El mercado inmobiliario asturiano muestra un desequilibrio preocupante: las compraventas crecieron un 8,1% en 2025, hasta alcanzar las 15.579 operaciones, mientras los visados para construir nuevas viviendas se desplomaron un 18,1%. La escasez de nueva oferta alimenta la presión sobre los precios y complica todavía más el acceso a una casa para miles de familias y jóvenes.
El titular es mucho más potente, pero tiene una precisión importante: no significa que se vendan siete viviendas nuevas por cada una que se proyecta. Las 15.579 compraventas incluyen viviendas usadas, mientras los 2.137 visados corresponden a proyectos de vivienda nueva. Son indicadores de fases y segmentos distintos del mercado.
Un mercado que vende viviendas a ritmo récord mientras retrocede la construcción
Oviedo, 9 de octubre de 2026. Asturias vive una paradoja inmobiliaria que amenaza con agravar uno de sus principales problemas sociales: encontrar una vivienda asequible. Mientras las operaciones de compraventa alcanzan cifras que no se veían desde los años de la burbuja inmobiliaria, la actividad de planificación de nuevas viviendas retrocede con fuerza.
Los datos recogidos en el último informe Previsiones Económicas de Asturias, elaborado por Analistas Económicos de Andalucía, del grupo Unicaja, dibujan dos tendencias aparentemente contradictorias: en 2025 se vendieron 15.579 viviendas, un 8,1% más que el año anterior, mientras los visados de vivienda nueva cayeron un 18,1%, hasta las 2.137 unidades. analistaseconomicos.com+1
La consecuencia es un mercado cada vez más dependiente de las viviendas existentes, con dificultades para ampliar la oferta residencial al ritmo que requieren los compradores.
Asturias vende más, pero prepara menos viviendas nuevas
El contraste es especialmente llamativo cuando se observa lo ocurrido en el resto de España.
Mientras Asturias registraba una caída del 18,1% en los visados de vivienda nueva, el conjunto nacional experimentaba un crecimiento del 8,8%.
Es decir, la actividad de visado de nuevas viviendas avanzaba en España y retrocedía en Asturias.
Indicador de 2025 Asturias España
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Compraventas |
+8,1% |
+11,5% |
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Visados de vivienda nueva |
−18,1% |
+8,8% |
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Precio de vivienda libre (cuarto trimestre) |
+13,2% |
+13,1% |
El dato de los visados requiere una aclaración: representan proyectos que han recibido el correspondiente visado técnico, no viviendas que ya estén construidas o disponibles para entrar a vivir.
Sin embargo, su evolución constituye una señal relevante sobre la actividad residencial que se prepara para los próximos años.
Las ventas alcanzan su mayor volumen desde 2007
Las 15.579 compraventas registradas en 2025 representan el nivel más elevado desde 2007, cuando Asturias contabilizó 17.677 operaciones, en plena expansión inmobiliaria.
El mercado ha encadenado cinco años de crecimiento desde el desplome de 2020, cuando se registraron 7.627 transacciones.
Esto significa que las compraventas prácticamente se han duplicado en apenas cinco años.
Pero el aumento de las operaciones no implica necesariamente que haya más viviendas disponibles para la población.
Buena parte del mercado sigue dependiendo de la segunda mano. Cuando se vende una vivienda usada, generalmente cambia de propietario, pero no aumenta el número total de hogares disponibles.
Para incrementar de forma sostenida el parque residencial resulta necesario construir, rehabilitar inmuebles sin uso o movilizar viviendas que permanecen fuera del mercado.
Los precios se disparan un 13,2% en un solo año
El tercer elemento del problema es el encarecimiento inmobiliario.
El informe económico sitúa el precio de la vivienda libre en Asturias en 1.668,2 euros por metro cuadrado durante el cuarto trimestre de 2025, un 13,2% más que un año antes.
Se trata de un incremento ligeramente superior al registrado en el conjunto de España, donde los precios avanzaron un 13,1%.
Aunque el importe medio por metro cuadrado en Asturias continúa por debajo de la referencia española, la subida representa un obstáculo creciente para quienes buscan su primera vivienda.
Y el efecto puede resultar especialmente acusado en los principales núcleos urbanos, donde se concentra una parte importante de la demanda residencial.
La combinación de precios al alza y dificultades para incrementar la oferta de vivienda nueva constituye uno de los grandes desafíos del mercado asturiano.
La vivienda usada sostiene el mercado, pero no resuelve la escasez
El predominio de la segunda mano tiene importantes consecuencias.
Por una parte, permite aprovechar viviendas ya construidas, frecuentemente situadas en barrios consolidados, con servicios públicos y comunicaciones.
Por otra, no garantiza que aumente la oferta residencial disponible.
Una vivienda puede cambiar varias veces de propietario sin que se incremente el número de hogares existentes en Asturias.
Además, una parte del parque residencial requiere inversiones importantes en rehabilitación, eficiencia energética y accesibilidad.
El desafío no consiste únicamente en vender más pisos, sino en conseguir que el mercado disponga de viviendas suficientes, habitables y económicamente accesibles para atender las diferentes necesidades de la población.
El problema que golpea especialmente a los jóvenes
Este desequilibrio adquiere una dimensión todavía más preocupante al relacionarlo con los últimos datos de emancipación juvenil.
Según el Observatorio de Emancipación, únicamente el 15,5% de los asturianos de entre 16 y 29 años vivía fuera del hogar familiar en 2025.
El alquiler mediano alcanzaba los 816 euros mensuales y suponía, según los cálculos del organismo, el 71,4% del salario joven de referencia.
Son indicadores que ayudan a entender por qué, incluso cuando una persona joven encuentra empleo, puede seguir teniendo enormes dificultades para independizarse.
El problema afecta también a familias con ingresos medios, personas separadas, hogares monoparentales y trabajadores que necesitan trasladarse por motivos profesionales.
La vivienda está dejando de ser únicamente una cuestión inmobiliaria para convertirse en un factor que condiciona la movilidad laboral, la natalidad y el futuro demográfico de Asturias.
¿Dónde están las viviendas que necesita Asturias?
Los datos abren un interrogante que debería ocupar un lugar central en el debate público.
Si las compraventas crecen, los precios aumentan y se reducen los proyectos visados, ¿cómo se conseguirá ampliar la oferta de viviendas en los próximos años?
La respuesta exige analizar varios factores: disponibilidad de suelo urbanizable, plazos de tramitación administrativa, costes de construcción, capacidad de financiación y rentabilidad de las promociones.
También resulta necesario distinguir entre viviendas proyectadas, viviendas cuya construcción se ha iniciado y viviendas efectivamente terminadas.
Son fases distintas y pueden transcurrir años desde que se proyecta un edificio hasta que las familias reciben las llaves.
Por eso, los anuncios de nuevas promociones públicas o privadas deben evaluarse no solo por el número de viviendas anunciado, sino también por sus calendarios de ejecución y entrega.
Construir más no basta: hay que construir donde hacen falta las viviendas
Asturias presenta, además, una dificultad territorial específica.
Mientras determinadas zonas urbanas concentran una demanda elevada, otros concejos cuentan con inmuebles vacíos, deteriorados o situados lejos de los principales centros de empleo y servicios.
No todas las viviendas disponibles responden a las necesidades reales de quienes buscan un hogar.
Una vivienda desocupada en un núcleo rural con escasas comunicaciones difícilmente constituye una alternativa inmediata para una persona que trabaja diariamente en Oviedo, Gijón o Avilés.
De ahí la importancia de planificar la construcción y la rehabilitación atendiendo a las necesidades de cada municipio.
El reto incluye facilitar vivienda asequible en las áreas de mayor demanda, recuperar inmuebles en desuso y mejorar las comunicaciones que permitan vivir fuera de las principales ciudades sin perder oportunidades laborales.
Una advertencia para las políticas de vivienda de los próximos años
La caída de los visados no permite asegurar por sí sola que vaya a producirse una escasez mayor de viviendas terminadas, porque existen promociones iniciadas en ejercicios anteriores y otros factores que condicionan la oferta.
Pero sí constituye una señal que merece atención.
Asturias cerró 2025 con más compraventas, menos viviendas nuevas visadas y un incremento de precios superior al 13%.
Tres indicadores que, considerados conjuntamente, muestran las tensiones de un mercado residencial donde la capacidad de compra y la oferta disponible evolucionan a ritmos diferentes.
Las administraciones tienen ante sí el desafío de acelerar la oferta residencial asequible, facilitar la rehabilitación, mejorar la planificación urbanística y garantizar que las políticas públicas se traduzcan en viviendas efectivamente disponibles.
Porque detrás de cada estadística hay personas que buscan algo tan elemental como un lugar donde vivir.
Asturias no tiene únicamente un problema de precios. Tiene un problema de acceso a la vivienda, y vender cada vez más pisos mientras se proyectan menos nuevos difícilmente parece el camino para solucionarlo.
