A veinte metros de la cima: muere un británico de 28 años tras caer 60 metros cuando descendía del Torrecerredo

A veinte metros de la cima: muere un británico de 28 años tras caer 60 metros cuando descendía del Torrecerredo

El joven había alcanzado prácticamente la cumbre y comenzaba el descenso por la vertiente este cuando se precipitó por una canal vertical. El médico-rescatador confirmó su fallecimiento poco después de las dos de la tarde. Casi al mismo tiempo, otra montañera, francesa de 54 años, sufría una posible fractura de tibia y peroné en el Jou Sin Tierre. Dos rescates simultáneos pusieron a prueba al operativo de montaña en Cabrales.

Le faltaban apenas unos metros para dejar atrás la parte más alta del Torrecerredo.

Había alcanzado prácticamente la cima.

Y fue en el descenso cuando todo terminó.

Un joven montañero británico de 28 años falleció este jueves tras precipitarse unos 60 metros por una canal vertical de la vertiente este del Torrecerredo, en el concejo de Cabrales.

El accidente se produjo, según los datos facilitados posteriormente por la Guardia Civil, a unos 20 metros de la cumbre.

El Torrecerredo, con sus 2.648 metros de altitud, es la montaña más alta de Asturias y de todo el macizo de los Picos de Europa.

Y también una de las más exigentes.

El aviso llegó al Centro de Coordinación de Emergencias del 112 Asturias a las 13:27 horas.

La comunicación alertaba de una persona que se había precipitado entre 40 y 60 metros y apuntaba ya a la posibilidad de que hubiera fallecido.

El Grupo de Rescate de Bomberos del SEPA partió hacia la zona a bordo del helicóptero medicalizado.

La confirmación llegó poco después

A las 14:18 horas, el médico-rescatador confirmó el fallecimiento.

La Guardia Civil situaría después el momento de la confirmación en torno a las 14:20 y precisaría que el joven había quedado en una canal vertical tras la caída.

El escenario era extremadamente complicado.

No se trataba únicamente de llegar hasta el cuerpo.

Había que asegurar la zona, realizar las diligencias judiciales y preparar una evacuación aérea en plena alta montaña.

La Guardia Civil movilizó a dos especialistas del GREIM de Cangas de Onís, que actuaron además como Policía Judicial de Alta Montaña, junto a la Unidad Aérea de Oviedo.

El helicóptero sobrevoló la zona hasta localizar exactamente a la víctima y, mediante una maniobra de grúa, dejó a los dos especialistas junto al cuerpo.

Los agentes realizaron allí la inspección ocular correspondiente.

También recuperaron los objetos personales del fallecido, que habían quedado diseminados por la ladera durante la caída.

El cuerpo permaneció custodiado durante más de una hora

Desde que el médico-rescatador confirmó la muerte hasta la llegada del helicóptero de la Guardia Civil, el Grupo de Rescate del SEPA permaneció junto al cuerpo.

La aeronave del Instituto Armado llegó a la zona a las 15:28 horas.

A partir de ese momento comenzó la fase de recuperación.

Tras completar las diligencias, el cuerpo fue extraído mediante otra operación de grúa, al igual que los dos componentes del GREIM que habían descendido hasta el lugar.

El helicóptero trasladó después al fallecido hasta La Morgal, en Llanera.

Allí aguardaban ya los servicios funerarios, que se hicieron cargo del cuerpo para su posterior traslado al Instituto de Medicina Legal de Asturias.

Una caída en pleno descenso

La Guardia Civil confirmó horas después un detalle que cambia por completo la imagen del accidente.

El joven no estaba ascendiendo.

Ya descendía.

Había alcanzado prácticamente la cima del Torrecerredo y se encontraba a unos 20 metros de ella cuando se produjo la caída.

Las causas concretas del accidente no han sido determinadas públicamente.

No se ha informado de si hubo un resbalón, un fallo de apoyo, un desprendimiento o cualquier otra circunstancia.

Lo único confirmado es que el montañero se precipitó aproximadamente 60 metros y quedó en una canal vertical.

Y, al mismo tiempo, otro aviso

Mientras el operativo avanzaba hacia Torrecerredo, se produjo una segunda emergencia.

A las 13:45 horas, apenas 18 minutos después del primer aviso, el 112 Asturias recibió una llamada trasladada desde el 112 de Castilla y León.

Una mujer se había lesionado gravemente una pierna en el Jou Sin Tierre, también en Cabrales.

La afectada era una ciudadana francesa de 54 años.

Creía haberse fracturado la pierna y no podía continuar caminando.

Iba acompañada de otra persona.

La comunicación se había cortado y el acompañante tuvo que desplazarse para buscar cobertura y poder volver a contactar con los servicios de emergencia.

El problema era que el Grupo de Rescate del SEPA ya estaba implicado en la intervención del Torrecerredo.

La coordinación se volvió entonces fundamental.

Dos emergencias, un mismo equipo

El SEPA informó a la Guardia Civil de que debía esperar a que el médico-rescatador confirmara el estado del montañero de Torrecerredo antes de movilizar definitivamente al GREIM.

Una vez certificado el fallecimiento y relevados los efectivos del SEPA por la Guardia Civil, el Grupo de Rescate pudo dirigirse hacia el Jou Sin Tierre.

Allí localizaron a la mujer francesa.

El médico-rescatador la atendió en el propio lugar del accidente y determinó que presentaba una posible fractura de tibia y peroné.

La mujer fue evacuada en el helicóptero medicalizado hasta el Hospital del Oriente de Asturias, en Arriondas.

La aeronave aterrizó allí a las 16:28 horas.

El operativo regresó finalmente a su base a las 17:02.

Otra jornada negra en Picos

La muerte del joven británico añade un nuevo episodio grave a unas semanas especialmente intensas en la montaña asturiana.

Solo en los últimos días se habían sucedido rescates por agotamiento, caídas, lesiones y desorientaciones en el entorno de Picos de Europa.

El propio Torrecerredo había sido escenario reciente de otras intervenciones.

Y apenas unos días antes, una turista noruega de 71 años había fallecido tras precipitarse en la Ruta del Cares.

La montaña vuelve así a recordar su cara más dura.

No siempre hacen falta condiciones meteorológicas extremas.

No siempre hace falta estar lejos de la cima.

A veces, el accidente llega cuando aparentemente lo más difícil ya ha terminado.

Y eso es, quizá, lo más estremecedor de este caso.

El joven británico había alcanzado prácticamente el techo de Asturias.

Cayó cuando ya bajaba.

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