La víctima fue encontrada herida y pidiendo auxilio en un portal de La Tenderina Baja. Recibió una herida de arma blanca en la espalda y otra en un brazo. El investigado huyó tras la agresión, pero las cámaras de la Zona de Bajas Emisiones ayudaron a la Policía a seguir su rastro. La causa se investiga inicialmente como tentativa de homicidio y malos tratos habituales
El hombre detenido tras la grave agresión con arma blanca sufrida por su pareja el pasado jueves en Oviedo ya ha ingresado en el Centro Penitenciario de Asturias. El magistrado de guardia ha decretado para él prisión provisional, comunicada y sin fianza, atendiendo la petición formulada por la Fiscalía del Principado.
La decisión judicial convierte en una causa de especial gravedad lo que comenzó el jueves con una llamada de emergencia desde La Tenderina Baja.
La Fiscalía y el juzgado consideran que existen motivos suficientes para mantener al investigado privado de libertad mientras avanza la instrucción: riesgo de fuga, posibilidad de reiteración delictiva, necesidad de proteger a la víctima y la elevada pena a la que podría enfrentarse en caso de una eventual condena.
Una mujer herida pidiendo ayuda en un portal
Los hechos se produjeron el jueves 1 de octubre en el entorno del número 43 de Tenderina Baja, en Oviedo.
Hacia las 12.15 horas, los servicios de emergencia comenzaron a recibir avisos para asistir a una mujer que se encontraba herida en un portal y que estaba pidiendo auxilio.
La víctima presentaba dos heridas de arma blanca, una de ellas localizada en la espalda y otra en un brazo.
Una ambulancia la trasladó hasta el Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA) para recibir asistencia médica.
El agresor huyó tras el ataque
Cuando llegaron los servicios policiales, el hombre al que se atribuía la agresión ya había abandonado el lugar.
La Policía Nacional puso entonces en marcha un dispositivo para localizarlo y reconstruir sus movimientos por la ciudad.
La investigación encontró un aliado inesperado en las cámaras instaladas con motivo de la Zona de Bajas Emisiones de Oviedo. Las imágenes permitieron seguir parte del recorrido realizado durante la huida y contribuyeron a localizar al sospechoso.
Fue detenido pocas horas después de la agresión.
El caso pasó entonces de las calles de Oviedo a los juzgados.
Tentativa de homicidio y malos tratos habituales
La gravedad de las diligencias conocidas este fin de semana va más allá del ataque ocurrido el jueves.
A falta de lo que determine definitivamente la investigación judicial, al detenido se le atribuyen inicialmente un delito de homicidio en grado de tentativa y otro de malos tratos habituales hacia su pareja.
Este segundo delito introduce un elemento especialmente relevante en la investigación.
Las diligencias apuntan a la posible existencia de episodios anteriores de maltrato, y algunos de ellos se habrían producido en presencia del hijo de la pareja, de 13 años.
Esto no significa que el menor presenciara necesariamente la agresión con arma blanca del jueves. La información judicial conocida hasta ahora señala que estuvo presente en algunos de los episodios de malos tratos que se investigan.
La Fiscalía pidió su encarcelamiento
El detenido pasó el domingo a disposición del magistrado titular de la plaza número 1 de Instrucción del Tribunal de Instancia de Oviedo, que se encontraba ejerciendo las funciones de guardia.
La Fiscalía del Principado solicitó expresamente su ingreso en prisión.
Argumentó para ello la gravedad de los delitos que se investigan y la eventual pena que podría imponerse en caso de condena, pero también dos riesgos concretos: que pudiera fugarse o que pudiera volver a delinquir.
A esos motivos añadió uno prioritario: garantizar la protección de la mujer agredida.
El magistrado coincidió con la petición del Ministerio Fiscal y acordó la medida cautelar más restrictiva: prisión provisional, comunicada y sin posibilidad de eludirla mediante el pago de una fianza.
Del juzgado directamente a prisión
Tras comparecer ante el juez, el investigado fue trasladado al Centro Penitenciario de Asturias, donde permanece mientras continúa el procedimiento.
La prisión es provisional y no supone una condena. El hombre mantiene su presunción de inocencia hasta que exista, en su caso, una sentencia firme.
La medida tiene carácter cautelar: pretende asegurar su disponibilidad ante la Justicia, impedir una posible reiteración delictiva y proteger a la víctima mientras se investigan los hechos.
Ahora toma el relevo Violencia sobre la Mujer
El juzgado de guardia tampoco será el encargado de completar toda la investigación.
Una vez adoptadas las medidas urgentes, se inhibirá en favor de la plaza de Violencia sobre la Mujer de Oviedo, que asumirá la instrucción y deberá determinar exactamente lo ocurrido, reconstruir los antecedentes de la relación y valorar las pruebas reunidas por la Policía.
Será esa investigación la que determine si se mantienen las calificaciones iniciales de tentativa de homicidio y malos tratos habituales, si aparecen nuevos elementos y qué responsabilidad penal puede terminar atribuyéndose al investigado.
De una petición de auxilio a una investigación por tentativa de homicidio
La secuencia conocida hasta ahora se concentra en apenas cuatro días.
El jueves, una mujer apareció herida en un portal de La Tenderina Baja.
Presentaba dos heridas de arma blanca.
Su pareja había huido.
Las cámaras permitieron reconstruir parte de sus movimientos.
Horas después fue detenido.
El domingo compareció ante el juez.
Y desde entonces permanece en prisión.
Pero judicialmente el caso no ha hecho más que empezar.
La investigación deberá aclarar ahora no sólo cómo se produjo la agresión del jueves, sino también el alcance de los presuntos malos tratos anteriores que han llevado a la Fiscalía a solicitar una medida cautelar tan severa.
Por el momento, la decisión de la Justicia es inequívoca: el investigado permanecerá privado de libertad mientras la plaza de Violencia sobre la Mujer de Oviedo reconstruye todo lo ocurrido detrás de aquella petición de auxilio en un portal de La Tenderina.
