
El Ejecutivo considera el desplazamiento un gesto de apoyo a las ciudades autónomas, mientras que la oposición ha aprovechado la jornada para cuestionar la ausencia de Sánchez y reclamar una posición más firme ante las tensiones fronterizas.
Un viaje que cierra una ausencia de casi dos décadas
La visita de Felipe VI y doña Letizia tiene también un significado histórico.
Desde su proclamación como Reyes en 2014, Ceuta y Melilla eran las únicas ciudades autónomas españolas que todavía no habían recibido una visita oficial de los actuales monarcas.
La última presencia de los Reyes de España se remontaba a 2007.
Diecinueve años después, el recorrido recupera una imagen de normalidad institucional y pretende abrir la puerta a una mayor presencia de la familia real en ambos territorios.
La jornada de ayer en Ceuta dejó tres imágenes especialmente significativas: las calles abarrotadas de ciudadanos con banderas españolas, la firme defensa de la soberanía nacional expresada por Felipe VI y el silencio de los Reyes ante las tumbas de los migrantes fallecidos.
Hoy será Melilla quien tome el relevo de una visita de fuerte contenido institucional, político y humano, que vuelve a situar a las dos ciudades autónomas en el centro de la actualidad española.

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